9.5.07

1910

"Ella está desde hace diez años sin poder caminar. Desde que él murió ya nada volvió a ser igual: ni la casa con su jardín lleno de margaritas, ni la pizarra donde jugamos de escuelita, ni la gran mesa donde servía a sus invitados, ni sus maravillosos brownies salidos de su cuaderno familiar, ni los discos de acetato, ni las vajillas que les dieron el día de la boda, ni la oficina de él con su sillón. El sábado cumplió 96 aunque ya no recuerda el año en que nació. Ya casi no recuerda nada. Igual estaba feliz con la fiesta, comiendo queque, helados y viendo a su familia. Entre todos los invitados sumábamos como 1000 años y éramos apenas 8 ó 10. En esos momentos pienso que vale la pena igual seguir, a pesar de enfermedades y años. Pero igual, cuando la veo en la cama; cuando no le comprendo qué me dice; cuando imagino cómo será no poder leer, escuchar música, conversar, discutir, enterarse del mundo afuera, enamorarse de nuevo, cantar y reír; no termino de entender qué la motiva a seguir. Tal vez no sabe que este es un puto mundo" (diciembre 2006).



Hoy se me viene un recuerdo extraño. Ella está pidiéndole a mi abuelo que ponga un LP para escuchar a alguien recitando lo que a mí me parece, la poesía más macabra: La Amada Inmóvil de Amado Nervo. Pienso que a ella le tocó esperar mucho tiempo a la muerte. ¿Confiaba en que era posible el reencuentro?

Dicen los que creen, que ya ella camina de nuevo y se encontró con él. Mi abuelo en este instante le está haciendo bromas y el perro corre felizmente alrededor. El jardín está lleno de margaritas y el estanque está lleno de peces. Hay olor a chocolate en el horno. Aquí la única triste soy yo.




PD: Viene la sirena madre... los que leen, saben qué significa.

8 comentarios:

Solentiname dijo...

Un abrazo Sirena, uno muy fuerte.

Malasombra dijo...

aqui el invierno trata de borrarlos, pero hay una sonrisa, una lampara y dos abrazos cada vez que pienso en mis viejos. Un abrazo fuerte.

maya dijo...

Sire... un abrazo... si necesitás hablar... no mas avisas y nos vamos x un café...
Y con respecto a la pd... otro abrazo...

Gran Fornicador dijo...

A mí me gustaría saber. Pero yo puedo decir que la inmovilidad y la muerte tienen mucho más en común de lo que se piensa.

Trompetista de Falopio dijo...

Qué triste, compañera. Qué miedo que me da sólo hablar de la muerte. Saludos mil.

Haz de luz dijo...

mmmm. nif!

Es extraño, anoche precisamente pasaba por un pensamiento similar, lo podrás ver en mi otro yo. Ya hace algún tiempo que estoy en esas mismas filas tuyas con la abuela, pasando por las mismas angustias de la impotencia y de la tristeza, pero igual que vos, me parece que acá, los tristes somos nosotros.

Sirena dijo...

Sole: Gracias, vos sabés mejor que nadie ¿no? Pero en fin, cada vez las cosas van mejor (hacia adentro, obvio).

Malasombra: como hoy... la lluvia no borra nada si subimos las cosas donde no las alcanza.

Maya: Hola Maya. Está pendiente. Gracias.

Tirso: Estamos de acuerdo en las dos cosas, a mí me gustaría que supieras y la inmovilidad es un ensayo de la muerte. Me alegra tu movimiento, aunque me cueste decirlo.

Trompetista: No sé si da tanto miedo ¿a vos sí?

Haz de Luz: Yo igual quería que aparecieras.

Nat dijo...

Buenas...
me llegó este post, sirena desconocida.
Mi abuelita tamb murió hace unos meses, lejos de ser la abuelita que conocí por años, y como suele pasar, lejos de la realidad, pero feliz y atormentada al mismo tiempo por 90 años de recuerdos.
Me hizo preguntarme si a mí me gustaría terminar mis días así....sin conocer...casi sin oir...sin entender