27.8.07

Sin escalera es demasiado alta la cocina

Había algo en las palabras escritas en aquel menú, la forma en que se juntaban, lo que decían o más bien, todo eso que dejaban de decir. Es mucho mejor lo que imaginamos que un plato traerá que lo que puede describirse con adjetivos. ¿Acaso en el menú se puede atrapar el aroma que vendrá de la cocina a la mesa?

Cuando por fin llegó el plato, olvidé los modales. El primer bocado era picante y misterioso. Era hasta incómodo. Siempre hay una sensación incómoda cuando queremos probar de algo demasiado exótico, demasiado nuevo, minuciosamente elaborado.

Poco a poco, el paladar intentaba descifrar cómo en un solo plato podían unirse la mayor dulzura con las hierbas más amargas. Nunca pude saber porqué la mezcla era imposible, por qué se cambiaban los sabores imprevisiblemente, de sorpresa. El sabor amargo venía de pronto, como una ráfaga destructora, como unas nubes de tormenta que transformaban a su paso todo el sabor a miel. El picante ya no mediaba, había desaparecido... Una vez que pasaba esa nube, de nuevo los sabores a limón, miel, azafrán y aceitunas negras regresaban. Regresaba el aroma maravilloso y hechizante.

No fue por educación. Aún no sé qué fue lo que pasó. Me levanté de la mesa. Era claramente el mejor bocado, el más elaborado, el más completo, el más sofisticado. A falta de tenedores, tuve que dejarlo servido. Yo solo tengo mis manos y no me sirven.

8 comentarios:

Julia Ardón dijo...

erotismo puro. Puro y de buen gusto.
Hermoso.

Victor EM dijo...

Que buen post!!!
Para variar!!jajaja

meleobro dijo...

hmmmm...

Caro dijo...

La parte buena es que si ya en el menu es bueno... ya servido en frente de uno sea todavía mucho mejor...

Trompetista de Falopio dijo...

Mi madre, qué fuerza de voluntad, yo lo habría devorado. Saludos compañera.

Humo en tus ojos dijo...

Devorar el flagelo sabroso o dejarlo servido... un dia de estos decìamos que el champagne sirve en una fiesta alguna vez al año, y que el resto del tiempo funciona todo mejor con la criollez del fresco de cas.

Haz de luz dijo...

Interesante descripción. Tenés un mensaje en mi blog.

Sirena dijo...

Julia: Gracias... ejem...

Vic: ¡no me hagas creerme nada!

Amigo-del-nombre-impronunciable: ¿dijiste mmmmm o hmmmm?

Livi querida: Pues yo tampoco tuve la fuerza...

Humo: hay quienes tienen el encanto del fresco de cas con las burbujas de la champaña...

Haz: Gracias Haz... he tratado de responderlo pero no puedo! perdoname.