17.3.07

Del amor propio y el desamor ajeno


Yo pensaba que era muy valiente. Pensaba que si quería algo simplemente iba por él y que si quería con alguien simplemente preguntaba ¿puedo pasar?.

Ayer, yo pregunté si podía pasar y me encontré con una puerta cerrada. Debo decir, que la puerta cerrada tenía un amable rotulito que incluía halagos y otras cosas, pero la puerta estaba cerrada y eso es lo que ahora importa. Hoy, me he puesto un bálsamo en el alma para que se recupere; porque no era tan importante cruzar la puerta pero una puerta cerrada hace que mi caprichosa niña de pronto salte y quiera darle de patadas o quiera tirarse al piso a patalear de frustración.

Ahora sé que no soy tan valiente, no porque no pueda soportar un golpecillo al amor propio... sino porque es la primera vez que tengo esta sensación. Y como no creo tener irresistibles encantos, es poco probable que no haber sido bateada nunca, obedezca a que todos me han dicho que sí... No me queda más que aceptar, que entonces no he tocado todas las puertas que he querido abrir por temor a recibir un no. No soy tan valiente.

Entonces, hombres del mundo, me dio por pensar en ustedes. Porque eso sí, me ha tocado cerrarle puertas a algunos y no estoy segura de haberlo hecho así, con rotulitos bonitos anunciándolo. Hoy los compadezco (en el sentido de padecer con), porque a ustedes hombres, para desgracia suya, les ha tocado siempre ese papel de atreverse a decir y aunque eso ahora ha cambiado en algo... no es tan cierto. Al menos me hace dudar, que yo, yo que creía que era atrevida y que sabía ir a buscar lo que quería... no lo había hecho nunca. ¿Será que no recuerdo?


Hmmm ahora recuerdo uno... eso quiere decir que esto nunca se supera, porque a este que recuerdo, cada vez que lo veo me derrito y no, nunca lo he perdonado por no querer conmigo.



14 comentarios:

manuch dijo...

Difícil cuando uno cree que todo lo puede, luego pega con una pared. Sucede(me) tantas veces.

¿Qué signo eres?

Victor EM dijo...

Esta bueno el post... Gracias a vos ahora me siento compadecido(será bueno o malo) cuando una puerta se cierra otras tantas se abren y a mi gusto son mejores las que se cierran de golpe!!!! Siempre he odiado a las "diplomáticas" sólo un poquito menos que a las hipócritas!!
Ya vas a estar bien, lo que pasa es que fue como botar un penal, ya te creías con más de medio gol en la bolsa, y hasta que el árbitro no pita no hay que celebrar...

Puedes oir más de fernando delgadillo en http://www.fdelgadillo.com.mx/
ahi esta disponible para descargar el "febrero 13 vol 3"

Yo puse una canción aquí
http://rinconescotidianos.blogspot.com/2007/02/2-en-uno.html

Cortesia de Youtube!

Cuidate!

Sergio dijo...

Abrazos. Nos queda el café, espero te haya ido bien con la tesis.

Humo en tus ojos dijo...

El ego... ese bichito emocional que llevamos dentro todos los monos...para mi que nunca sana (nunca perdona al que no quiso, muchas veces le increpa por no querer), ya sé que asì no ayudo, pero algo divertido habrá en que nunca sane, que se nos olvide que su naturaleza es inflarse y desinflarse, y que dejarlo desinflarse es lo que tiene más valentìa porque implica disponerse a inflarlo de nuevo (se vale con ayuda ;).

Solentiname dijo...

Pus yo opino que una puerta es una esperanza. Las puertas tienen llaves y el potencial de abrirse en algún momento, cosa muy distinta de, digamos, las murallas. No te parece?

te felicito por esos huevos de acero. Yo hablo mucha paja, pero ni me animo.

Sirena dijo...

Soy aries Manuch... ya viene el año nuevo...

Hola Víctor: Gracias por el enlace y por todo y por lo demás. Te aclaro que yo no pensé que el penal fuera a ser gol, pero ya estaba frente al marco y ni modo que me tirara al piso fingiendo haberme doblado un tobillo...

Sergio: ¿café? ¡las penas son con vino!!! jajajaja (no... el café... ¿será hoy?)

Humito querida: así no ayudás jajajaja... ¿dónde está el inflador? ¿lo tenés vos?

Sole: Tal vez cambie la metáfora puerta por la de muralla... en fin... todo bien. Yo, he estado recordando episodios y creo que he salido airosa y fortalecida.

laguna dijo...

siempre he creido q en realidad lo que uno quiere, lo puede conseguir. si choco con una puerta cerrada, pues todo es cuestion de ver como la abro :P

nada es gratis en esta vida, todo tiene su costo. algunas puertas cuestan mas abrir q otras, y cuesta mas encontrar una puerta abierta estos dias.

a mi lo q mas me cuesta en tener pasion para decir "esto es lo q quiero" y coraje para seguir luchando despues de fallar las primeras 2 veces.... me desanimo facilmente

alguien me dijo q me cuesta enamorarme... no quiero creerlo, pero seguro q asi es... :(

vean este video, tal ves se entienda mejor
http://www.youtube.com/watch?v=UyBABcEMZpQ

^_^

Jaqui dijo...

La ilustración de Maitena bastante apegada a la vida real. Como siempre. Y es que a veces sólo nos fijamos en las puertas que vemos entreabiertas para evitar tantear en las que se les ve el cerrojo con candado y todo.

Remedios para el corazón dijo...

Sirena¡¡ qué boca llena de razón tienes, a muchas nos han cerrado esa puerta cuando nos atrevemos a abrirla, pero al menos no nos quedamos con las ganas de intentar, de tocar y esperar la respuesta del otro lado, ya sé que no es consuelo el rotulito con halagos, pero queda la satisfacción de decir: "lo intenté, no me quede con las ganas", el hubiera aquí no cabe, porque no existe...

saludos

el bUrrO dijo...

yo me tope con el tipico: sos lo maximo, mae, me trataste como una reina, pero, mae no merezco tanto , yo no estoy dando nada, no estoy preparada bla bla bla bla bla, lo malo fue esta hablada fue a media cuesta, cuando ya habia provado TODO, y en teoria todo estaba tuanis. Lo curioso es cuando uno le dice a la chic: di esta bien, relax vos por tu lado y yo por el mio. seguido de unos segundos de silencio, se escucha el llanto ( en mi caso, por la distancia, fue por telefono la vara) una vez q uno dice: dorotea calmate, tranquila,todo cool. Y bueno cuando le dije Adios y que supiera q no la estaba esperando la reaccion fue similar. No se si es cierto q cuando una mujer dice si es no y cuando dice no es si. Yo abri la puerta, ella entro, creo q le gusto lo que vio, y tengo 2 hipotesis.1. es que no me quiere. 2. le dio miedo.

ahhhhh q rico me desahogue escribiendo aca.

saludos, buenazo el blog

Caro dijo...

Me agarro tarde, pero este post me queda como anillo al dedo. Ahorita mismo mi ego está desinflado-roto-maltratado-dolido por una puerta que está cerrada.
La peor parte es que es una de estas diplomáticas que mencionan por ahi arriba o no se si más bien hipócrita.
Porque no solo no se cierra de golpe, sino que está entreabierta pero no se quiere decidir a abrirse o cerrarse y me enteré de que decidió abrirsele a otra persona cuando se me entreabría a mí.
Así que fatal. Mejor definidas, cerradas o abiertas, pero a medias nada, duele más y es el pobre ego el que termina como globo metálico viejo... todo desinflado!

Sirena dijo...

Caro: ¡Es una desgracia! ¿por qué no pueden decir las cosas claramente? Yo topé con suerte, porque era bien valiente el que me cerró la puerta... la verdad que me sorprendió.

Burro: ¡qué bien que te desahogaste! No creo que sea tan cierto que si se dice no es sí, pero te puedo decir que a ciertos tipos de mujeres lo que les gusta es que anden detrás... y cuando ya te tienen se quitan. A otras les gusta que las pongan a sufrir un poquito... por eso dicen no y cuando les tomás la palabra ya quieren decir sí... está en cada uno de ustedes si quieren andar con una de esas que no sabe lo que quiere... usualmente, esas son las que les gustan (ojo que no soy objetiva para un carajo). En fin... no sé qué pasó con esa historia tuya, es extraño.

Remedios: ¡bienvenida! Yo he optado por eso de no quedarme con las ganas... y bueno... se aprende a disfrutarlo al final.

Sirena dijo...

Jaqui: Muy cierto eso que decís... preferimos lo más fácil... pero no siempre es lo más jugoso.

Laguna: Cuando te toque enamorarte no te vas a salvar, así que no te pongás triste... Lo que pasa es que hay que ser valiente para dejarse ir así que no te quejes tanto y entra con todo... Y ¿qué importa que no insistas? La verdad, tampoco debemos tocar una misma puerta muchas veces ¿o sí?

Niebla dijo...

A veces nos confiamos demasiado, es una pena. Tampoco es confianza, tal vez sean excesivas esperanzas, y a veces molestan mucho los halagos que te hacen antes de cerrarte la puerta... Esperemos a que se abran otras