29.6.06

Otra vez


Cuando me duele el mundo, quisiera poder irme a una cabaña, a ver montañas verdes, a tomar café y leer novelas de ficción de esas que no me hacen pensar, tipo el Código Da Vinci... Para eso sirven esos libros. Pienso que es sano desconectarse del compromiso, de sentirme parte de esta humanidad que me duele.

Cuando –como hoy y desde antier- me duele el mundo... quisiera trabajar en otra cosa y no estar obligada a leer más y más noticias, a recibir más y más correos. Quisiera no saber, no leer, no ver y no llorar –como ahora- frente a la compu en la oficina mientras pienso qué excusa inventaré a mis compañeras.

Cuando leo que “muchas muertes por desnutrición ocurren en las montañas de la llamada "Suiza Centroamericana", sin que nunca lleguen a conocerse” y leo a la madre de un niño indígena que dice: “"no quiero matar a mi hijo, no quiero matar a mi hijo" (Leer noticia), no puedo evitar llorar de impotencia.

Y entonces hago lo contrario y busco noticias en Aljazeera, en BBC, en todas partes y dicen cosas como que un tercio del gabinete palestino está arrestado por el ejército israelí y que “comentaristas militares advirtieron hoy de que el objetivo final puede ser el desmantelamiento del gobierno de Hamás, tras capturar o matar a todos sus líderes”. Democráticamente electos agrego.

Pero nada se dice de la gente. Nada. No hay electricidad. No hay compus. No hay blogs. No se actualiza ninguno. Sólo ella, en Estados Unidos, sabe algo.

Y me duele el mundo por muchas más cosas. Pero de nada vale decirlas. No dependen de mí. Hoy hago lo que sí puedo y lloro por lo que no. Hoy quiero ser vendedora de flores en un quiosco sin radio ni tv. Pero busqué la foto y las vendedoras de flores tienen una vida triste. Comercio informal. Sin derechos laborales. ¿Ven lo que les digo? Ni las medio-buenas noticias me hacen cosquillas.

12:55 Mohammed llamó.
No pudimos hablar pero
aunque su
ena tristísimo
está vivo.

5 comentarios:

Ana dijo...

Interpreto que esa noticia sí te hizo cosquillas. No hará que deje de doler el mundo, pero que se alivie un poco el no saber.
Y ya sabés, para cuando sea necesario desconectarse!
Abrazos!

Gran Fornicador dijo...

Ese igual es mi sueño, cuando las cosas se ponen así. Puede ser una montaña verde, o una playa, pero siempre hay una cabaña y libros (pero no el codigo da vinci) y mucho silencio, y no-mundo, y no-gente. Pero ahi vas a ver que al final vamos a ganar los buenos.

hLopez dijo...

Nunca me dejara de sorprender el que los primerisimos habitantes de lo que hoy es indotiquicia tengan que vivir aislados en las montañas sin ningun tipo de apoyo ni ayuda de ni costra... si hubiera que pagarles daños y perjuicios por todos los rios que les hemos cagado, por los arboles cortados, por las jupas caidas, por el desprecio del que son objeto, por tanta hijueputez (porque no hay otra palabra) de las que han sido victimas... anda a saber qué banco tendriamos que ir a asaltar...

Cuando aqui en Francia me preguntan por los pobladores autoctones de ese que hoy es mi pais, no me da ninguna pena decir: "Los matamos todos los dias"... Y cuando me sacan a relucir lo de la Suiza Centroamericana... bueno... no comments!!!

jaguar del Platanar dijo...

Diay pues sí. Las malas noticias y las malas situaciones sobran en este mundo desigual. Sabemos también que quienes tienen el poder político y económico no les interesa cambiar nada que les afecte a ellos. Pero sí creo que en lo que se pueda ayudar, en lo que esté al alcance de uno, aunque sea una ayuda muy pequeña, servirá de algo, y mientras se realicen acciones así, por pequeñas que sean, se mantiene la esperanza de que ocurran cambios.

Sirena dijo...

Ana: ¡Gracias! Yo lo sé.

Tirso: Ya sé que vos te llevarías estos librotes densísimos que te gusta leer porque la pensadera es tu escape... pero el mío es la no-pensar ¿ves? Por eso es que sos muuuuuuuuy cultísimo... debería yo tratar de que mi escape sea como el tuyo. Lo estoy planeando para el otro fin de semana. Y sí, al final sí pero el final está lejos ¿no?

Hache: ¡Bien que no te compraste el cuento y se lo decís a los franceses! Lo primero que hay que hacer es quebrar el mito de la Costa Rica maravillosa y después ver qué hacemos con ella.

Jaguar: pequeñas acciones siempre... pero hay días en que eso se ve tan pequeño. ¡Gracias por visitar!