29.3.07

"no sucede nada, y, sin embargo, nos sentimos saturados"

Ayer, mientras aún lo tenía al frente, lo extrañé. Lo extrañé al darme cuenta que hay un nunca entre los dos, aunque ese sea el mismo nunca que siempre estuvo. Tal vez no era un nunca, sino un no-para-siempre. Cuando tenemos algo o a alguien (digámoslo sin pena, así se siente) a algunas nos da por pensar en lo que nos perdemos. Es como quien no va a una fiesta y se queda en casa, imaginando cuánto se divierten todos . La fiesta usualmente es una más, igual que cualquier otra. Es la exclusión lo que la hace apetecible. Igual, con él las cosas no podían ir para largo. Lo que pasa es que ahora ya no estoy en esa fiesta y miro desde el otro lado. En fin y para terminar con esta nota para mí: que es delicioso hablar con alguien muchas horas y aprender nuevas teorías, nuevos autores y nuevas tonterías. Lo extrañé, en la cena un día cualquiera, citando muy serio a Baudrillard mientras yo reía, diciendo que ese viejo sólo escribe sus extrañas ocurrencias.

2 comentarios:

Victor EM dijo...

Sirenita Sirenita!!!!

Se lo que se siente

Trompetista de Falopio dijo...

Hasta siento que lo escribí, yo compañera. Salud.