Hoy se celebra, por primera vez, el Día Internacional Contra la Corrupción, declarado así el
año pasado por la Organización de Naciones Unidas. Para algunos, esto es más tinta en el papel, especialmente con la crisis actual que sufre esta organización. Sin embargo, es evidente –al menos lo es para mí- que un mundo sin la ONU nos deja absolutamente a merced del totalitarismo estadounidense, y que lo prudente es fortalecer este organismo en vez de perder la poca fe que nos queda en su utilidad.
Sobre el día de hoy, me puse a investigar y encontré que aunque algunas organizaciones como el Banco Mundial y Transparencia Internacional definen corrupción únicamente en términos públicos, es decir, definida como el uso de un puesto público para ganancias ilegítimas, la ONU ha tomado una posición para ampliar el rango, en la cual, se define la corrupción como “el abuso del poder para beneficio privado” incluyendo sectores privados y sectores públicos.
Independientemente de que esa definición es absurda, pues TODOS usamos el poder para nuestro beneficio, lo importante radica en que se extienda el ámbito de acción a sectores privados, pues la corrupción está en todas partes –igual que el poder- y cada vez es más tenue la línea que divide al Estado y las empresas privadas.
Actualmente, la Convención para luchar contra la corrupción ha sido
firmada por 113 países, pero ratificada tan sólo por 12 de ellos. Tal vez está de más decir que nuestro país firmó pero no ha ratificado la Convención. Es necesario que sean 30 los que ratifiquen para que el convenio empiece a regir. Entre otras
propuestas, tiene cláusulas preventivas y de penalización, pero también de recuperación de lo robado y de cooperación internacional.
Para dar más énfasis a éste día, Transparencia Internacional dio a conocer hoy su
informe global sobre percepción y hechos empíricos de la corrupción y nuestro país aparece en los primeros niveles, siendo los partidos políticos las instituciones más criticadas. El sondeo en el país se realizó entre el 4 y el 10 de julio de este año, cuando aún se desconocía la mayoría de lo casos que se han denunciado últimamente. Es probable, que hubiéramos alcanzado –sin honra de por medio- el primer lugar si la encuesta hubiera sido en octubre por ejemplo.
Aquí está el logo sobre esta conmemoración. Valdría la pena imprimirlo en camisetas o calcomanías, para recordarle al gobierno que hay una Convención pendiente no ratificada y que todo lo que se pueda intentar para frenar este abuso del poder en detrimento de la población, es tarea urgente y exigida.
