26.8.05

"Jugoso" amigo

Ayer, en medio de mil carreras, mientras sufría los embates de las decisiones de G.W. Bush (o sea, ponía gasolina al carro) , me encontré con Ramón.... y su carrito de jugos de naranja. Como diría mi amiga de las tierras del norte "el jugoso" (que en Nicaragua significa: el que vende jugo).
Ramón se vino hace unos años, dejando a su familia en Matagalpa. A veces, se ha ido a visitarlos, dejándonos a todos pensando que no volvería más... pero siempre vuelve. Como cuando la Muni le pidió sacar permiso sanitario... por varios días no hubo jugo en nuestras calles. Bueno, es que sólo le compramos a Ramón. Pero volvió, con su permiso y todo, a sudar fuerte todo el día y a mojarse por las tardes.
Ramón vive en la Carpio y camina todos los días desde allá. Ahí va, con su carrito de naranjas hasta las calles de San Pedro. Anda su gorra roja, su sonrisa extensa y su piel morena quemada por el sol.

17.8.05

Recolectando 4

Pensé en irme en bus... evitaría las presas, las boletas de la Muni... y así podría recolectar algo. Pero la lluvia me amedrentó, me imaginé las escrituras originales mojadas y me fui a Tributación en la burbuja rastrera.

Es difícil recolectar cuando ando en carro. Los pedales, los huecos en las calles, los brutos que manejan como si fuera el fin del mundo. Como la tal señora que paró a comprar su lotería... ¿Qué iba a hacer yo? Pues le pité. Y se quitó. Y después dobló a la izquierda. ¿Se iría a dar la vuelta a la cuadra? Si yo fuera fiebre por comprar lotería lo hubiera hecho, no sea que una malcriada impaciente me pite y se interponga entre el premio mayor y yo.

Después, recolecté decepciones, frustraciones y maravillas burocráticas. Excepto Cano. Ése sí sabe cómo se hacen todas las cosas en Tributación. Cano es -según dice su tarjeta- "Ejecutivo de Ventas" de libros legales con sus timbres. Me dejó pagarle a la salida.... Y resultó ser el único que realmente sabía algo del trámite que yo iba a hacer; Que si los libros son para el Registro, que entonces lleva estos timbres y se los pega aquí, no acá... Por algo -según él- tiene 63 años de hacer estas labores (aunque en realidad, debe tener unos 40 de edad).

Pero la recolecta de hoy no había terminado y se pondría más difícil aún. En el BAC San José, nadie sabe cuáles requisitos debe cumplir una asociación para abrir una cuenta corriente. De hecho, la “dependienta” no sabía que existen asociaciones que no sean solidaristas. Me pidió que firmaran los accionistas, que fuera al ministerio de trabajo, que una certificación mercantil y mil y un trámites inexistentes. A todo esto, yo respondía, cada vez más enojada, que nada de eso tenía sentido: “si no sabe, no invente”.

Así que como único consejo, les doy éste recolectado hoy: si van a Tributación, llamen a Cano al 373 9163 o escríbanle, porque hasta e-mail tiene: canitomj@hotmail.com

10.8.05

“Cuida bien al niño, cuida bien su mente, dale un sol de enero...” L.A. Spinetta.


No sé mucho de aquello del niño interior. No sé mucho en teoría pero en la práctica... Es algo así como haber crecido por partes. No sé si ya lo dije, pero es como crecer en disparejo, que una pierna se quede corta, insuficiente. Al principio no molesta, pero conforme crece la otra, la distancia se agranda y es necesaria una muleta. La terapia ha sido una muleta. Pero no ha logrado que crezca la pierna.
Y esa pierna, es esa niña. Todos somos como una casa... Malas las bases, malas las paredes. Los terremotos son más graves en esas casas y cosas que a otros parecen triviales, en esas casas generan sismos que se sienten fuerte.
Lo que sí sé en la teoría y en la práctica es que los años fundamentales en la vida de un niño son los primeros tres o cuatro. Esas son las bases. Eso, incluyendo la gestación. ¿Cómo fueron los tuyos? ¿Cómo fueron los míos? ¿Cómo se reparan las bases de una casa, tantos años después de construida?

2.8.05

Hay algo de los “romeros” que me genera nostalgia.

Tal vez es envidia porque nunca alcanzaré esos niveles de fe.

Tal vez es tristeza por ver la gente depositar sus esperanzas de esa forma.

Simplemente, me emociona ver a miles de personas pasar por estas calles. Siento ganas de desearles suerte y que aquello por lo que piden, sea una realidad.