24.4.06

Así como hay días en espiral hay días de algodón de azúcar...

Trabajar en casa cuando implica pijamas, cafecito y robarse un tiempito...

Llegar con muchas cargas, tres decisiones y sus respectivas consecuencias... sentarse en su sillón y hablar... De pronto él devuelve unas palabras y juntos ordenamos el mundo extraño que habita mi alma y se atora en mi cabeza... Es cuando todo eso tiene sentido y cuando mi carrera de pronto tiene forma, matices y esperanzas... Es cuando me decido a seguir en el proceso y socarme los tornillos una hora cada ciertos días...

Salir por un café y encontrarme con sus ojos buenos... saber que hay mil preguntas que responde confiado... porque es una de esas almas que viajan en mi grupo... pensar cosas absurdas como academias de limosneros... y reír.

De pronto otro café con otra cara... saber que otra alma, a quien amo está en su grupo también... salir por una danza y terminar con esta hermosa sensación de haber presenciado algo maravilloso... aunque no quepa en la razón y aunque no sepa muy bien de qué se trata...

Y el día trae –como siempre- la muerte... Me toca ir a decirle a esa alma que amo, que lo siento y lo acompaño y que lo quiero tanto como a él le duele perderlo... tal vez menos, pero siempre es inmenso.

3 comentarios:

Ana dijo...

Entonces ya sé, para los días en espiral un algodón de azúcar... con abrazo incorporado, unas Parcas y con suerte un Perrozompopo.
Creo que si juntamos todo se acaba la espiral no?

Cianuro dijo...

siempre es dulce saberse complice de un algodon de azucar.. sobre todo si uno no tiene ni la menor idea... son esos dias de "Vaso-medio-lleno"..

deseo que NUNCA te falten esos dias...

salud!!!

Sirena dijo...

Ana y venenoso: inshallah de esos días hubiera más... pero el asunto es construirlos entre todos ¿no?