4.6.07

Dos elefantes y tres elefantitos nos balanceábamos...

Las telarañas son trampas, escondites, esquinas donde nos escondemos y hasta nos divertimos. Nos quedamos ahí como si fueran un nido y nos sentimos seguros porque incluso puede que hayan sido tejidas con amor... podemos pasar meses, años, se nos puede ir la vida balancéandonos sin saber que el no querer soltarse en la realidad es un no poder hacerlo. Soltarse no se puede, lo que es posible es arrancarse una misma de la tela, dejando atrás algunas partes del ser. Usualmente se necesita que la araña corte los hilos. No se agradece cuando sucede, pero no hay más remedio que aceptar esa pérdida para seguir regenerando tejidos y esperanzas.

Al menos así me explico yo lo que sucede: ella aceptó una telaraña. Dejó inconclusa su universidad, dejó grandes planes secarse al sol y aceptó hacerse ama de casa y madre. No aceptó viajes a París, no aceptó los trabajos con los que antes soñaba, decidió convertirse en una “mala ama de casa”, (nunca le vio el arte a una receta de cocina ni a la medición correcta del detergente) e intentar cada día, ser una buena madre. Lo que pasa es que quien le dio la vida no le enseñó más que abandono y hambre y la que tuvo de verdad para aprender llegó demasiado tarde. Entonces, mientras ella luchaba contra su propia muerte, yo llegaba apenas a la vida.

Era buena pintora y escritora, y nada de eso le servía para él, porque entre ella más brillaba, más censura se dejaba imponer: “si te vas a tu tallercito de poesía” -le dijo alguna noche- “dame las llaves del carro”. Ella se fue en autobús pero después de unos días, se dio la paz romana y "mejor" se quedó en casa.

Yo hoy escribo para ordenarme las ideas; para entender por qué celebro que su visita terminó y recupero mi casa para mí. Escribo para ver si comprendo qué le reclamo, qué le cobro y creo que tengo una respuesta : le cobro (como si tuviera derecho) haber aceptado la telaraña, porque veo ese “que hubiera sido si...” pero de esa telaraña salí, así que en el reclamo me niego la existencia. En esa telaraña habitábamos los cinco, hasta que aquel domingo la araña cortó los hilos, hizo maletas y se largó. Gracias a eso me salvé algunas partes del alma, y me libré parcialmente. Ella no tuvo tanta suerte... se buscó otra araña y en una continuidad de aburrimiento se siguió balanceando. Algo de esto sospecha, pero es demasiado tarde, al menos eso cree. Y yo, cada vez que me visita, sigo peléandome con esa que no fue, con la que no será... sigo peleándome con la poeta y la pintora que ella tiene atrapadas.

Aún puede ser buena pintora, pero con las palabras ya no le va tan bien porque están llenas de dolor y rencor sin escondite. Nadie quiere leer de heridas al descubierto, se quiere leer de heridas maquilladas con ritmos, rimas y también algo de minucioso trabajo de selección de los términos, las comas y los puntos. Yo, algo de eso intento: no es lo mismo decir que mi papá es un señor muy egoísta a quien mi mamá permitió desgraciarle la vida que escribir todo eso que leyeron (si leyeron). Lo que pasa es que yo vivo en metáforas. Sin metáforas todo es muy aburrido.

6 comentarios:

Denise dijo...

Qué valiente sos, no puedo decir nada más que me parece de una inteligencia supina que podás ver las cosas así, desde la perspectiva tuya y la otra, aunque haya uno que otro detalle que probablemente ni vos misma ves.

Victor EM dijo...

Lo he leido como 3 veces y no me he animado a comentar...

Las metaforas aveces ayudan a curar heridas!!

Humo en tus ojos dijo...

Las metáforas te hacen ser la amiga y la mujer que sos, ser esa elefantita que se balancea en sus redes (que no son ni serán jamás lo mismo que una telaraña) a la uqe desde aquí queremos y le guardamos en la refri los secretos culinarios del valle del Chicasquil

pd: se enciende la señal del llamado marañón para el jueves a las 5. Confirmar

Amorexia dijo...

Y las relaciones humanas terminan siendo metáforas de otras y de sí mismas. No hay mas! Saludines. Abandonadora. jajaja

:: Cianuro :: dijo...

cianuro confirma el llamado...
y te manda un abrazo metaforico o no.. un gran abrazo

Ana dijo...

Pues mirá, conectadas... les debo para hoy la historia detrás de lo que escribí.
Estoy de acuerdo, es que en metáforas suena más lindo y podés hasta adornar poquitito para ocultar el dolor real.
Abrazo virtual y uno real para más tarde...