6.5.07

Ama de casa

Mis manos están llenas de polvo. Paso el trapo mojado por la mesa de centro y entre los libros de Roque miro ese que alguna vez compré y dejé olvidado en la sala.

Lo abro en cualquier página y me siento en el suelo que acabé de barrer. Me encuentro con esta frase: “Afuera es igual que adentro cuando no abres las puertas” y sigo leyendo:
La cantina no acepta indulgencias
la pulpería viéndome de reojo

Ya viene el bus
lo escucho sentenciar mi despedida
”(1).

Descubro que tengo esa tarea empolvada y recuerdo entonces que el “Tótem Suburbano” no lo compré a ciegas; Diego Mora forma parte de “Libertad Bajo Palabra”, un grupo de poesía actuada, bueno, expresada con todo el cuerpo. Quiero decir, un grupo que sorprende porque todos son hombres sin temor. No sé cómo explicarlo; sin temor a decir y denunciar, pero también sin temor a moverse. Los hombres usualmente no se mueven, no se expresan con el cuerpo... no se exponen. No estoy hablando de camas, tema escabroso.

Pongo a Alejandro Sanz y descubro que ya no puedo escucharlo. Antes, era como ir al videoclub a alquilar algo liviano que acallara la razón. Hoy al menos, no puedo. Pongo a Drexler y me hace reír con ese “tengo tu sonrisa en un rincón de mi salvapantallas”. Pienso “yo también tengo tu sonrisa en un rincón y tus zapatos cafés y tu suéter cerrado de color rojo”. Sólo eso tengo en los ojos aunque puedo imaginarme otro tanto y a veces, tengo ganas de ir a seguir tus pasos, como el ya-cliché de La Maga y Oliveira. Tengo ganas pero no lo haré. Espero invitaciones.

Desempolvo también el Soundtrack que compré en Jazz Café una noche en que se presentaban algunos de “Perro Azul”. “Ese mae está loco” me dijo mi amigo... “necesita terapia” agregó. Yo pensé que eso que acababa de decir era -para tratarlo con cariño- una pequeña estupidez. “¿Para qué si él escribe?” le dije y me fui a comprar el libro.

Cuánto quisiera poder decir como el Osito:
“Alguien ha entrado en mi casa, ha probado mi sopa, se ha sentado en mi silla y, gracias a la suerte, todavía está en mi cama”
” (2).

Redescubriendo mis cosas con la escoba ocupé la tarde entera, pero por fin todo está en orden. Por fin la ropa está secándose bailando con el viento. Por fin la refrigeradora está trabajando las 24 horas y mis condiciones del tiempo ahora son apacibles. Se asoma una semana cargada de leña, pero el escritorio está en orden esperando.

Por un instante me pregunto cómo es que a veces se me ocurre sentirme infeliz.


1.Diego Mora, Tótem Suburbano. Ediciones Andrómeda.
2.Felipe Granados, Soundtrack. Ediciones Perro Azul.

11 comentarios:

Buitre Desahuciado dijo...

"“Ese mae está loco” me dijo mi amigo... “necesita terapia” agregó.(...)“¿Para qué si él escribe?” le dije y me fui a comprar el libro."

¡Genial! ¡Genial! ¡Genial!

y tan cierto -a veces-.

Victor EM dijo...

que weno “Cuánto quisiera poder decir como el Osito:
“Alguien ha entrado en mi casa, ha probado mi sopa, se ha sentado en mi silla y, gracias a la suerte, todavía está en mi cama””

Jajajajajajaajjaajajajajajaajaja

Sirena, Sirena, Sirena....

Muy bueno....

Esta muy bueno el post.... cada día menos sequía!!!

www.lafotosaliomovida.com dijo...

Que dicha que ya no soportas al tal Sanz. Que dicha que te acordaste de la Maga y Oliveira aunque sea cliché (a mi me da nostalgia recordarlo).

Yo ahora me pregunto ¿cuál hombre no necesita terapia?. Me someto.

Ocupo un apagón para visitarte de nuevo, ¿o podemos concertar otra noche bella de velas y música gracias a la batería de la compu?. Espero me perdones haberme escondido el domingo del concierto en el CENAC, pero morí dormido sin querer.

Y el instante debe ser solo un instante. Porque no hay mejor y peor derecho que ese. Odio a los recontra felices.

Jaqui dijo...

Y es que la felicidad, o por lo menos, el buen humor, lo podés encontrar en un post que leíste a media mañana de un lunes....

:D

Malasombra dijo...

Diego y Felipe, amigos con los que he gastado cervezas y madrugadas, a veces con tertulias sin importancia como la poesia amaneciamos. Antes que poetas, amigos. Que bueno que los tengas a mano. Un abrazo Sirena.

Sirena dijo...

A veces Buitre... otras ni eso nos salva pero ¿decime si estoy equivocada? En fin... ¿cuándo es la próxima?

Víctor: pensé que te iba a gustar ese del osito... yo también quiero decir como el osito buhhhh

Sergio: La terapia pues claro, no es que la contraindique para nada ¿qué sería de mí? (y lo digo doblemente) sino que a veces nos encanta andar mandando a todos al sillón cuando hay tanto qué hacer con las locuras... tanto se puede hacer...
(apagones o no apagones las velas siempre están en casa... si no venís es por vagabundería de caminar esos pocos pasitos).

Jen: Se agradece... es que soy omnipresente... o es que la semana pasada estuve en todos los bares de la zona ¿no es así?

Jaqui: ¡Me alegró tanto leer tu comentario!

Malasombra: ¡qué antojo! Te cambio un abrazo por una tertulia de esas...

Denise dijo...

Prestame un poquito de tu semana, a ver si sobrevivo a la mía.

Amorexia dijo...

Lo de Sanz hasta me asusto, aunque igual debo afirmar que sin quitar meritos, Drexler no es lo mas profundo de el mundo... pero es normal y lo demuestras, todos llevamos por dentro un Rayuela y los Tres ositos de perro azul, vamos de lo efímero a lo sublime sin darnos cuenta, como lo vanal que puede ser estar de amo de casa, para luego ser tan profundo como un loco sentado en el suelo leyendo un libro como el tótem.

Sirena dijo...

Denise: Ya no me quedó ni para mi...

Amorexia: Drexler, si te tomás el tiempo en poner atención a sus letras, puede hacerte pensar el infinito.
No sé porque dudabas de lo banal en todos... y lo demás.

Amorexia dijo...

me acabo de dar cuenta leyendo tu respuesta, que escrbi con v banal, en mi defenza debería decir que están a la par en el teclado la b y la v, pero hablando con verdad, cuando lo escribí pensé que era así... me muero de verguenza... mi ortografía suele ser terrible.

No dudo de esas cosas sirena, las admiro en cada una, creo que si Oliviera por ejemplo fuera un poco menos profundo, sería mas banal y ameno tan siquiera, por darte un ejemplo.

Amorexia dijo...

Drexler, Drexler, no hablo mal de el autor, solo me parece que hay demasiado pop para mi gusto en sus canciones, es todo, pero si sé que es bueno, no lo desmerito!