27.6.07

"love me or leave me or let me be lonely" dice Bilie

Hace más de un año, me asustaba imaginarme viviendo sola. Hoy, está más que claro que no había gran diferencia: desde muy joven me tocó hacerme responsable de mí. Vivir sola trajo únicamente cosas buenas, lo malo de vivir sola ya lo costeaba hace años (entiéndase: recibos de servicios eléctricos y telefónicos, nada de comidita lista al llegar cansada a casa...).

La soledad es una cura, así lo creo. No es bueno hacerse adicta tampoco. Ahora toca sacudirse el miedo a acompañarla, aunque sea un poquito para ir paso a paso acostumbrándome a la vida en casa ajena en modo "estudiante extranjera". Tal vez no deba hacerlo al final, sin no lo quiero, pero debo comenzar a romper con el vicio de estar sola. Mala costumbre esa de entrar a casa y hacer en ella lo que me dé la gana.

Mejor insertemos un "nos" en esa frase anterior.

Eso sí, si voy a acompañarme, yo quiero uno así, que vea la vida como él:

"Soledad,
aqui estan mis credenciales,
vengo llamando a tu puerta
desde hace un tiempo,
creo que pasaremos juntos temporales,
propongo que tu y yo nos vayamos conociendo.

Aquí estoy,
te traigo mis cicatrices,
palabras sobre papel pentagramado,
no te fijes mucho en lo que dicen,
me encontrarás
en cada cosa que he callado.

Ya pasó
ya he dejado que se empañe
la ilusión de que vivir es indoloro.
Que raro que seas tú
quien me acompañe, soledad,
a mi, que nunca supe bien
cómo estar solo
"

(Soledad, Jorge Drexler)

Dice aquí que Jorge está acabangado... ¿será que está disponible? Yo no puedo morir sin escucharlo en vivo, así:

Hace más de un año, me asustaba imaginarme viviendo sola. Hoy, está más que claro que no había gran diferencia: desde muy joven me tocó hacerme responsable de mí. Vivir sola trajo únicamente cosas buenas, lo malo de vivir sola ya lo costeaba hace años (entiéndase: recibos de servicios eléctricos y telefónicos, nada de comidita lista al llegar cansada a casa...).

26.6.07

paso mirando las ventanas
los manteles de cuadros
y los rótulos

paso olfateando chimeneas
revisando menúes
y mirando otros platos

pero todo es inútil

a veces tengo hambre de verte
y no hay restaurante que te venda

25.6.07

con los pies calientitos y el alma en un temporal

Tengo mis privilegios. En un día como hoy puedo trabajar en pijamas, metida entre las cobijas sin que nadie me moleste. Puedo desayunar mirando a un tipo que se quiebra las botellas en la cabeza, a otro que se limpia los zapatos con un gato negro y da su vida por una patria que ya no existe en ningún mapa del mundo. Puedo preguntarme si todas esas metáforas tendrán que ver conmigo. Si todos hemos vivido en algún sótano creyendo mentiras y a la vez saboreando cada instante al compás de una música enloquecida. Puedo compadecer a los cineastas y alegrarme de no haberme dedicado a hacer películas. Puedo entonces emocionarme hasta el éxtasis mirando Underground sin sentirme culpable por ser yo incapaz, de crear genialidades como esa.

24.6.07

he pecado mucho de pensamiento





me someto al ayuno
aunque coma mis uñas
y me queje en los sueños
y divaguen mis dedos
y mis ensoñaciones

me flagelo al silencio


amén



23.6.07

"ojalá que tú... sigas mordiendo mi lengua"

Desde ayer, mi messenger dice (de nuevo) “bigmouth strikes again”, como esa canción de The Smiths que alguna vez Tirso dijo que se parecía a mí (bah, no es para tanto pero siempre hemos sido dramáticos).

Ya sé, lo he dicho muchas veces. Este lugar es testigo fiel de mis contradicciones, pero usualmente me gustan mis contradicciones. Esta no.

El ser bocona, el ser tan sincera al extremo me ha acarreado más de un problema. No me gustan los problemas, me gusta problematizar (que no es lo mismo), encontrarle los peros a las cosas, por esa misma necedad perfeccionista que ahora padezco. Todo forma parte de un mismo complejo: hablo de más porque trato de llenar el vacío, ese vacío imposible de colmar que es el malentendido. Me repito si digo que odio los malentendidos y que siempre estoy metida en ellos. Lo que no he dicho es que por tratar de disipar las dudas - como si el maldito lenguaje realmente sirviera para decirlo todo- soy como una maquila de textos y discursos doblemente enredados y confusos. ¡Me lleva puta! ¿Que no es lo mismo que hago ahora? ¿Qué putas hago tratando de explicar con palabras que las palabras no alcanzan para decir lo que es complejo?

El punto, el punto de nuevo es que quiero cerrar la boca. Quiero ser capaz de dejar algo a la imaginación, al malentendido, a la duda. Quiero dejar de tratar de obturar el vacío. Maldición con Lacan, la hiancia y el significante. Quiero dejar el deseo circular sin explicármelo todo, sin exponerme por completo. Quisiera cerrar la boca, estoy cansada de explicar, de suponer, de tratar de comprender razones.

Y entonces, se me ocurre que para esto de hablar de más, la poesía bien puede ser el antídoto terapéutico. Mis intentos dicen de más. La poesía en cambio se trata de dejar simplemente el aroma de una idea. Quien la lee cree haber entendido algo, quien la escribe cree haber transmitido algo pero al final no importa que esos dos “algo” sean iguales. La vida es corta para seguir perdiendo el tiempo en entendernos y darnos a entender. El día que escriba poesías ambigüas como puertas, tal vez habré cambiado de síntoma. Hoy, sólo he logrado enojarme mucho conmigo.

Lemas para un día cualquiera II





Así como no gastamos pólvora en zopilotes
no gastemos el amor en golondrinas




22.6.07

sobre-exposición

La foto me muestra a una muchacha. Está detenida en una esquina. Al parecer, está decidiendo cuál camino tomar. Más tarde, optará por irse por la ruta que tenga más parques para cruzar. Aprende rápido.

Atrás, a lo lejos, un pequeño charco se ha escudado del sol y ha permanecido desde ayer por la noche, cuando un peatón se mojó los ruedos del jeans mientras pasaba.

Encima, los árboles parecen collares de oro. La luz a esta hora es perfecta para la foto. Diez minutos más tarde estaría sobre-expuesta y diez minutos antes una nube de humo de los primeros buses habría opacado la expresión. Las ojeras indican que no durmió bien, tal vez tuvo un sueño extraño en el que alguien le decía que en una casa donde hay basurero en el baño, los papeles deben ir al basurero.

Nada me da los indicios pero a mí se me ocurre, que si acaso ese sueño hubiera sido realidad, ella habría dicho la respuesta que tenía preparada: ojalá todos los papeles, las estrategias, las máscaras y los miedos que comparten se los lleve el camión de la basura este sábado por la mañana.


14.6.07

Manifiesto o ¿qué es una fiesta sin maní?

Yo no escribo poesía. Mis intentos fallidos son exitosos experimentos donde yo -bocona empedernida- logro decir con pocas palabras lo que mi impulso me pide que diga de más.

Igual hablo de más -en cortito- y digo cosas que nadie entiende o que a nadie le importan. Da lo mismo. Las escribo para mí y para vos.

Tan claro es que no hay lectores presupuestos, que desde que inicié con mis intentos, no hay comentarios en este lugar. Y no creo que sea porque escriba tan mal (en todo caso se debería más bien a que no se atreven a criticarme o les vale v... como dice El Salvador)... creo que es porque no a todos les gusta mirar experimentos y procesos. A veces nos gusta llegar a los lugares y ver las paredes de los mismos colores gastados por los años... Nos gusta ver los mismos afiches con mujeres en bikini pegados en las ventanas de nuestro taller mecánico... Queríamos que Taurus siguiera siendo un bar al que se le caía el cielorraso... por eso ahora vamos a la chicharronera, deseando que no la boten nunca o al menos hasta que seamos señores respetables y no comamos más chifrijos por recomendación del doctor.

Yo no escribo poesía, aunque no sé bien justificar esa afirmación (y sé que está mal dicho decir “no sé bien justificar” y no me importa). Muchos escriben cosas que me parecen mala poesía y sin embargo la considero poesía... ahí no está el asunto entonces. Tal vez digo que yo no escribo poesía, porque no tengo hojas con rayones en las palabras... porque no viajo con libretas... porque escribo de un tirón sobre estas teclas... Si el criterio es “el trabajo de escribir” podría decir entonces que dos poesías tengo... las únicas que he trabajado más de media hora y que de ellas una me parece basura. Los demás intentos son vómitos o suspiros irrenunciables. Yo no puedo callarme y no me callo, y cuando escribo es como cuando me enojo, ¿cómo puedo esconderlo? ¿Para qué? ¿Quién soy yo cuando me escondo tras una sonrisa?

Debe ser que uno se hace poeta cuando se llama a sí mismo poeta y nada más... Cuando yo llame poesía a mis intentos, serán poesías... malas, basura, terroríficas, tontas, anticuadas, cursis, barrocas o kitsch pero poesías al fin... Sólo espero, que si algún día me etiqueto con ese abrigo (cosa que dudo mucho) no vaya yo a creerme una “iluminada” que a la mañana siguiente se despierta con un doctorado en poesía y un dedo acusador...

No es este un buen comienzo para una invitación, pero dice el saber popular que lo que empieza mal termina mal... y que no hay mal que por bien no venga... O sea, no hay pérdida. Voy a llevarme mis intentos de aquí para que este lugar vuelva a ser un jardín sin adoquines que dicen por dónde se puede ir. De ahora en adelante, los intentos van a estar aquí http://cantosymarangullas.blogspot.com (aunque falta empacar la ropa vieja).

Y si alguien quiere unirse, se me ha ocurrido un Taller Virtual de Poesía, donde quien quiera puede poner sus intentos, poesías, mamarrachos o como quiera denominar a sus palabras, para que comentemos, hagamos sugerencias y nos bajemos de las nubes... La idea es que puede participar gente de cualquier lugar del mundo y del universo... así ¿quién sabe? Tal vez podremos llegar a alguna parte y crear algo nuevo con tanta posmodernidad. ¿Por qué virtual? Pues porque todos los talleres parecen ser los miércoles... y ¿por qué no?

Por si las dudas... Jaime Sabines dice (gracias a Malasombra por la recomendación):

13.6.07

Lo dijo mejor que yo

"... Baby said he couldn't stay, wouldn't put his lips to mine,
And a fail to kiss is a fail to cope
I said, honey, I don't feel so good, don't feel justified
Come on put a little love here in my void, - he said
it's all in your head, and I said, so's everything -
But he didn't get it - I thought he was a man
But he was just a little boy

(Paper Bag, Fiona Apple)

10.6.07

... eso, o haces costuras en mis ojos

siento envidia de tu ojo
de la lente con la que ves el mundo
del agua que brilla por detrás de esa perfecta simbiosis

siento envidia de tu mano
cuando pulsa el botón y te convierte en un dios
que hace pasar o no pasar la luz según se le antoje a su capricho

siento envidia de tu cuerpo
que se convierte en una carta
o en un diario de viaje repleto de colores

¿Qué pasa si me eximes del pecado,
pequeño dios que reinas sobre la luz
compartiendo algo de eso conmigo?

















Fragmento de La Mesa de los Pecados Capitales.
Hieronymus van Aeken Bosch, El Bosco (ha. 1450 - 1516).
Museo del Prado, Madrid.

ya no está esperando...

Después de todo, tal vez si exista un cielo donde esperan las almas. Tal vez hay abuelas que ya han muerto y están ciudando de sus nietos que aún no nacen. Tal vez ese bebé que esperamos para dentro de dos años sea esa misma que murió ayer, cuatro meses antes de nacer.

En medio de su dolor, la muchacha sola, quien ayer era futura madre y hoy es una mujer marcada por el trauma, le decía “venite ya, venite ya”. No era por desamor (de ella), era por desamor (de él), porque sufría mucho, porque no tiene quien le toque su mejilla y le diga que todo va a estar bien.

Yo, en fantasías me acerqué calladita a la pequeña, y le dije un secreto: “tranquila, ya sé que duele, déjate ir para no sufrir más... vos tenés derecho a nacer donde te esperen, donde el amor vaya tejiendo un nido que te cobije. En algún tiempo, cuando se curen tus heridas vas a volver a intentar en otro vientre y cuando eso pase, vas a entrar a la vida por la puerta principal, no por la chimenea”.

8.6.07

del verbo tinmarindear

“no hay nada como tu amor
como medio de transporte”
(Jorge Drexler)

Podría elegir andar en bicicleta
calladita, sin dejar rastros ni humo
mirando el mundo entero
como si fuera un cuadro pintado para mí

Puedo elegir también ir en un bus
y decidirme cada día
si algún efímero compañero de viaje
o si esconderme tras una hoja de periódico

Puedo escoger andar en taxi
viajar con un desconocido
que más tarde abrirá la puerta
a más y nuevas pasajeras

Y puedo elegir también
subirme en esa moto ajena
que nos transportaría
al cielo y al infierno

Pero renuncio al combustible
y a la energía de pedalear
y me mantengo sobre mis pies
dejando (a)-penas mis huellas




7.6.07

Asista y colabore

Por azares del destino, el viernes pasado andaba yo en las lejanas tierras cartaginesas... tierras donde casi nunca voy porque mi mundo ha llegado a reducirse a 5 kms a la redonda de la Fuente de la Hispanidad... No tanto porque sea yo aburrida y poco aventurera... pienso más bien que se debe a que en esta ciudad, cambiar de ambiente implica al menos 40 minutos de presa y sus consecuentes diez colerones con taxistas, tres con mujeres síndrome de princesa empeorado por el carro gigante que manejan, dos por los huecos que nunca veo hasta que el carro se contorsiona por la caída, y al menos un colerón por el policía de tránsito que se para bajo el semáforo a darnos paso cuando está en verde y a detenernos cuando está en rojo... o sea, a hacer horrible...

En fin, el viernes sobreviví varias presas, queriendo devolverme en cada una... pero llegué a Cartago al fin... a la Casa de la Ciudad. Se inauguraba la exposición Habemus papam, presentada por el colectivo de artistas cartagineses llamado Arteología. La exposición es una maravillosa muestra de irreverencia, de ruptura con la "cartaguitud" y de talento como pocas cosas hayan visto mis ojos simultáneamente.

Lo cuento para que vayan. Vale la pena el camino con todo y los 16 colerones... La propuesta dice así:

Tenemos papa: somos de Cartago-Costa Rica, tierra de paperos donde el Papa reina desde su santa sede, los piedreros fuman "papa· y papá Noel anda en bicicleta. Utilizando el concepto "PAPA" integramos nuestros productos creativos con un elemento de identidad regional: eso sí, atreviéndonos a hacer uso de un pensamiento crítico para interpretar dicha expresión.

Ronald Mejía, Felipe Martínez, Carlos Mata, Edwin Brenes, Sidhartta Mejía, Cristian Navarro y (mi favorito) Nelson Díaz, hicieron un trabajo excelente, valiente e increíblemente creativo no sólo con sus obras y el espacio, ¡es que hasta los rótulos "aclaratorios-confusos" son un éxito!

Yo apuesto lo que sea, en Cartago no se habla de otra cosa en la cena... ¡ya era hora de que llegaran la irreverencia y el arte que se atreve a romper esquemas! (y de paso, bajar al papa y al papá de su pedestal). Ojalá me hagan caso ¿cuándo los he defraudado?

Casa de la Ciudad, dirección para josefinos (lectores extranjeros, no traten de entender):
Del cemententerio (entrada a Cartago) se sigue directo hasta pasar la iglesia verde de metal (que está a mano derecha). De ahí son dos semáforos más (pasan la licorera Dionisios) y en el segundo semáforo (el tercero si cuentan el del cementerio) doblan a la izquierda. Ahí mismo, frente a la Iglesia del Carmen está la guarida de estos artistas. Se dice que la exposición estará hasta fin de mes (si no pintan en la puerta una letra escarlata y queman la sala las señoras beatas). Abren de lunes a sábado de 2 p.m. a 7 p.m.

6.6.07

consecuencias

Fue cualquier cosa
abrir la boca, tocar tu lengua
llevarte de la mano hacia la cama
como si todo fuera un juego

Fue cualquier cosa
despertar con tu cuerpo al día siguiente
con esta sequedad en la boca
que no se sabe bien si es por el vino de más

Pensándolo bien, talvez todo se debió al vino de más

Se sabe, eso sí
que miento cuando escribo cualquier cosa
porque te fuiste
y un pequeño pájaro del duelo
voló sobre mi casa

4.6.07

Dos elefantes y tres elefantitos nos balanceábamos...

Las telarañas son trampas, escondites, esquinas donde nos escondemos y hasta nos divertimos. Nos quedamos ahí como si fueran un nido y nos sentimos seguros porque incluso puede que hayan sido tejidas con amor... podemos pasar meses, años, se nos puede ir la vida balancéandonos sin saber que el no querer soltarse en la realidad es un no poder hacerlo. Soltarse no se puede, lo que es posible es arrancarse una misma de la tela, dejando atrás algunas partes del ser. Usualmente se necesita que la araña corte los hilos. No se agradece cuando sucede, pero no hay más remedio que aceptar esa pérdida para seguir regenerando tejidos y esperanzas.

Al menos así me explico yo lo que sucede: ella aceptó una telaraña. Dejó inconclusa su universidad, dejó grandes planes secarse al sol y aceptó hacerse ama de casa y madre. No aceptó viajes a París, no aceptó los trabajos con los que antes soñaba, decidió convertirse en una “mala ama de casa”, (nunca le vio el arte a una receta de cocina ni a la medición correcta del detergente) e intentar cada día, ser una buena madre. Lo que pasa es que quien le dio la vida no le enseñó más que abandono y hambre y la que tuvo de verdad para aprender llegó demasiado tarde. Entonces, mientras ella luchaba contra su propia muerte, yo llegaba apenas a la vida.

Era buena pintora y escritora, y nada de eso le servía para él, porque entre ella más brillaba, más censura se dejaba imponer: “si te vas a tu tallercito de poesía” -le dijo alguna noche- “dame las llaves del carro”. Ella se fue en autobús pero después de unos días, se dio la paz romana y "mejor" se quedó en casa.

Yo hoy escribo para ordenarme las ideas; para entender por qué celebro que su visita terminó y recupero mi casa para mí. Escribo para ver si comprendo qué le reclamo, qué le cobro y creo que tengo una respuesta : le cobro (como si tuviera derecho) haber aceptado la telaraña, porque veo ese “que hubiera sido si...” pero de esa telaraña salí, así que en el reclamo me niego la existencia. En esa telaraña habitábamos los cinco, hasta que aquel domingo la araña cortó los hilos, hizo maletas y se largó. Gracias a eso me salvé algunas partes del alma, y me libré parcialmente. Ella no tuvo tanta suerte... se buscó otra araña y en una continuidad de aburrimiento se siguió balanceando. Algo de esto sospecha, pero es demasiado tarde, al menos eso cree. Y yo, cada vez que me visita, sigo peléandome con esa que no fue, con la que no será... sigo peleándome con la poeta y la pintora que ella tiene atrapadas.

Aún puede ser buena pintora, pero con las palabras ya no le va tan bien porque están llenas de dolor y rencor sin escondite. Nadie quiere leer de heridas al descubierto, se quiere leer de heridas maquilladas con ritmos, rimas y también algo de minucioso trabajo de selección de los términos, las comas y los puntos. Yo, algo de eso intento: no es lo mismo decir que mi papá es un señor muy egoísta a quien mi mamá permitió desgraciarle la vida que escribir todo eso que leyeron (si leyeron). Lo que pasa es que yo vivo en metáforas. Sin metáforas todo es muy aburrido.

1.6.07

Yo también me hago pasar por "la damisela en apuros"

Yo, como buena hija de ingeniero crecí con el modelo de macho al que se le dice “la lavadora no sirve” y contesta “el sábado la reviso y la arreglo”. Por supuesto, el sábado se multipilicaba por tres o cuatro hasta que mi mamá perdía la calma, mi papá desarreglaba la lavadora y terminaban llamando al mae-que-arregla-lavadoras-y-aparatos. O sea, el tal macho no reparaba nada pero tenía la actitud...

Así las cosas, una vez llamé a un ex que en ese tiempo no lo era, para pedirle que me ayudara a sacar las llaves que habían caído por la alcantarilla... el macho en cuestión no falló en la tarea pero falló en la actitud: “¿por qué no le pediste el favor a tu hermano?” dijo el macho fallido... y se destiñó un poquito frente a mis ojos...

Y no es que yo sea el tipo de “sólo soy una chica aji, aji” que necesita que le resuelvan los problemas... Yo pongo mi propia termoducha en la casa, tengo una caja de herramientas que es mía, sé qué comprar en la ferretería... resuelvo yo misma lo que pueda... pero de todas maneras tengo ese macho con actitud de salvador incrustado en mi estructura... A mí me basta con la actitud...

Habiendo dicho eso... debo confesar que el aparato más importante y fundamental que hay en mi casa es por supuesto la compu... es el teléfono, la t.v, el machete, el equipo de sonido, todo eso a la vez... La compu, el coffee maker y la refri para ser más justa, son los aparatos más fundamentales de mi pequeño hogar... y de esos, la compu es el único que no puedo reponer fácilmente yendo a tocar la puerta de mis maravillosas vecinas.

Ya imaginarán entonces, que el macho más macho que sustituye al macho originario es el técnico de la compu. O sea, entiéndase bien que el cliché de las fantasías con el fontanero, en mi caso es sustituido por la incomodidad/coquetería que surge cuando este mae se sienta frente a mi compu, toca sus teclas y mágicamente repara todo lo que antes me hacía desesperar... Por favor, guárdenme ese secreto. Lo pongo aquí con el único fin de que los lectores se rían de mis tonterías... Así no me las tomo muy en serio.



La historia de este "fontanero": hace algunos años en Francia se difundió que los habitantes de los nuevos países de la Unión Europea llegarían a quitar el trabajo a los franceses. El ejemplo que usaban los que se oponían a abrir las fronteras fue un plomero polaco... Polonia respondió con una campaña como esta, que se usó para aumentar el turismo hacia Polonia. El plomero decía: "I'm staying in Poland. Lots of you should come" (Yo me quedaré en Polonia, muchos de ustedes deberían venir). Está de más decir que el techie no se ve para nada como el plomero del afiche pero...