31.1.07



Anoche nos conocimos las tres. Nos tocó compartir casa. Hoy llega él y pregunta: “¿se quedaron hablando hasta la madrugada como tres adolescentes?” y ellas dicen: “no, no, ya no nos da por ahí”. Yo reflexiono y digo: “no es que ya no nos da por ahí, es que a esta edad nos conocemos mejor y ya tardamos nada más hora y media en contarnos la vida una a la otra”.





28.1.07

Lo que usted escucha es...

Sí, lo que suena es una canción que estaba seguramente en algún chatarrero, donde van las canciones que alguien interpretaba mal. ¿Quién sabe? Tal vez no cantaba tan mal pero sí se peinaba feo, porque la canción que suena la cantaba “El Puma”, lo recuerdo bien.

Escuchar a Calamaro pegar ESE alarido así, desgarrado, incoherente, irreverente más bien... casi me hace llorar.

Si no les gusta, es porque Calamaro es un incomprendido. A mí me encantan los incomprendidos.

26.1.07

Todos somos iguales ante la ley, pero unos son más iguales que otros

Decía un “científico” hace bastantes años, que los esclavos negros tenían una enfermedad que hacía que sintieran compulsión a escaparse y hacerle daño a la propiedad de sus amos. Buen ejemplo de la ciencia al servicio del sistema social y no -como debería ser- al servicio del ser humano y sus derechos.


Lo traigo de nuevo (creo que eso ya lo había escrito aquí), porque casi nunca entiendo de qué tratan las leyes. Y no me refiero al debate básico de que mis derechos terminan donde empiezan los del otro, de si somos malos por naturaleza o somos buenos y esos asuntos. No tengo tiempo de entrarle a eso, quien quiera hacerlo, que comente y seré feliz si lo hace con su conocimiento de esos temas. Yo no sé mucho de filosofía y no sé mucho de leyes, por eso es que no entiendo.

Alguien es acusado de injurias y calumnias. Si yo digo algo de alguien debo tener pruebas de que es cierto lo que digo. Para tener pruebas tengo que investigar. Para investigar tengo que tener acceso a la información. Entonces, puede ser que todos sepan una verdad, que varia gente la manifieste y que un día de tantos la diga yo y entonces caiga sobre mí el peso de La Ley.


Un sacerdote será enjuiciado el martes en Liberia. Se le acusa de injurias por haber dicho que el alcalde de La Cruz recibió ilegalmente unas tierras del IDA (de esas que se supone, deben recibir sólo los campesinos) y luego las vendió ilegalmente a quien hoy es presidente de la República y a quien lo era cuando el trámite se hizo (José María Figueres, de quien todos sabemos otras verdades peores). Las declaraciones del sacerdote, repetían lo que periodistas y columnistas habían venido publicando en los periódicos. También de eso se había pronunciado la Defensoría de los Habitantes. El Jefe de la Unidad Agraria del propio IDA, había pedido que se investigaran estos hechos en 1998 pero el encargo nunca fue realizado ni se tramitó en el Ministerio Público. Los periodistas, con el cuento de que era campaña sucia, no quisieron seguir investigando más en la campaña pasada y el asunto quedó simplemente en el olvido hasta que ahora, al Alcalde de La Cruz se le ocurrió poner la acusación al Padre Ronal Vargas.


Yo no conozco a Ronal Vargas. Conozco gente que trabaja con él y por quienes siento mi más profunda admiración. Sé del trabajo comprometido que hace la Pastoral Social de Tilarán con la gente pobre de Guanacaste. Esa gente que no se beneficia de las canchas de golf de los hoteles, que no recibe nada de todo el desarrollo, gente que vive en un cantón como La Cruz, que de los tres cantones más pobres de este país. Mi país (una expresión que ahora saca mis lágrimas) que es como cuatro diferentes, según nos beneficie “el progreso” o nos hunda más.

Dice el Padre Ronal que él no cree que se haga justicia en su caso. Según mis cálculos pesimistas, él tiene razón. Por eso es que no entiendo de qué se trata la ley y la justicia que imparte. ¿Por qué se enjuicia al sacerdote únicamente y no a todos los que hablaron de lo mismo? ¿Cómo demuestra el sacerdote que lo que dice es verdad si nadie quiere investigar lo que pasó? Arias y Figueres tienen fincas que fueron del IDA (eso está demostrado) y que debían adjudicarse a campesinos que cumplían los requisitos (eso está demostrado). En lugar de eso, se le entregaron al alcalde y a su esposa (eso está demostrado) para que meses después él las vendiera al famoso y huidizo ex presidente y al ahora presidente, al aprendiz de tirano, al premio Nobel de la Paz (demostrado también, pues las tierras están inscritas en compañías o sociedades con sus nombres). ¿Qué es lo que no se ha demostrado aún? Desde donde yo lo veo, nada. Es cuestión de abrir expedientes del IDA y revisar quién hizo qué, quién firmó, quién aprobó, quien se hizo de la vista gorda, quién recibió sobornos o palmaditas en la espalda. Al fin y al cabo, hay una finca con vista al mar más hermoso de esta tierra que tiene nombres, apellidos y está manchada con la sangre de Gil Tablada, un campesino asesinado en 1970 por pelear por las tierras que el estado quiso dar a campesinos de la zona. Ese asesinato quedó impune para siempre. ¿Así vamos a dejar que se termine esta historia?

22.1.07

En clave de Sol



Yo pienso más bien que la vida es un espiral y todos vamos en el mismo. Por eso algunas veces, pensamos que alguien va junto a nosotros caminando pero después nos damos cuenta que va a la par pero detrás. No sé si queda claro. Quiero tratar de explicar, que si a alguien aún le falta mucho para llegar donde camino yo puede de pronto parecer como que está a mi lado... Es ese momento confuso, cuando la vuelta más pequeña del espiral casi se encuentra con la vuelta más grande. Lo que pasa es que no vemos esa distancia, o nos hacemos los ciegos, sordos, locos, comprensivos, negociadores y todo eso que hacemos cuando sabemos que en el fondo esa persona no va siguiendo el mismo compás.

Es como si fuera la misma canción pero él va en la segunda estrofa y yo ya he cantado el coro tres veces. Suena bien, claro, porque está en el mismo tono y hasta la letra parece tener sentido pero tarde o temprano nos damos cuenta que aunque la vida es la misma canción, si vamos traslapando compases, acordes... al llegar al puente, terminan por salir las disonancias y a veces, nos duelen los oídos (en el peor de los casos, nos duele el corazón).

No hay que perder la esperanza. Puede haber alguien que vaya cantando al unísono... dicen las novelas que eso existe... seguramente algunos canten dúos perfectos.

Yo creo sin embargo, que en compañeros de vida puede haber alguien que va un poco más adelante, en ese punto exacto donde se forma un canone (esas canciones en contrapunto que alguien comienza después, y otro comienza después del de después y todos forman una linda receta de sonidos). En el canone la clave es el intervalo. Eso quiere decir que aunque alguien quiera, no debe adelantarse a su tiempo, sino aceptar que va detrás y que ese es el equilibrio. Igual, el otro debe aceptar que va adelante sin atrasarse ni desesperar. No es cuestión de edades cronológicas, es una cuestión de tiempos, compases y métricas. También es una cuestión de atreverse a cambiar de tonos. Es que si andamos por la vida siempre en el mismo tono, las notas se nos acaban. Pero si nos pasamos de menor a mayor por ejemplo, hay otras notas nuevas que podemos usar. No es necesario hacer composiciones complicadas para sacar dulces melodías.

Todo esto para decirte, que un círculo está cerrado, pero no están cerrados los espirales ni las canciones, aunque a veces parezca. Por eso te discuto lo del círculo.

Cosas que me hinchan un poquito el hígado

Hace tiempo quería yo filosofar acerca de tan valioso y profundo tema... y hoy es cuando porque debo escribir un post rápidamente para demostrar que yo soy yo o que Sirena es Sirena.

No es que considere yo despreciable ni mucho menos el oficio de servir mesas, ser bartender o cantinero (ese oficio, la verdad es que espero realizarlo algún día... igual que el de taxista... ¡debe ser maravilloso dar consultas de tres minutos entregando un buen whisky o llevando a alguien a terminar con su novia... ¿o no?). Bueno... digo yo... Ningún oficio me parece despreciable pero tampoco me parece alguno la gran cosa. Creerse lo más más por ser el gran ejecutivo, o corredor de bolsa, o modelo, actriz, pulpero, vendedora de tacos... Entonces hay algo que no entiendo:

¿De dónde le sale tanta actitud altanera a las azafatas y azafatos de los aviones? O sea... servir refrescos, papitas transgénicas y pasteles añejos (ejem.... sí, viajo en clase económica) ¿será motivo de tanto orgullo? No he visto nunca mientras mis pies están en tierra, que alguien que sirve comida se pasee por su lugar de trabajo caminando como modelo un pie delante del otro, mirándonos a todos por encima del hombro y con actitud de reina de belleza... ni que lo fueran tanto... Y ¿a mí qué me puede importar? Pues nada... es que se me ocurre pensar en esas cosas a veces.

Tal vez pueda preguntar aquí:

19.1.07

Gracias y no desGracias


Nunca había recibido serenata. Tampoco sabía que existían las serenatas escritas. Menos imaginaba que las serenatas podían sonar a ajos, aceite de oliva, papas salteadas, cebolla finamente picada y atún apenas acariciado por el fuego. Y no es que fuera serenata en serio, de esas de amor -si es que existen, porque de esas no sé cómo resuenan- pero la emoción es la misma. No creo que en mi memoria exista algún otro momento en el que todas mis complicaciones se hayan traducido en retos, en exquisitas peticiones, en coloridos sabores prometidos. Ya casi no hay balcones, ya casi no hay poetas, ya casi nadie escucha y casi nadie está dispuesto a cambiar algo en su receta. Casi.











(no me cabe el cariño chaparrito)
Esta es para vos ¿sales?

15.1.07

The Best of Me

Pocas veces pensaba en él. Pocas y cada vez se iban haciendo menos profundas. De los recuerdos vívidos quedaban pocos y si no hacía un esfuerzo, sólo miraba días de sol y caminos. Muchos caminos recorridos en días soleados racionando los cambios de canciones. Ella inventó las reglas: sólo podían pedirse 10 cambios, 30 cambios, 15 “esa no me gusta” dependiendo de la distancia a recorrer. Ponían el Ipod en orden aleatorio y se peleaban de mentiras si a alguno le gustaba una que al otro no. La verdad, era por pura quisquillosa que es: él tiene el mejor gusto musical que ella haya encontrado.

Ahora, ella puede escuchar lo que llenaba ese Ipod. Dice que no pasa nada aunque, a decir verdad, mientras escribe que nada pasa, una lágrima asoma. ¿De dónde puede provenir sino de la nostalgia? No si es que el tiempo es tan cruel pero tan cruel, que nos borra unos recuerdos y favorece otros. De su infancia por ejemplo, ella sólo recuerda cosas feas... y eso no puede haber sido así ¿no? En medio de esos recuerdos horribles sucedían hermosos días... a ver, es pura matemática. Si ella tiene unos diez recuerdos feos de su infancia y no recuerda nada más, debe ser porque los demás miles de días transcurrían sin tragedias, sin regaños, sin lamentables escenas. ¿En qué estaba? Ah sí, pero con él pasa todo lo contrario. El tiempo le recuerda sólo los días soleados, los caminos y el soundtrack: las canciones que eran para meterle al acelerador, las que eran para escuchar en la playa, las que cantaban a dúo, las que él tocaba, las que bailaron en un salón de pueblo, las que conoció agradecida, las que se topó hoy y ahora escucha y generan entonces este escrito. El tiempo cruel no le recuerda intermedios ni matices... de días soleados pasa a las noches negras sin estrellas. Esas mismas que ella detesta y él adora.

En fin. Que si escuchamos música se despiertan todos juntos los recuerdos y fantasías. Como esa de cuando un día ella lo encuentre a él de la mano de la mujer más tonta que haya existido en el mundo y ella esté finalmente convencida de que nunca hubiera querido llenar esos zapatos rosados con lacitos de niña bien. Y bueno, sí... tal vez el amor se muere pero ¿se mueren los celos? ¿Dejan de arder?



14.1.07

En pocas palabras I

Se me ocurrió que las cosas pueden decirse en menos palabras. "Decir con poco debe ser la poesía", pensé. Este es un experimento. Es mi primer post dicho en poesías. Si son poesías o no está por verse.

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I.

Hay rosales tan bellos

que algunos dicen que son de plástico


eso nos han dicho



la belleza perfecta está hecha en fábricas

de esclavos niños

y esclavas niñas



de feos cirujanos

que dictan lo que es bello



de dientes blancos


II.


Antes si había un rosal

había un jardinero


ahora el jardinero

es una compañía



ahora “se diseñan” jardines

no se habla con las plantas



no se podan las rosas

"se estilizan"



no se matan hormigas

"se manejan" las plagas



y las rosas extrañan

las dos manos ancianas

y la voz del jardinero


III.


Llorar a lágrima viva.
Llorar a chorros.
Llorar la digestión.
Llorar el sueño.
Llorar ante las puertas y los puertos.
Llorar de amabilidad y de amarillo.
(Oliverio Girondo: Llorar A Lágrima Viva...)


Lloré como una Magdalena

como una mujer negada por la historia

negada por dios, por su hijo y por todas las palomas



Lloré tanto que él quiso llorar

con su gabacha invisible se secaba las lágrimas

invisibles también pero ahí estaban



No vine aquí a reír, me repetía

No vine a ser feliz, me repetía

Seguía dando vueltas a lo mismo

repitiéndome



Me dije que esto lo hacen

únicamente los valientes

que quieren ver su miseria

y caminar sobre brasas



Después cerré la puerta

pagué

y pedí factura




13.1.07

Asista y colabore

Eso me pasa por recomendar borrachos decadentes. Yo hablando maravillas de Chinaski y él simplemente aparece pegándole a una mujer en medio de un bar. Fue algo así como presentar a un amigo diciendo: “él es Henry, es un excelente escritor... algo agrio pero adorable muy en el fondo y un comemierda muy divertido” y que de la nada Henry se tire un eructo frente a mi amiga. Eso me pasa por presentar a un escritor por medio de una película que no he visto basada en un libro que no he leído. Me atrevo a decir además, que el creador no es lector de Bukowski, o será que soy la única que no lo imagina como un tipo lastimero... Al final, Factotum termina siendo un mostrario de las escenas que yo paso por alto en los libros sin las constantes reflexiones agudas del escritor. Pensaba que el guionista debe haber pasado un mal rato, sabiendo que confiaba demasiado en el actor que no fue capaz de transmitir todo lo que pasaba por la cabeza del protagonista sin recurrir a el recurso del que habla en voz alta lo que está pensando. Ya eso lo resolvieron en Pedro el Escamoso, pero difícilmente alguien noruego ha visto semejante producción televisiva. Es que si son muy cultos, ustedes no entienden de lo que hablo. El asunto es que cuando Pedro pensaba algo, se escuchaba, pero no hablaba sólo como sucede en las novelas, sólo escuchábamos sus neuróticas conexiones de ideas. Eso la verdad, era un éxito.

Este año quiero ver más cine. El pasado me perdí casi todas las películas, incuyendo Match Point, que acabo de ver en casa. Lo siento, no me gustó demasiado ; ) y mi pesimismo habitual me mantuvo angustiada todo el tiempo con esa sensación de que todo lo que parece ir bien va a salir mal al final... Cruel el asunto del anillo por cierto. Tal vez sí me gustó ahora que lo pienso. Tal vez de eso se trata la suerte.

En fin, que quiero ver más cine, sobre todo, el cine de los grandes directores que no he visto completos. Del cine actual no necesariamente quiero verlo todo pero ¡necesito ayuda!

Iniciaré una nueva lista si me ayuda usted lector y lectora. La anterior la anoté en la agenda que me robaron. Esta lista se quedará aquí hasta que un día yo pulse el botón:

¿Cuáles películas definitivamente no debo perderme?

Nuevas, viejas, famosas, tontas o complicadas. Dígame usted.



Nota importante:

Se agradece que no recomienden a Tarantino, Alex de la Iglesia, Almodóvar... (la lista de non-gratos se irá ampliando cuando recuerde). No digo que sean malos, digo que no me gustan sus películas. ¡no se enojen!

16/01/07 --> Llamando a Tirso, llamando a Tirso



9.1.07



Ilustración


Es como un huequito en el estómago.

Un escalofrío apenas perceptible.

Comer helados de chocolate.

Ganas de invitar a los vecinos a cenar.

Angustia por regresar de la oficina.

Había olvidado cómo se siente el estar sola.

Ahora que lo entiendo, da un poco menos de miedo.


Un poco.

Un.
.

8.1.07

Jicotillos no es lo mismo que jocotillos

Hay un blog de Jicotillos que es más bien agrio, profundo y a veces gris. Es el de la Trompetista y los demás borbotones .

Pero hay otro que es nuestro, de NuEz, de Juliana, de Mattie y de Sirena... y de los que vendrán ¿vendrán? y está hecho para los pequeñines loquillos que nos quieran leer. Tal vez está hecho para los que todavía tenemos adentro y hubieran querido tener un blog. O tal vez esté hecho para nuestros jicotillos no nacidos y los que ya nacieron. La cosa es que ya está. Se irá nutriendo y creciendo como un campo de girasoles o como el pasto de un potrero. Ya veremos. Es verde. Vayan.

Poetas de pacotilla

Dos veces -que recuerde- he creído encontrar poetas y han resultado ser un par de imbéciles. Que por qué hablo así de la gente pensarán. Algunos deben hablar así de mí y no me importa. ¿Cómo me recordarán mis compañeros de colegio? Los del primer año igual ni me recuerdan (o al menos eso espero). En fin... los dos poetas eran un par de idiotas... idiotas suena mejor ¿no? Ninguno mejor que el otro: uno en su estilo revolucionario de escritorio con mochila del Ché y pañuelo zapatista y el otro así tipo adolescente eterno con el cerebro adormecido por los efectos de las drogas. ¿Quién sabe? Tal vez siempre fue así y lo de las neuronas muertas es solo una excusa.

Hace muchos años, marcando un momento que llegamos a llamar “el año nuevo” un 17 de septiembre de... hmmmmm... ¿año 91? andábamos descubriendo un poco el mundo. Andábamos con la actitud de los viajeros, esperando la nada y a la vez, esperándolo todo. De pronto, se acerca el “poeta” y dice con gracia: “¿alguien ha visto pasar un mae* con pantaloneta azul y medias amarillas?”. Nosotras simplemente no aguantamos la risa y esa fue la puerta de entrada para él y todos sus amigos. Terminamos hablando, yéndonos a otro bar con esos desconocidos (en esos tiempos se valía aún ser arriesgadas... aún así eso nunca lo hicimos más); terminamos besándonos, saliendo como un día y hablando por teléfono un par de veces. Ya de día, por teléfono y con novia agresora en el paquete, el poeta se convirtió en un pobre diablo que escondía tras su guapura sus pocas luces y su voz de tonto tipo Keanu Reeves -de hecho se parece a él- en aquella peli de adolescentes que viajaban en el tiempo (Google debe saber cuál película, pero saberse ese nombre no puede ser cultura general así que no me interesa).

Muchos años después, el anteriormente conocido en estas tierras como “el valiente” y actualmente llamado sin cariño alguno “el tamagotchi” (es que él sólo por mensajitos de texto funciona bien), apareció con su ya conocido recurso de enviar un mensaje en blanco. A mi respuesta de: “llegó en blanco” me respondió: “es para que me hagas un espacio en tu agenda”. Ja. Como diría Roque Dalton (EL POETA DE VERDAD): pobrecito poeta que era yo (pobrecita caza mariposas que era yo), creí que había encontrado un poeta. Ahora creo firmemente como creo en pocas cosas, que esa debe ser una línea de alguna película de hollywood que probablemente he visto y ya olvidé. Y aunque se le haya ocurrido, la verdad sería por esa suerte de principiante que no volvió jamás y que ahora me hace sentir un poco, un poquitillo nada más, de verguenza.

Todo esto para decir que rigurosos estudios realizados por esta sirena indican que poetas, lo que tradicionalmente las mujeres concebimos como tales, son en realidad farsantes que saben frases bonitas; y que a veces, los poetas de veras nos parecen poquito. Los que más dicen frases creativas a las chicas, a veces terminan siendo los cruelmente recordados después con la frase célebre de Gabriela Acher: “el príncipe azul... destiñe”. Yo digo que el príncipe no ostenta de serlo. Ahí se lo pierden las que no saben ver por debajo de las palabras. ; )



* mae decimos en Costa Rica a hombre o mujer, algo así como decir “¿qué onda mano?” (¿qué hay mae?) o decir “¡hola tío! en cashtellano. Para algunos es pachuco (mal hablado, de gente mal educada) pero la verdad, todo el mundo dice mae.