2.3.06

Con los vientos del desierto

A vos, querido tío, te he tenido hoy entre mi mente variopinta, a pesar de que la muerte se supone que te tiene. Recuerdo que alguna vez, le escribiste a alguien algo parecido a: “has arruinado mi conducta romántica y eso es imperdonable”.... y hoy, que te recuerdo a vos con tus manos mágicas que hacían latir tantos marfiles recortados, me abandono a la alegría de que no se ha arruinado la mía.
Pues sí, resulta que las heridas no han llegado hasta ahí, hasta ese jardín de adentro, de adentrísimo, donde crecen suspiros y canciones, donde algodones de azúcar de todos los colores hacen juegos de luz con muchos soles... donde las lágrimas son abono para seguir creciendo, donde la fe aún existe y la esperanza es la reina. Y no importa que todo sea una mentira inocente, no importa que nunca suceda el loco plan, no importa cuándo, ni dónde ni quien sea... esta sirena es incurablemente romántica y está segura de ser la musa de mil poesías no nacidas. Y ya sé, eso me hará sufrir de nuevo... ¿y? ¿quiero otra opción?


7 cantos con otras voces:

Humo en tus ojos dijo...

¿se lo puedo regalar al mío también?

Jen® dijo...

descubrir que lo que uno creyó arruinado en realidad está renovado es de los mejores regalos que nos podemos dar a nosotros mismos. me alegro mucho por ud. :)

Sirena dijo...

Humo: Pos no entendí... ¿regalar qué?
Jen: Yo también me alegro. Saludos.

Jaqui dijo...

Quién define tus propias mentiras? Porqué tienen que serlo, si realmente lo crees?

Me gusto mucho.

Ana dijo...

Mil y una poesías no nacidas Sirena, algunas harán sufrir, pero no todas, estoy segura

Caro dijo...

Nada mejor que conservar en flor el jardín interno y regarlo con esperanza. Es el mejor alimento para los sueños, los hace crecer más grandes que cualquier realidad...

Humo en tus ojos dijo...

El pensamiento maravilloso, qué si selo puedo regalar a mi tío ;) No está muerto, pero este año poquito le faltó para no contar el cuento