27.4.06

Palabras ¿necias?

Entonces se hablaba de la promesa de la modernidad (y yo pensaba “querrá decir la estafa”) y de los ideales de la ilustración... de Kant y del Imperativo Categórico (y aquel pensaba... eso es igual al Superyó... bla bla bla bla bla bli). Se hablaba de cómo el ser humano se colocó en el centro, dejó de creer en Dios –o al menos de pensar que todo se mueve por su capricho- y dejó de leer los libros para comenzar a escribirlos (y yo pensaba “esa parte me la perdí... la humanidad lee mientras algunos escriben libros ¿no?”). Hablaba de la promesa de libertad absoluta... de fraternidad e igualdad (y yo pensaba: “o sea... ¡y todavía nos preguntamos si estamos en la post-modernidad!!!! ¿acaso hemos logrado la modernidad?”)... Y yo seguía pensando si a alguno de estos se le ha ocurrido salirse del europeísmo mental y preguntarse si en algún momento hemos estado en la modernidad –al menos si se define desde esos parámetros- y pensar en los países islámicos, en India... en Laos... en Upala... no porque no tengan Internet “de avanzada” y esas cosas que nos parecen indispensables a los que sí... sino porque este asunto de la Ilustración no existe más que en nuestras cabezas occidentales... y entonces creemos que la historia es eso nada más. En fin...yo pensaba que en realidad el asunto de la Modernidad y Post-Modernidad no es otra cosa que lo que pasa cuando Dios ha Muerto y necesitamos buscarnos otros dioses... La Ciencia entonces se hizo Dios y todos nos creemos muy avanzados porque ya no creemos en Dios... pero resulta que necesitamos ponerle nombre al catecismo y lo llamamos Post-modernidad, Ultra-modernidad, Modernidad en Decadencia... Para mí que esto no es más que una ideología dominante que no consiguió matar a las demás... y seguimos creyendo en el telele...


Y bueno, pensaba también que qué jodido todo esto... porque además, entramos en diálogos de sordos donde yo sólo oigo lo que puedo oír con mi teorías y ellos sólo oyen lo que pueden oír con la suya. Porque mientras ella hablaba y exponía sobre modernidad... yo ya ni atención ponía por estar discutiendo mentalmente con sus ideas del mundo... Para mí todo es ideología... para ellos todos es Superyó y para ella, todo es Kant y su Razón Práctica... Así, nadie estaba escuchando a nadie.

Velazquez: las Meninas 1656-57;
Museo del Prado, Madrid.

9 comentarios:

Trompetista de Falopio dijo...

La sacralización de la ciencia (que mencionas) es un rasgo típico de los sistemas modernos. Ese es justamente un punto criticado por la posmodernidad.
No veo cuál es el sentido de dejar de estudiar los grandes sistemas europeos.

Sirena dijo...

Es que tal vez si dejaran de estudiar tantísimo los sistemas europeos se darían cuenta de que hay otros grandísimos sistemas asiáticos por ejemplo... Pero no se trata tampoco de dejar lo europeo, se trata de abrir os horizontes. No sé... pero seguimos hablando... :)

Humo en tus ojos dijo...

RE- necias les diría yo...
Diálogo entre sordos, le decían en mi famila...
TOtal, ¿qué es loq ue define que alguien haya sido un 'ilustrado' al morir, cuánto leyó, cuanto adoctrinó? O cuanto camino abrió para que otros supieran tomar de cada partecita lo mejor?
En fin... toda esta hablada me regresa al tema de que: ¿qué nos inventamos para negarle al mundo el momento postmoderno de las parcas??

tapetazo antireflejante dijo...

En realidad, ahorita lo que más me preocupa es si eso del fondo es un cuadro o un espejo; y si es un espejo, pero qué diablos hacen dos personas del otro lado? Ooh, sí... regresa la paranoia...

Sirena dijo...

Tapetazo: Dice Foucault "Pero es que no se trata de un cuadro: es un espejo. Lo que se refleja en él es lo que todos los personajes de la tela están por ver, si dirigen la mirada de frente: es, pues, lo que se podría ver si la tela se prolongara hacia delante" (¿lista tu paranoia?).

Gran Fornicador dijo...

Y yo justamente venía a preguntarle si entre tantos diálogos estaba uno con Foucault, especialmente con "Las Palabras y las Cosas", que abre bien sabroso con ese cuadro.
Lyotard parece dejar bien, pero bien claro, que al menos él (a quien se le atribuye acuñar el término "posmodernidad") nunca sugirió que la posmodernidad fuera contraria a la modernidad, sino más bien una parte de ésta (cfr. Misiva Sobre la Historia Universal, del mismo autor, en Gedisa). Lyotard mismo por momentos suena bien, pero bien Kantiano (en algunas cosas, obviamente, no me linchen).

Sirena dijo...

Gracias Tirso... voy a buscar el libro... La posmo debe ser "el malestar en la modernidad" ¿no?

martastuarmetrix dijo...

a mi me pasa toooodooo el tiempo estoy en una conversacion y algo se detiene en mi cabeza y empiezo a pensar en eso y "vuelo" y cuando me doy cuenta perdi el "hilo" de la conversacion...
por cierto de que hablabamos?

Denise dijo...

Pues al menos en teatro la postmodernidad tiene matices específicos para hablar de Latinoamérica, o al menos se intenta tener un esquema común con el canon europeo pero valorar las especificidades.

El problema viene cuando hay pseudo estudiosos (me he leído un par, por ejemplo uno que habla de absurdismo latinoamericano para no decir absurdo, pero es "absurdo" su estudio porque todo es en comparación con...) que hablan caca, directamente, con tal de teorizar para la región y esto termina invalidando otros intentos más serios.

Ahora, yo estoy convencida de que -como el pecado burgués- estudiamos estas cosas porque no tenemos que ordeñar vacas ni coger café, es parte del sistema educativo (que me gusta, no me quejo, soy la 1era que viviría para estudiar) y de la necesidad de los científicos sociales -en general, pero también los artistas tenemos la tendencia- de sistematizar la realidad.

En fin, que aparte del problema de la teoría como abstracción, del postmodernismo y sus ambigüedades, está el de creer que somos solo en relación con alguien más, para mí mucho de esto fundamentado en un complejo latinoamericano de creernos incapaces y de una realidad -desgraciadamente- de que a veces lo somos