13.10.06

Confesiones de los caprichos de una pequeño burguesa

Una pequeña servilleta puede hacer la diferencia entre la desesperación y la paz. Por ejemplo, ir en el bus hacia Panajachel, sentir hambre y comprar una tortilla con pollo, que no es más que una pieza de pollo frito entre dos tortillas gruesas servido todo en una delicada bolsa plástica. Las manos, después de comer eso quedan envueltas en un graserío del carajo y una pequeña burguesa vuelve a ver a su compañero de viaje con cara de “esto es el fin del mundo”. Él le regresa su cara de “¿y ahora cómo nos abrazamos?” hasta que la señora del asiento de enfrente, ante semejante caos y crisis existencial, extiende su mano con dos servilletas... En ese momento, todo el universo volvía a estar en su lugar.

La misma pequeño burguesa –a quien el compañero de viaje prefiere llamar “melindrosa”- entra a todos los restaurantes de Panajachel para fijarse si hay máquina de café. Tiene una semana de tomar el peor café del mundo (es peor que el de Panamá, ahí disculpen los chapines y panameños) y ya necesita un capuchino, aunque sea de mala calidad. Con su taza de café en la mano, el mundo de nuevo tiene sentido.

La susodicha caprichosa, pasa por una taquería en Antigua y tiene el antojo de comerse un taco de pollo. Pasa todos los días al frente hasta que el último día le dice a todos: “si quieren siguen, yo voy a ir por mi taco”. El famoso taco resulta ser pura cebolla –la pequeña burguesa no come cebolla, aunque cocina con cebolla (WTF????)- y la “melindrosa” entonces no se lo come y se lo da a un amigo. Nadie entiende que el placer estaba en pedir el taco, en ESA taquería, en ESA ciudad... el antojo es el conjunto, no sólo el comerse el taco.

¿Vergüenza? ¿Culpa? Pues sí, a veces... pero no hago nada con negar que eso es parte de mí.

10 comentarios:

eaton dijo...

no?

Sirena dijo...

¿no qué Eaton? Decime, no me voy a enojar...

Enrikín dijo...

Son tan femeninos tus escritos que a veces me desconciertan.
Sin embargo, éste último me provocó más de una risa debido a que me recordó a una caprichosa y querida amiga.

Suerte...

eaton dijo...

no puedes ser tan caprichosa , sera que soy un patan...

C dijo...
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C dijo...

Tu ventaja es que reconocés el "problema". Si llevás servilletas y una máquina pequeña de espresso en tus viajes, resolvés la crisis.

Lo más preocupante es que no te guste comer cebolla. No me queda claro si no te gusta la cebolla cruda o cocinada. En Guate hay unas cebollas super-dulces, deliciosas, sobre todo si se comen crudas en rodajas finas. El sabor de la cebolla bien cocinada que comparte su aroma con al aceite de oliva, como en una buena tortilla de patatas o en una buena empanada de horno, ya sea chilena, argentina o gallega, es también riquísimo. ;-)

Humo en tus ojos dijo...

Si tuviera el cerebro un poco más conectado además de la cajita del té para remediar problemas te la habría dado con un paquete de servilletas fuchimás... solo para reírnos mucho de toda la situación
Aguanta que ya casi ya casi!
Abracitos!!!

Buitre Desahuciado dijo...

Lo de la grasa en las manos es perfectamente comprensible (qué desagradable es sentir las manos llenas de porquería...)


pero del taco y el café (nunca un café es tan malo como para no tomárselo, exceptuando el de McDonald's y el de BK, hasta ahora), buéh, allá cada cual y sus neurosis (que todos tenemos).

Sirena dijo...

Enrikín: ya sabés ahora que si voy a Chile va a estar difícil... ja ja
Eaton: ¿será?
C: Tranquilo, la cebolla me gusta cocinada, nada más que en lascas no me la como... pero cuando cocinés para mí, voy a comer todo lo que cocinés, no te preocupés por eso. Tortilla española me encanta, empanada chilena no... eso sí.
Humo: Kleenex no faltan ahora en la cartera...y por lo demás, ya estoy en El Salvador y aquí toda la comida me gusta muuuuuchoooo y trajimos café!!!!
Siempre viajamos con nuestra cafetera... pero en Guate no la andaba.
Desahuciado: El Noescafé (marcar registrada) nos ha invadido... no te creás.

klept0 dijo...

Jajajajajajaja, lo que tengo de panameña no sólo te perdona sino que sigue riendo. ^_´