11.2.07

¡Ah qué grande es el mundo a la luz de las lámparas! ¡Y qué pequeño es a los ojos del recuerdo! (Baudelaire)

Yo dejé de alquilar películas hace unos años. Lo hice, porque conviví con alguien y después de un tiempo nos aburríamos tanto, que lo único que hacíamos para acallar el tedio era ir al videoclub, discutir durante horas cuál película veríamos, verla en casa y dormirnos. Él llevaba una lista de las que ya habíamos visto. Yo tengo mala memoria y a veces, cuando quiero alquilar algo, siento que debo llamarlo para saber si ya la vi.

Me he perdido muchas y muchas películas desde el día en que salió por la puerta del apartamento. Ir al videoclub quedó marcado como el último recurso en mi lista de diversiones posibles. Eso ya no es así, pero ha implicado que tengo una larga lista de pendientes por ver y que mis estrenos son algo así como los del año 2003.

Y todo tiene que ver con todo. Tiene que ver con la forma en que de una relación terminamos recordando el tedio. Al final, esa es la razón por la cual, acabo de ver Eternal Sunshine of the spotless mind. Si ya la han visto entenderán de qué se trata todo esto.

Hace unos días escribí:
“Pocas veces pensaba en él. Pocas y cada vez se iban haciendo menos profundas. De los recuerdos vívidos quedaban pocos y si no hacía un esfuerzo, sólo miraba días de sol y caminos. Muchos caminos recorridos en días soleados racionando los cambios de canciones”

Esa se trata de un archivo posterior de recuerdos con otro alguien con quien no iba al videoclub. Me alegra saber que sin que me diera cuenta, algo he aprendido y ahora intento que los recuerdos tristes no borren los recuerdos hermosos. Debo evitar por todos los medios, que de un camino lleno de flores, piedras, soles y lluvias termine recordando sólo los tropezones. No sea que después de andarlo, ya no quiera volver a caminar por nuevas rutas.


8 comentarios:

Ana dijo...

A veces me he visto a mí misma tratando de recordar lo malo... como para convencerme de dejar ir todo; creo que en ese proceso he perdido más de un buen recuerdo

Ebi dijo...

Que lindo. Yo creo que nunca hay que tener miedo de volver a caminar por esos caminos, siempre van a traer sorpresas buenas,y no tan buenas! Cada recuerdo es como un granito de arena nuevo para ese camino.
Saludos!

Victor EM dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Victor EM dijo...

Que buena película!!!!!! Siempre me da una mezcla de sentimientos, a mi aparte de que me gustó mucho, creo que me enseñó mucho!!!

Gracias por traermela al prresente!!!

Saludos!!!

laguna dijo...

(^_^)

micahela dijo...

me encanta tu blog tu palabras me llegan... no te imaginas cuanto

saludos

Luces del Interior dijo...

Hijo.... eso me da para preguntarme si hay cosas que hacemos para evitar otras!!!!

Será bueno preguntarse entonces si es bueno sustituir por aquello que nos gusta mucho, las cosas que queremos olvidar, pues siempre cabe la posibilidad de que nunca logremos olvidar realmente, en cuyo caso, aquello que nos gusta realemente, dejará de ser bonito para nosotros!

Captás? no, más bien....Capté! Gracias por el consejo.

Sirena dijo...

No capté nada Luces... pero me alegra que captaras ;-)

Micahela: Gracias por venir. Regresá cuando querás.

Laguna ¡regresaste!!!!!

Víctor: con gusto. Vela de nuevo!

Ebi: Suertuda que pensás así...

Ana: los perdemos pero lo mejor es hacer otros nuevos!