8.9.07

en la vida no existen números rojos

Crecer se ha convertido en una acumulación de cuentas: tarjetas de crédito, ahorros para pensiones, seguros de vida, propiedades, dinero. Esas son lo de menos. De todas maneras, ya es casi un sueño acumular algo en la columna de “haber” y no en la de “deber”. Las peores, las más implacables cuentas por cobrar son esas que de una u otra manera nos hemos impuesto (o hemos permitido que nos impongan). Esas libretas mentales donde tenemos anotado todo eso que creíamos que íbamos a tener o deberíamos ser a los 20, a los 30, a los 40. Y de esas, las peores más peores, son las que están limitadas por el tiempo: yo puedo obtener una maestría en historia a los 80, no puedo tener un hijo a los 50.

Y no es un lamento... es una pregunta... De todas esas cuentas pendientes con mi propia imagen del deber ser ¿cuáles realmente me importan? ¿cuáles sólo son un estorbo? ¿cuáles sólo están ahí para que en un día de sol vos entrés por mi puerta sin sonrisa y con penas que encorvan tu espalda?

¿cómo hacer para romper con esa vara severa con la que medimos nuestros actos y sus consecuencias?

¡Y no se vale romper la vara y buscarse otra ni buscarla en alguien más! Comprender y no reprender... ese debe ser el chiste y ese es -algunas veces- nuestro milagro.












“Amé y fui amado,
el sol acarició mi faz,
vida, nada te debo,
vida, estamos en paz”
(Amado Nervo)


PD: nunca pensé que citaría a Amado Nervo

5 comentarios:

meleobro dijo...

si que nos hace falta la libertad... tantos años con una libertad falsa que ya se nos hizo costumbre el ambiente tan seco que nos rodea...

Jen® dijo...

me leyó la mente ud con este post. hace algún tiempo vengo plateándome toda clase de interrogantes. seremos contemporáneas ud y yo? suena como a mis despreocupadas preocupaciones cotidianas.

Susana dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Susana dijo...

Solo una cuenta es válida... la de los días que pasan y no vuelven y que, por lo tanto debemos gozar.

Jaqui dijo...

Uffff....me uno al contexto. Y es que que dificil es sacarse todo eso de la mente. Yo al menos, no he podido.