29.9.05

A vos pero sin vos

A F. lo vi hace unos días. Ya me habían dicho que estaba muy mal, que tal vez no lo reconocería. Cuando lo vi, no supe qué hacer. Sus dos ojos morados, tal vez producto de una pelea a muerte sobresalían de su cara pálida y enflaquecida. Sus cachetes hundidos, su mirada seca y opaca tenían algún señuelo de quien alguna vez fue, pero un reflejo nada más. Yo no supe qué hacer más que volver mi mirada hacia otra parte y olvidar que alguna vez fuimos amigos. Olvidar que alguna vez, cuando empezó su depresión, sólo atiné a poner en su tarjeta de cumpleaños: “Si les das la espalda al sol, sólo verás tu sombra” (Khalil Gibrán). F. me dijo muchas veces que esas palabras lo alentaban, que cuando estaba más triste que siempre, las leía y se sentía mejor. Pero las palabras escritas van perdiendo su efecto con los años. F. Le dio la espalda al sol, se rodeó de personas-sombras y fumó todas las piedras del camino, en lugar de rodearlas y seguir adelante. Y yo, no pude decirle nada, porque supe que nada podía tener sentido ya. Y debo admitir, que no le dije nada porque no podía soportar el dolor de verlo así, como no puedo aguantar mis lágrimas mientras escribo estas palabras para él, sabiendo que nunca llegarán a sus días grises. F: cuando perdiste la batalla, la perdimos todos los seres que te quieren.

27.9.05

Recolectando 5

Por cosas de la vida, haciendo un favor, llego a la Universidad Veritas en Zapote. Casi saliendo, con mucha prisa como siempre, me topo unas fotos y pienso: “¡Estos maes están volando!” entonces me quedo viendo la exposición de “Fotosetiembre”... ¡Qué buen trabajo! Especialmente el de Jeffrey Arguedas y su serie de “Hijos de la Piedra”. Pero también el de Andrés García, Jaime Orozco y Natalia Soto. Vale la pena pasar a ver la exposición, aunque a juzgar por el nombre, ya se debe acabar.


Más cosas de la vida, ésta vez mi tesis... iba para la biblioteca de la UCR, para infiltrarme entre pasillos y tomar libros prestados sin carné... Pero sé que las tesis que necesito no voy a poder verlas. Y de pronto me acuerdo, de ese edifico viejo llamado Biblioteca Nacional. Así que voy, entro, reconociendo esas viejas gradas gastadas, esas gavetas de madera antigua y esos cartones amarillentos con olor a pasado. Y de pronto me dicen: “mejor use la máquina” ¡Pues claro! El edificio viejo hace pensar que el tiempo ahí no pasa, pero sí... ahora hay compus, cambiaron el sistema y además están las tesis que necesito. Había que volver... había que volver...

Y de pronto llega un papá con su hijo a buscar “señora: algo para una tarea de éste”. Pero el señor no quiere perder el tiempo y quiere algo para leer: “Cualquier cosa, es para leer mientras espero”. “Pero es que cualquier cosa, ¿como qué?” le dice la señora... “Pues diay, ¿tendrán El Moto?” dice el señor, como resignado, como pidiendo el único libro que le viene a la memoria... “¡Sí, pues claro!” dice la señora, algo decepcionada. Y pienso: “Cambian los sistemas pero no la bibliotecaria”.

25.9.05

En una noche lluviosa cubierta por la niebla, aventureros emprendieron la travesía de subir hasta la montaña en busca de chicharrones y cerveza

La tercera reunión de blogueros ticos estuvo muy tuanis, aunque al menos a mí, me quedaron ganas de seguir conversando. Espero que pronto podamos reunirnos de nuevo, a ver si ahora el astrochango nos cumple la promesa de invitarnos a su casa.

Pa´los que se la perdieron, fuimos: Astrochango y Damián (los homenajeados), Telémaco, Itz, Ventolín con su novia, N_ansi, el Pulpo y Lynda, dos amigos de Damián, Shanlucid y yo.

¿Los temas? Pues pasamos desde el calendario de astrochango, hasta la afición por la costura de Itzpapalotl (luciendo su blusa asimétrica). Por supuesto, no faltó la conversa sobre las rudimentarias herramientas con las que algunos se iniciaron en la Internet. Después, hablamos de lo que ventolín denominó: “La ouija en versión Beta” o sea, el juego de Miguelito. Eso nos llevó a las historias de miedo de las abuelas, las del Sanatorio Durán y de ahí a las películas de terror. Además, Ramón fue un gran protagonista de la mesa, además de la chica creativa del currículum en power point. Y por supuesto, también se habló delos Bloggos, y el Pulpo y Telémaco se declararon contendientes a muerte en busca del Ipod.

Las tareas pendientes:

Itzpapalotl le debe una camisa con ocho mangas al pulpo, además de abrir su propia maquila. El pulpo quedó debiéndole un dibujo de un tiburón a N_ansi y a mí, la caricatura del “come CD´s”. Ah, y por supuesto, traernos a Beto la próxima vez (¡cab...!). Al Astrochango, le pido de tarea que nos escriba esas leyendas caribeñas tan interesantes, como el Tigre de Agua y La Mona. Además, le recuerdo que la próxima es en su casa (digo, si nos invita). A Ventolín, pues que la próxima, piense que todos somos ingleses para que llegue puntual (¡Juaaah!). A Damián, que nos ponga las fotos del Volcán Turrialba. A Lynda, pues la tarea es que se abra su blog. Puede llamarse “Las historias candentes de Ramón”. A los que faltaron, pues que la próxima vez, nos acompañen.

21.9.05

Mucho, poquito, nada

Pensaba que es tan poco lo que puede hacernos felices... pero ahora creo que no es poco. Las cosas no se miden por lo enormes o culturalmente hermosas que sean, por lo valiosas en términos monetarios ni de éxito, por lo impresionantes que sean a los demás. Como escribió Benedetti, "Esa felicicidad, al menos con mayúscula no existe..." Soledades

Lo pensaba hoy, cuando vi un carretillo. Cargaba bambú que antes tapaba los caños y era guiado por un señor recolector de basura de Montes de Oca. El carretillo llevaba un lazo rojo, un amuleto, calcomanías... ese carretillo no es igual a ninguno, y para el señor es suyo, es su herramienta de trabajo. Y me imagino que él, estará más feliz con su trabajo, que el que tenga un carretillo igual a todos. No es poca cosa amar tu trabajo y apreciar tus herramientas.


16.9.05

Camino empedrado

Disculpe señor, estamos buscando un camino de piedra…
¿Podría decirme cómo llegar?

Ah, ustedes buscan la calzada…
sigan de aquí siempre a la derecha,
cuando vean un teléfono público no doblen,
siempre a la derecha.

Habíamos pasado ya Moravia, La Trinidad, Tornillal y de pronto, un rótulo municipal nos anunciaba que estábamos en Santo Domingo de Heredia y seguíamos, a la derecha como nos había indicado.

Así, llegamos al camino Macadam. Un día, mientras estudiábamos la revolución Industrial, un profesor de historia nos dijo, así, como sabiendo que nadie lo haría, que debíamos visitar este camino de principios del siglo XIX, antes de que el asfalto terminara por desaparecerlo… Y al fin, cumpliendo esta tarea, llegamos un 15 de septiembre de no sé cuántos años después, a conocerlo.

¿Por qué hoy? Pues quién sabe, tal vez como queriendo recordar las mil carretas y los dos mil bueyes que alguna vez llevaron y trajeron las más inimaginables cosas por estas piedras redondeadas. Tal vez para celebrar de otra manera, el giro de la vida que hizo que naciéramos en esta tierra y no en otra, para amarla a ella y no a otra y para llorar a veces por ella y no por otra.

El camino sigue ahí, como esperando pies descalzos, como invitándonos a que un día próximo, nos demos a la tarea de seguirlo hasta donde nos lleve.

En 1756, en Escocia, nació John Loudon McAdam, inventor de los caminos más funcionales del siglo XIX

Para Tugo y quienes quieran visitar, se van por la pista a Guápiles, entran a San Luis de Santo Domingo y de ahí siguen hasta Tornillal. Cuando encuentran el cruce, dan vuelta a la izquierda y siguen hacia el pueblo (que en realidad, es más una callecita) hasta toparse la calzada un poco tapada por asfalto. De ahí hasta el final de la calle asfaltada y aún más allá.

12.9.05

Enorme incomodidad... veneno... debe ser eso que llamamos mala vibra.

La cosa es que cuando le caigo mal a alguien, eso es lo que siento. Me contamina esa mirada, esa pregunta en la cara, esa sorpresa ante mi personalidad. Y sucede lo de siempre, al rechazo, más rechazo. O es que acaso debería decirle: ¿Por qué no te gusta como soy?

Yo sé porque no le gusta como soy. Porque la otra noche, cuando discutíamos sobre cualquier tema y llegamos a la naturaleza humana, él se dejó decir: “Nuestro problema es lo social. El ser humano no puede vivir sin lo social, pero la sociedad es la que lo destruye”. Hasta ahí, había cierto brillo en sus ideas... pero siguió: “Deberíamos actuar desde nuestra naturaleza animal, si un animal mata a otro, no pasa nada... pero el ser humano se organiza, se pone en contra y termina haciendo la guerra”. Yo pensaría más bien que el ser humano se organiza para tratar de que eso no suceda más, pero a eso le llaman idealismo. “Si fuéramos más animales, no habría problema” Y entonces salió con pensamientos de Darwinismo Social que me exasperan. Yo, traté de argumentarle que la evolución del ser humano ya no era en términos de fuerza y capacidad física, sino en desarrollo de conocimiento. Además, le expliqué que prefiero que me conquisten con caricias, a que me peguen garrotazos.... que si realmente fuéramos como animales, los violadores serían los más aptos... ya que son los que realmente actúan desde su naturaleza animal (¿Han visto a un perro controlar sus impulsos?)... Y por supuesto, perdí la calma. Porque siempre veo las consecuencias: un mundo sin leyes, cada quien tomando la justicia en sus manos, abortos de niños discapacitados, exclusión justificada de los más indefensos... Y entonces, nos caímos mal. ¿Qué se le va a hacer?

Y sin embargo, aún cuando lo entiendo, y aún cuando sé que no puedo renunciar a ser como soy, ni quiero hacerlo... me causa tristeza y me contamina sentir ese rechazo...


7.9.05

Hoy, mientras jugaba a la ama de casa, escuchaba esas salsas que tienen la potestad de hacerme bailar y llorar al mismo tiempo... Eso puede pasar y de hecho me pasa, casi siempre cuando oigo a este Hombre.
A este Hombre, quien por allá por mediados de los setentas, se le ocurrió que había cosas que pasaban y a fuerza de pasar, ya nadie decía nada. Así, se le ocurrió mezclar la salsa con la denuncia y escribió cosas como esto:

Pablo Pueblo llega hasta el zaguán oscuro y vuelve a ver las paredes
con las viejas papeletas,
que prometían futuros en lides politiqueras,
y en su cara se dibuja la decepción de la espera.
Pablo Pueblo hijo del grito y la calle, de la miseria
y del hambre, del callejón
y la pena. Pablo Pueblo su alimento es
la esperanza, su paso no lleva prisa,
su sombra nunca lo alcanza” .

“ Camilo Manrique falleció por golpes que daba el mayoral

y fue sepultado sin llorar, una cruz de palo y nada más.

Plantación adentro, camará , sombras son la gente y nada más.

Se murió el indio Camilo, por palo que daba el mayoral,
que el médico de turno dijo así: Muerte por causa natural.
Claro, si después de una tunda de palo, que te mueras es normal”.

Y después de hacer Metiendo Mano en 1977, siguió haciendo magia y poesía, con lágrimas y sones, tambores y tristezas.
Y Pa´l mes de la Patria, aquí va otra que me hace llorar:

“Hace algún tiempo, me preguntaba un chiquillo por el significado
de la palabra Patria.Me sorprendió con su pregunta
y con el alma en la garganta le dije así:
Flor de barrio, hermanito, patria son tantas cosas bellas.
Como aquel viejo árbol de que nos habla aquel poema,
como el cariño que aún guardas después de muerta la abuela...
Patria son tantas cosas bellas!"

Podrán decir lo que quieran, pero hay gente valiente. como este Hombre...

3.9.05

God Bless Africa in America

¿Vergonzoso?

¿Doloroso?

¿Regresivo?

Cultivarán el odio que hoy siembran.

¿Cruel?

¿Espantoso?

No existe tal cosa como un calentamiento global

¿Increíble?

Una lucha racial inicia guerra civil.

¿Indignante?

Ya no hay segregación racial, eso está superado.

¿Podrido?

Reconstruiremos Irak, con las muertes de los pobres.

¿Despiadado?

Las clases sociales son invento de Marx.

¿Desesperanzador?

Para quienes creían en “U.S.A. saving the world” les anuncio que eso es como llamar al Chapulín Colorado... ¿Ahora quién podría ayudarnos? Y el superhéroe aparece cometiendo torpeza tras torpeza, diciendo tontería tras tontería... Con la diferencia de que lo que se vive en Mississippi y en Louisiana no es ficción.

Para leer:
Carta de Michael Moore a BU(ll)SH(it)
en inglés en español
United States of Shame NYT