27.2.07

Róbese este post, lléveselo, publíquelo

El 29 de enero de 2006, la manifestación del partido Liberación Nacional llenó tres cuadras y media del Paseo Colón. Rodrigo Arias, en aquella ocasión, se vanaglorió diciendo que "se pasó la “prueba de fuego” en la concentración de ayer, la cual sobrepasó la expectativa de 50 mil personas reunidas en el Paseo Colón" (Extra, 30 enero 2006)



Hoy, se llena la boca diciendo que no éramos 50 mil ayer... y Su Nación, más vendida que las fincas del IDA que se roban, hace maravillosos cálculos de 23500 . Teletica en su galería tiene fotos especialmente escogidas para no ver a nadie. Repretel ni siquiera tiene la noticia en su lista ¡Tan linda la prensa tica!

Fuente de foto: www.notlc.com

Fuente: Diario Extra

Si en enero había 50 mil en tres cuadras y media y había 23500 en 16 cuadras de marcha, pues la única explicación es que los de la "marea verde" de Arias se multiplicaron... como los votos en la Sala Cuarta, en el TSE y en las encuestas...

¡Qué montón de mentirosos! Lo que pasa es que no durmieron por el miedo y perdieron la cuenta en los 50 mil...


PD: La comparación de las fotos llegó a mi correo. La idea no es original de este blog.

Mi comment


¿Sabés? Es difícil encontrar el amor, no es tan difícil encontrar el dinero. Una cosa se mide, se cuenta, se deposita y se hace en sumas y restas. Tan banal y tan tonto como que un día tenés muchos numeritos en una cuenta y mañana esos numeritos no valen nada o se los roban los ladronzuelos del mundo. Pero ¿el amor? El amor no se guarda, no se cambia por tomates ni automóviles, no se mete debajo del colchón ni se intercambia con extraños. No va de mano en mano, va de tu mano a su mano nada más.

Ya tienen lo más difícil. Lo demás es lo de-menos.


Un puñal a mi pereza

Pienso en tus ojos

y en sus ojos

en sus manos de árbol

en su sonrisa morena

pienso en sus letras

y en sus mágicos dedos


y pienso en todas las sombras

que me invitan a echarme a descansar

justo cuando mis planes

requieren que camine bajo el sol

durante un año


25.2.07

pretexto

Detesto los cementerios... si vengo aquí es por Don Pepe le escuchamos decir. Nosotros, igual de extraños entre aquellas tumbas, salíamos del cementerio de La Lucha, donde está enterrado Don Pepe. La tumba no tiene mármol, no tiene cruces, no tiene nada que permita imaginar de quién era el cuerpo que yace ahí dentro ni lo que hubiera pasado si ese cuerpo hubiera muerto antes de tiempo o si no hubiera nacido.


A mí no me enseñaron a querer a Don Pepe. No sé por qué fue. Tal vez porque me tocó crecer en medio de la guerra fría (la de afuera y la de adentro) y no nos hablaban de historia que incluyera la palabra revolución entre los libros. En la escuela, Cuba no existía y Centroamérica era un lugar lejano donde la gente incivilizada se peleaba a balazos por cosas que nadie me explicaba. La palabra guerrillero me hacía meterme bajo la mesa y yo no podía llamar a nadie, porque no me enseñaron a querer a dios tampoco. En el colegio, a un profesor que nos habló de revolución francesa lo amonestaron por salirse del programa. Mi abuelo ni vivió suficiente para contarme cuando peleó en la guerra ni cómo hacía las bombas que colocaban en San José. Luego, mis amigos intelectuales decretaron que nuestra revolución había sido “un pleito entre hermanos” y entonces Don Pepe era sólo un viejo que hablaba mucho por la televisión y a quien todo el mundo -por misteriosas razones- le rendía tributo. Yo sabía que le debemos la abolición del ejército y muchas otras cosas, pero es que cuando nos cuentan sólo una parte de la historia, usualmente le quitan la más apasionante y la más interesante. O tal vez fue porque crecí con desconfianza, en la época del descontento, de los muros caídos, de los sueños rotos y me creí aquello de el cambio imposible, de los políticos comemierdastodossoniguales y no se me ocurrió que en nuestra historia patria podía haber personas trascendentales.

Don Pepe era bien jodido, no lo vamos a negar, pero la historia a veces -me atrevo a decir que siempre- requiere de hombres y mujeres locos, extraños y valientes. No es que crea que era un santo, ni un salvador, ni un milagro, pero estando frente a su tumba me puse a pensar qué sería este país si este hombre menudito, de discurso firme y transgresor, de ideas claras y decididas no hubiera tenido el ojo agudo para mirar que algo pasaba en Costa Rica y que se abriría una puerta para un gran cambio. Igual pregunto qué hubiera pasado en este país si Calderón Guardia no hubiera entendido que había que ceder y que todas las luchas obreras y campesinas tenían razón. O sea, no hablo de una figura contra la otra. Hablo de un proceso de cambio, de muerte y de renacimiento.

Por mucho tiempo, me ha chocado que se exalten las figuras de Don Pepe y Calderón Guardia, pero ahora creo que hay más de una razón al recordarlos. Aunque sus hijos hayan manchado sus apellidos y los partidos se hayan tragado sus postulados para no verlos más, hay una rica y hermosa historia que a algunos no conviene que recordemos mucho. Si todos supiéramos cuánto y qué es lo que debemos agradecer, tendríamos más valor para defender todo eso y no nos quedaríamos sentados mañana a las 11 de la mañana.

Hoy, sin planearlo, dejamos flores a Don Pepe. Me encantaría creer que estará mirando desde arriba, contento y con el puño cerrado mirando nuestra marcha, que no es fantasma y más bien será cara a cara.



Lo que dice en la tumba:


"Aquí, donde el viento y la neblina de la generosa montaña, acarician los árboles de ciprés...
Aquí, donde hace 62 años, entró a caballo un muchacho delgado y de mirada penetrante...
Aquí, donde ese muchacho empuñó la pala y el cuchillo, para que en las casas se comiera frijoles con manteca...
Aquí, donde largas horas de lectura a la luz de una candela, formaron su pensamiento y templaron su espíritu...
Aquí, donde ese hombre de naturaleza pacífica, trocó la herramienta por las armas, para salir a defender los valores más sagrados de la Patria...
Aquí donde algunos de los valientes costarricenses que formaron el Ejército de Liberación Nacional iniciaron la Marcha Fantasma, que llegó luego al gran triunfo de la Segunda República...

Aquí,... aquí vuelve Don Pepe...

Del hombre más grande que ha producido Costa Rica, se ha dicho, se puede decir, y se dirá mucho. Pero en este su querido terruño, nos acordamos que Don Pepe, entre muchas otras cosas, nos enseñó a tener pasión por el trabajo, como único medio de mejorar el nivel de vida del hombre. Por eso también, gracias Don Pepe!

Hoy, como trabajador, vuelve con sus compañeros.
Como campesino, vuelve a sus cabuyales y bosques de ciprés.
Como Lucheño, vuelve como siempre, y para siempre, a La Lucha Sin Fin.

Mariano Figueres Olsen/ La Lucha, 13 de junio de 1990"



18.2.07

¡que abran las ventanas y dejen pasar la luz!

Persuade a los que incitan a una sociedad de odio dividida por la lucha de clases y la segregación racial perdónalos señor”.


Mi amigo y yo nos miramos. Habíamos prometido no criticar, no pensar, no reflexionar las palabras del sacerdote. Estábamos ahí para un funeral, por dar apoyo a una amiga, por ella hacemos sacrificios. Lo que habíamos prometido, fue imposible de cumplir. Mi amigo es homosexual y hacía un esfuerzo enorme estando ahí, en esa casa donde no es bien recibido; donde le hablan de piedad, de amor, de comprensión pero le dicen patadas y lo expulsan cada vez que pueden. Yo, soy alérgica a la iglesia, a estos rituales y al discurso conservador. No pudimos obviar esa frase, a la cual, debían todos repetir “Dios muestra toda tu misericordia” o algo así. Un ataque de tos me dio coartada para salir corriendo y dejar de escuchar tanta mentira.

Siempre que voy a la iglesia salgo con la misma idea: es un delirio lo que sucede entre esas paredes, iluminadas a pleno día por unas cincuenta lámparas de bombillos de 100 vatios y con vitrales que tapan las ventanas para que no entre la luz. Fue delirante que le dijeran a una viuda -quien sólo debía esperar tres días para cumplir 50 años de casada- que ese día, el día de otro funeral (el del amor de su vida) era el más feliz para él porque vería al "Señor". Es delirante que mientras hablan de amor al prójimo y de compartir, su ceguera les permita creer que de la lucha de clases, lo que se debe acabar es la lucha, no las clases. Digamos que es locura y no simplemente maldad. Mejor no, yo digo que es maldad. La Gran Iglesia está llena de maldad y eso es lo que pregona.

Y digo la Gran Iglesia porque hay una pequeña iglesia -como la pastoral social Cáritas- que está llena de bondad. Es la gente que está dispuesta a trabajar sin pensar en traer almas al rebaño. Si hay amor en esa casa, el rebaño llega solo, hay que engañarlo cuando no hay. Hace unos días la misa me dejó mil sonrisas, cuando un niño pidió “que en este país los niños tengamos derecho a educación, a alimentarnos y a crecer sin miedo a decir la verdad”. Yo espero que haya más iglesias llenas de amor y con los pies enterrados en el barro. Yo espero que haya más sacerdotes que despierten, que piensen sin tragarse sermones jerárquicos. Yo espero que un buen día se despierten y salgan descalzos a la calle, sin su sotana y sin su chofer a ver si entienden la lucha de clases y se dejan de decir estupideces.

Y espero que quienes no son bienvenidos en las lujosas casas de cincuenta lámparas, salgan de ahí con la frente en alto y griten desde afuera por sus derechos, no que se callen y digan el “yo pecador”.


Mientras espero... hago mi parte y a veces, suceden cosas que me entristecen pero otras veces dios (¿?) me abraza con todo su amor.

La foto del mural está en la página de la Iglesia Católica de Costa Rica.
Supongo que está en este país.
Pongo el enlace, con suerte, viene alguien a leer y a responderme.

17.2.07

berrinche zafarrancho quilombo

La gripe me permite ciertas estupideces... como digitar facturas y facturas de mis gastos para saber qué tan sobregirada estoy o categorizar lo que hay escrito aquí. Ha sido un ejercicio interesante y -como dije- estúpido.

Mientras leía uno a uno los escritos para recordar de qué trataban, pude darme cuenta de cierta misoginia oculta. Había una categoría llamada "mujeres" y nada ahí era lo que llamaríamos, un canto a la solidaridad femenina o sororidad. Al final la quité porque era injusta, no soy misógina pero tampoco creo que las mujeres debamos tolerarnos todo en nombre del género... eso será tema de otro día (creo que no, me da pereza). Los de mujeres quedaron en donde deben estar: "berrinches" que es lo que mejor sé hacer... (antes se llamaba "con_el_hígado pero "berrinches suena mucho mejor).

Encontré también que hay posts que eran una foto hospedada quién sabe donde... ahora los comentarios están llenos de "jajajaja, buenísimo" y ninguno describe de qué diablos se ríen para saber cómo llenar el boquete... También descubrí que me repito y descubrí que soy más fanática de lo que pensaba (tuve que crear la categoría "Soy_Fan" y está llena de los mismos de siempre. Soy fan de pocos pero al parecer, me encanta alardearlo por el mundo.

A los escritos revoltosos, izquierdosos e idealistas los llamé "políticos" pero la palabra quedaba grande. Los llamé como se debe: "ideológicos" porque vivimos en el campo de la ideología y de ella respiramos. Si algo muestran esos escritos es eso, mi ideología, que no es de izquierda ni de derecha estrictamente, tampoco de centro... es la mía.

Los posts patéticos, los feos o los amorosos al extremo... esos que sólo tuvieron sentido en su momento no están en ningún saco. Igual nadie quiere leerlos... ni yo.

También descubrí que las tristezas goleaban a las alegrías, por lo cual, el nombre del blog es acertado. En banca están los escritos de los niños, las teorías destinadas al fracaso y los escritos sobre blogs y de esos tres, los niños son los únicos llamados a iniciar calentamiento. Me dedicaré a mirar niños en las calles y los parques... y tal vez termine siendo encarcelada si me confunden con pederasta (aunque dice la RAE que sólo los hombres cometen esas fechorías).

Y ya... ahí están en la columna las categorías. No prometo que las use. El nuevo blogger apesta y me obligaron a usar dirección de gmail para entrar a mi blog pero no me obligarán a usar esas plantillas momificadas que proponen. La lista de categorías la hice "a pie", con mucho escfuerzo y -ya dije- con mucha estupidez, justificada levemente por la gripe que me tiene abrumada, adolorida, atolondrada y atontada.


Dibujo

16.2.07

La caja donde guardo los secretos

Debo escribir un correo no deseado. Debo escribirle un correo a mi hermano, quien se va por mucho tiempo y debo decirle que lea aquí si es que quiere saber cómo estaré en su ausencia. Debo hacerlo porque quiero que él abra un lugar como este, para saber cómo está, para saber reconocer cuando haya muchos días grises seguidos que me den la voz de alerta e ir a buscarlo. No podría soportar que se hunda allá, solo, en medio de esa ciudad siniestra; en esa ciudad tan poblada que alberga a millones de almas solas que ya no saben hablar. No podría soportar que de las ruinas de mi familia, se derrumben más paredes. No podría soportar que de una experiencia en la que puede crecer, él sólo mire que está solo, que está triste, que no le importa a nadie. Es que él no escucha el timbre del teléfono, es que él no lee correos, es que él no escucha que lo queremos, no escucha nada. No escucha al cobrador que le desconecta la electricidad, no escucha el mensaje que anuncia que cortarán su teléfono, no escucha cuando le pido que nos veamos. No escuchó ayer tampoco.


Como no escucha, tal vez lea y tal vez escriba.






Nota: Lo siento por los lectores impersonales. Hoy, rotundamente, soy un no. Si hubiera hecho categoría para mis escritos engripados tendría como seis. Maldito Descartes ¿porque estaba equivocado?


14.2.07

Llegamos al supermercado y no había espacio en el parqueo. Nunca hay espacio ahí pero la fe es lo último que se pierde... Esperamos mientras las señoras encopetadas terminaban de hablar y dijimos con sarcasmo: “¡qué lindas, haciendo reuniones sociales en el súper mientras nosotras necesitamos que se vayan de una vez”. No sabíamos en ese momento, que unos minutos después el pabellón de las galletas se convertiría en toda una fiesta de tres minutos cuando apareciera una amiga a quien no veo hace tiempo, sólo porque a veces ir a Heredia me parece el fin del mundo y porque al final, no sabemos vivir la vida. Para hacerlo todo mejor, mientras hablaba con ella apareció él con su hermano. El pasado aparecía con toda su sonrisa en el presente y yo no podía creer lo que veían mis ojos.

La última vez que lo vi fue hace mucho más de un año: Ya me habían dicho que estaba muy mal, que tal vez no lo reconocería. Cuando lo vi, no supe qué hacer. Sus dos ojos morados, tal vez producto de una pelea a muerte sobresalían de su cara pálida y enflaquecida. Sus cachetes hundidos, su mirada seca y opaca tenían algún señuelo de quien alguna vez fue, pero un reflejo nada más” (A vos pero sin Vos) . Ayer, no pude evitarlo y le dije: “te vi hace un tiempo pero...” y no me dejó decir nada más, sólo agregó: “ahora estoy bien”. Lo abracé y mis pedacitos de alma - esos que lo albergaban a él - se comenzaron a unir y quedó todo reconstruido. Nos despedimos todos con las promesas de volvernos a ver pronto. Yo no podía creer tanta alegría. “Sólo cosas maravillosas pasan ahora ¿no?” Me dijo ella, mientras sonrientes, seguíamos caminando hacia los vegetales orgánicos.


El dibujo

12.2.07


"Quiero emborrachar mi corazón para olvidar un loco amor que más que amor es un sufrir"
(Nostalgias)
Ups, así no era... Más bien:

"Quiero emborracharte corazón..."


Hay unos ojos como fogatas chispeantes que me roban el sueño. Ya me acostumbraré a dormir sin ellos.




11.2.07

¡Ah qué grande es el mundo a la luz de las lámparas! ¡Y qué pequeño es a los ojos del recuerdo! (Baudelaire)

Yo dejé de alquilar películas hace unos años. Lo hice, porque conviví con alguien y después de un tiempo nos aburríamos tanto, que lo único que hacíamos para acallar el tedio era ir al videoclub, discutir durante horas cuál película veríamos, verla en casa y dormirnos. Él llevaba una lista de las que ya habíamos visto. Yo tengo mala memoria y a veces, cuando quiero alquilar algo, siento que debo llamarlo para saber si ya la vi.

Me he perdido muchas y muchas películas desde el día en que salió por la puerta del apartamento. Ir al videoclub quedó marcado como el último recurso en mi lista de diversiones posibles. Eso ya no es así, pero ha implicado que tengo una larga lista de pendientes por ver y que mis estrenos son algo así como los del año 2003.

Y todo tiene que ver con todo. Tiene que ver con la forma en que de una relación terminamos recordando el tedio. Al final, esa es la razón por la cual, acabo de ver Eternal Sunshine of the spotless mind. Si ya la han visto entenderán de qué se trata todo esto.

Hace unos días escribí:
“Pocas veces pensaba en él. Pocas y cada vez se iban haciendo menos profundas. De los recuerdos vívidos quedaban pocos y si no hacía un esfuerzo, sólo miraba días de sol y caminos. Muchos caminos recorridos en días soleados racionando los cambios de canciones”

Esa se trata de un archivo posterior de recuerdos con otro alguien con quien no iba al videoclub. Me alegra saber que sin que me diera cuenta, algo he aprendido y ahora intento que los recuerdos tristes no borren los recuerdos hermosos. Debo evitar por todos los medios, que de un camino lleno de flores, piedras, soles y lluvias termine recordando sólo los tropezones. No sea que después de andarlo, ya no quiera volver a caminar por nuevas rutas.


9.2.07

Poderesdelosgemelosfantasticosactívense

Qué ingenuidad. Estoy deseando que sea domingo para acabar esta semana de mierda. Como si fuera cuestión de los nombres de los días. Pero es que hay días en que hay algo así como una nube negra que nos sigue a todos lados. A veces la nube es una misma, no me hago la tonta, pero este no es el caso. Para rematar, a veces la nube no se va el lunes, ni se va el martes, ni el miércoles. El trabajo ha sido atacado por una banda de ladrones. La oficina ha estado apestosa por esos roces personales que afectan todo y no sabemos bien qué son. Un rinconcito virtual que me gustaba ha sido demolido y dicen, que yo tuve la culpa. La u está llena de momias que me jalan de los pies y me gritan maldiciones verdosas. Pero todo es afuera, menos mal. Si me pongo mi escudo protector y mascarilla, puedo bien con todo eso. Bueno, y si la semana mejora o se acaba al fin.


Lo bueno dentro de todo es que tengo mi casa y tengo dos salvavidas al lado. La otra noche, las tres hablábamos y despotricábamos. Ayer, vinieron de visita el ángel recién llegado y una de ellas. Nada mejor que tener quien nos ataje cuando las rodillas se doblan y el mundo parece ser un fuerte enemigo.


7.2.07

Sufro, de veras sufro cuando me encuentro con personas que son piezas de museo. Sufro, no por ellas, sino porque de pronto se atraviesan en mi camino y me hacen zancadillas. Otras, me hacen sufrir -corrijo, no me hacen sufrir, soy yo la responsable- porque están impávidas mirando la vida pasar, porque están dejándose secar al sol o llenar de telarañas. Usualmente, puedo pasar de largo de esas, a menos que las quiera. En ese caso -en este caso- yo hablo y digo lo que veo y me arriesgo a ser recibida con patadas y caras largas llenas de amargura. Otras veces, sufro un poco cuando soy honesta y eso molesta o causa dolor. Si tengo dos opciones y una de ellas es aclarar las cosas, esa es la que elijo y a veces, resulta mal, muy mal. Las tres cosas han pasado esta semana y aunque he dicho: “no voy a contaminarme, no me voy a contagiar de mala vibra” he caído rendida a los pies del gris oscuro. Estoy contaminada y no hay mucho que pueda hacer. De pronto, no suena mal la idea de ahogar las penas en muchas copas de vino. En todo caso, sólo aquí, sólo escribiendo, pude hacer el recuento de las tres cosas tristes que me han pasado en pocos días. Ahora comprendo mejor por qué anoche escuché rancheras y reggaetón. Era que estaba suplantando a una borrachera. El viernes le daré el lugar que se merece... si alguien se ofrece de chofer designado.

Un amigo en el msn: “ah ya..entonces no es como que el mundo se volvió en tu contra...es tu marcha de siempre, contra-la-corriente”


5.2.07

En Temporada Alta

Cuando yo quiero, ese cariño ocupa un espacio aquí adentro, un espacio exclusivo que nadie más puede ocupar, a no ser que el sitio haya sido abandonado. En ese caso, pasa un tiempo hasta que entro al lugar, quito las telarañas, pinto las paredes y abro las cortinas. Preparo entonces una puerta que no muchas personas encontrarán abierta.

Por eso, cada amigo o amiga, cada amor, y hasta cada fantasía; cada persona aquí adentro ocupa un lugar distinto y particular, que hace que sean diferentes los espacios. Yo soy fiel al extremo. El espacio que ocupa uno no puede ocuparlo el otro y es bien difícil perder el campo reservado, aunque sucede. Es difícil perder mi cariño pero quien lo pierde seguramente no lo recuperará jamás. Es fácil ganarse mi cariño y quien lo gana entonces, seguramente lo tendrá para siempre. No importa si está lejos o cerca físicamente, la cercanía no depende de cosas tan despoéticas como estar en la misma habitación.

Todo esto es para explicar a quienes tienen un jardín dentro mío, que yo los cuido a diario y que en este momento de mi vida siento que estoy rodeada de la gente más linda que pueda existir. Y que no importa si están allá o aquí, hay un lugar que les ofrezco siempre.

Tengo casa llena.

Sólo queda un campito en la habitación principal y casi está colmado por una fantasía.

3.2.07

Gula





Apenas me di cuenta lo completa que estaba comencé a pensar en lo que falta y en lo que estorba



2.2.07


Mi primer recuerdo de haber sido víctima de la moda me ubica en el consultorio del pediatra. Miro ahora a esa niña que era yo (¿era?) cuando iba con desagrado, porque el médico era demasiado labioso y cuando entraba me decía: “¿Cómo está la Tica Linda?”. Recuerdo que detestaba ir ahí. No me importaba si me daba dulces de despedida. Tal vez desde ese entonces ya desconfiaba de los cumplidos o puede ser que iniciara mientras el zalamero doctor me pedía que tosiera.

Un día, en la sala de espera caí presa de la envidia cuando entró aquella niña vestida de princesa, con vestido celeste de muchos vuelos, calcetines de vuelos que hacían juego y su cabello rizado estilo serafín. Todo el conjunto es lo que ahora considero del peor gusto que haya existido; nada más kitsch que semejante vestimenta y seguramente hasta los calzones eran de vuelitos celestes. Pero yo, igual la miraba y deseaba que me vistieran de muñeca. Mis papás ni pelota me dieron.




La horrible muñeca salió de aquí

Las maravillas de la Real Academia "Onlain"

Hay que pulsar para verlas en grande :-(