7.8.06

ilegal y chiquitica

Han sucedido cosas, dos cosas.

1. Viernes, 9 p.m. La Uruca. Un chofer de una grúa de plataforma no ve mi pequeña burbujita y al dar la vuelta en el carril equivocado me choca un poquito el costado del carro. El mae por supuesto sigue como si nada. Yo, paro más adelante para ver si es cierto el choque y sí, hay un golpe pequeño en el costado. Nada qué hacer. Sigo, hasta que veo la grúa parqueada a un lado de la calle y entonces paro el carro. Observo el costado del camión y tiene un golpe (a decir verdad, son varios: el chofer tiene problemas con las vueltas y el punto ciego). Voy a hablar con él y entonces se intenta ir pero yo camino estorbándole al camión. Entonces baja del enorme armatoste y me lo niega todo... simplemente lo niega. Es entonces, cuando me empiezo a sentir chiquitica, mujer-indefensa-que-habla-a-un-camionero, me siento como una niñita que no sabe qué hacer ante esta injusticia y simplemente sabe que la batalla está perdida. Hablo con el chofer y le hago ver que no soy idiota, pero es evidente que es de noche, estoy sola parada en media calle y que él es un camionero más grande y fuerte. Subo al carro derrotada y lloro de frustración.

2. Hoy, mientras almorzaba en el Subway del Paseo Colón me robaron mi bolso. Mi teléfono celular, las llaves del carro (con todo y repuesto) y el llavero turco contra el mal de ojo (por cierto, no sirve como anti-robos); las llaves de la casa con llavero de gato; mi agenda con teléfonos, libros por leer, películas por ver, su dirección postal, fechas de citas y todo eso intangible que se carga en la agenda; cartera de cosméticos bordada por la abuela, un condón (que por cierto siempre llevo y lo más que hago es dárselo a algún amigo); mi costurero, mi brillo de labios y pocas cosas porque no uso maquillaje; mi billetera regalada por aquel, con la licencia, cédula, tarjetas, recibo del paquete que el maldito cartero no ha entregado, el parte del otro día, cupones y facturas, carnés, muchas tarjetas y todos los papeles que inevitablemente pensamos no botar.

Pero no es mi intención hacer recuento de las pérdidas, sino el sorprenderme de cómo el mundo es mucho más que tanto chunche viejo. Yo, lo que realmente lamento es que se llevaron doscientas firmas que recogí en unas tres horas hablando con la gente, explicando la importancia de trasladar nuestra embajada en Israel. Lo que realmente lamento es que el bolso de manta era mi bolso hermoso traído de El Salvador. Lamento que mi abuela bordó en tela negra, desgraciando un poquitito sus ojos para hacerme mi cartera de cosméticos. Y del carro lamento cuando me siento pequeña por ser mujer. (hmmmmmm, hmmmmm agrego al post porque pienso que aquí algo anda mal, muy mal en esa frase, pero no la quito, ahí sigue haciendo pregunta).

Y aunque eso suene a tristeza, en realidad no lo es. Estoy tranquila y aunque la pérdida material será de unos... no sé... andaba dinero en efectivo –que no era mío sino una donación a otra de mis causas- y el celular estaba nuevo y el cerrajero cobra caro y esas cosas mercantiles... pues estoy tranquila de saber que lo que siento como pérdida es lo que nadie comprará a los ladrones. También es lo que no conseguiré de nuevo seguramente, pero así sucede con lo que realmente vale.


Posdatas:
1. Como querrán saber sobre el evento, pues diré que estaba “en otras” (jeteando diríamos aquí) y que el ladrón fue sumamente ágil. No supe nada, no vi nada, no escuché nada.

2. Si me conocen, no me llamen, no tengo teléfono. Si quieren salir conmigo tienen que invitarme por mail , pasar por mí porque no puedo manejar, pagar la cuenta porque no tengo dinero ni tarjetas y si piden cédula en el lugar nos tenemos que ir. Ah, y no tengo polvos para maquillarme ni espejo en qué mirarme ¿Entendido?

3. Recordé otra cosa que perdí: la dirección de correo de un muchacho que sólo pasaba por ahí y se leyó el documento y preguntó y me pidió más información y me miró con ojos de querer saber más. Me recordará como la mae pura paja... buhhh

11 comentarios:

Quimera dijo...

Siento mucho que te hayan ocurrido todas esas desventuras. Ojalá algo de la cartera aparezca... a veces aparece. En cuanto al chofer de la grúa, pues pobre tipo... mal karma que se está buscando, peor que el del ladrón posiblemente. Pero ¡ánimo! la vida con o sin robos, y con o sin choques sigue.

Ana dijo...

Sirenita querida: que dolor que te hayan robado tu bolso con todas tus cosas, que gracia robarte tantas cosas sin valor para el ladrón pero con tanto valor para vos. A pesar de que los ojos no sirvan para evitar robos tenemos que comprarte otros para que los tengas.
Espero que Simona se esté portando muy bien y chineándote mucho, si no voy y la regaño de nuevo como aquel día.
¿Si estás tranquila? Bueno, hay que ir a la cueva submarina a acompañarte, va para nuestra lista... nos ponemos de acuerdo por correo para ver cuando podés.
¡Un abrazo gigante!

djtopo dijo...

chiquitita por ser mujer?, pues ante esas cosas la frustracion nos hace sentir a tooodos chiquititos, el dia de mi atropello me sentí igual ante tanto taxista, ante la imposibilidad de reclamo...
con el asunto del robo una de las cosas que mas aweban es el hecho de tener que hacer un monton de vueltas por la pinche cédula y peor aun la pinche licencia...
por dicha tas bien y no paso a mas, que es lo importante...besos y abrazos...

alefux dijo...

juepucha... que mal! me dio más colera lo del tipo que el robo... y no sé cual sea más doloroso, el robo o el tipo...

un abrazo sirena...

Jaqui dijo...

Vieras como me bajonean estas cosas.

Puña....y entiendo como te has de sentir al ver que tus cosas eran tan valiosas, y sin tener que ver con la plata.

Y no por ser mujer, te tenías que sentir así....creo que cualquiera lo hubiera sentido. Es la simple impotencia ante la injusticia.

Un abrazo, y espero que poquito a poquito te vayas haciendo de nuevo de cositas que quieras.

Solentiname dijo...

mis condolencias. Eso de sentirse chiquitita lo entiendo y lo he vivido. es duro el contacto con esa otra realidad en la que me siguen considerando menos por ser mujer.

Denise dijo...

Uf, qué mal... yo creo que lo peor es la sensación que te queda y eso que decís de las pequeñas pérdidas no tangibles. Un abrazo, ya caerá la invitación y yo paso por vos... faltaría más :-)

Humo en tus ojos dijo...

Que demonios con la contabilidad de los bienes intangibles... ya volverás a ser grandota y legal cualquier día de estos!!!

tugocr dijo...

Definitivamente no fue tu dia, antes de decirte "por dicha no fue peor" te digo, sal a la ventana y pega un grito con toda el alma, una gran mentada de madre! no cura nada, pero si lo haces bien, el dolorsito de garganta que deja es bastante dulce!!

Sirena dijo...

QUIMERA: pues claro que sigue, aunque la verdad es que con los días y las filas infructuosas en los burocráticos laberintos se va perdiendo la dulzura.

ANA: No tengo tu teléfono. Ando haciendo memoria y hasta que quedo cansada al final del día de tanto poner la memoria a trabajar. Va y me comienzo a acordar de cosas que no debo y es peor...

DJ: ¿De veras lo decís? ¿Cuál atropello?

ALE: Gracias por tu abrazo... y sí viejo cabrón...

JAQUI: Es que sí, la impotencia... :)
SOLE: ¡regresaste por fin! Yo no sé si es que me consideran, creo que yo misma me considero a veces... y así estamos "más pior"

DENISE: ¡Pues ponele fecha! Y no, algo de plata tengo.

HUMO: legal sí pero grandota ya sabés que a esta edades no se crece más...

TUGO: NO he podido hacerlo, pero apenas pueda... de hecho ya compré al menos las flores de bach que si no me hacen por las flores me hacen por el cognac.

analu dijo...

Abrazo por todas esas pertenencias con gran valor sentimental que te robaron.

Muerte a los malditos ladrones... juro que si odio a alguien es a ellos.