29.8.06

De volada II

Hay algo de detestar las habitaciones de hotel. Algo de sentirme incómoda estando rodeada de tanta gente por tantas horas. Algo de tedio de hacer que los días giren en torno a esas pantallas y teclas. Algo de incómodo de sentirme todo el día demasiado acompañada y algo de ilógico en después venir aquí y sentirme tan sola.

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Anoche, cinco países mezclaban sus pasos en estas calles de piedra. Sentía el maíz en las venas y alimentaba mi fe en otros mundos posibles. Tenía esa plena sensación de que somos de los mismos aunque suframos desigual.

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Me siento sola en esta habitación y no me encuentro. Entonces pongo a Calamaro, y escribo, para sentirme un poco en casa. Más tarde buscaré al que habla en errrrre como yo. Tal vez más tarde traiga acá al que habla como cantando y tiene ojos que dicen cosas y manos que hacen música. Si queremos.

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Y los extraño. Extraño tus ojos que no me ven. Extraño tu pelo despeinaDo. Extraño lo que fue y ya no será. Me falta verte a vos y ver las cosas que sacaste del horno. Me falta ver tu cara para estar segura que estás bien como decís. Me falta acariciarte y que me aruñes. Extraño tus llamadas para saber cómo estoy. Extraño leerl@s a tod@s. Y extraño sobre todo a mi compañera de viaje. Todo sería diferente si estuviera.

5 comentarios:

Humo en tus ojos dijo...

pues ya un día de estos se acaba... o siempre podés seguir al norte ;)!!!
Abrazos!!!

tugocr dijo...

Me imagino que la compañera es la computadora que no te atreviste a llevar como equipaje normal y no de mano! Así nos afecta el terrorismo!

Ana dijo...

Estamos bien... estaremos bien. Ya después nos pagaremos en retroactivo tanto tiempo perdido.

Y si estamos mal nada más aguantamos la respiración y nos imaginamos en un mundo submarino lleno de algas plateadas, si se nos acaba el aire sólo sacamos la cabeza con los ojos cerrados, no los abrimos nunca porque si no ya no veremos nada.

Un abrazo a la distancia... que en unos días se hará cortísima, como del largo de un brazo.

Sirena dijo...

Humo: Vos sabés que no puedo. Y ahora resulta que estoy resfriada... oh no.

Tugo: La compu me la traje. No es esa compañera, es una de carne y hueso.

Ana: Entendiste bien cuál era tu frase. La Humo no dijo nada, seguro no entendió.


ACTUALIZACIÓN: No quisimos o no se pudo. Ya saben que me haré monja hasta el 2008.

analu dijo...

Jum... eso de traer a alguien a la habitación me había sonado interesante