3.10.07

¡Que no!

“se le pasea el alma por el cuerpo”

“se para el sol a verlo”

“le corre agua por las venas”

“más sentado que un fresco'e chan”

“porta'mí”

Yo antes decía que Costa Rica era un país de pendejos... que aquí el sentido de comunidad había sido desmantelado, que necesitaríamos miles de psicólogos comunitarios para facilitar la recuperación. Envidiaba a esos países que tenían historias que contar, que mostraban valentía, que no se habían sentado a esperar a que pasaran los nublados del día... frase emblemática que según yo, daba cuenta de eso que llamamos “nuestra idiosincrasia”.

Pensaba que era mentira que Costa Rica es diferente, que era mentira que aquí las raíces del árbol contienen algo que, aunque no estoy de acuerdo en llamarlo pacifismo, hace que resolvamos las cosas de maneras creativas y poco comunes. Hoy, toda esa visión fatalista ha cambiado.

¿A quién se le iba a ocurrir que lo que en otro contexto sería una guerra, aquí se librara a punta de corazones? ¿Quién podía adivinar que a este país le corría sangre hirviente por las venas? ¿Quién hubiera apostado que un referendo iba a posibilitar que despertara una pasión adormecida por tantos años de creernos el cuento del “calladito más bonito”? Si seguíamos por el camino en que andábamos, tomando las calles cada cierto tiempo sin más coordinación que una lista de dirigentes que darían los discursos, no íbamos a lograr un cambio... por eso yo en este momento digo gracias... gracias a los negociadores del TLC por tener el descaro de intentar vender el país firmando un contrato redactado por el comprador... gracias a los hermanos Arias por gobernar a la fuerza, despertando así la dignidad; gracias a Kevin Casas y Fernando Sánchez por demostrar una vez más que la política tradicional está podrida... Y hay otra lista de gracias a personajes tan exóticos como Abel Pacheco (quien permitió con su tortuguismo que el TLC no se aprobara así no más) y José Miguel Corrales (a quien yo calificaba como viejo chocho y necio con el tema del referendo).

Pero ahora, que casi llegamos al final de una etapa y al principio de otra, las gracias van para todos los que hemos colaborado, mucho o poco, para que este proceso se haya desarrollado como una huerta. Por muchos años, seguiremos alimentándonos de esto que sembramos hoy e independientemente del resultado, el premio ya nos ha sido entregado: es otro país el que tenemos hoy del que teníamos hace seis meses; es otra gente y son otros los caminos que estamos trazando... Nada ni nadie volverá a ser igual y nada en este país seguirá haciéndose de la misma manera... Ahora sí a los Arias, les tocó bailar con la más fea... o mejor dicho, quieren bailar con la más hermosa, pero ella no querrá bailar con ese par de horribles seres...


4 comentarios:

Julia Ardón dijo...

Lo que ha ocurrido en los últimos tres años, y especialmente en el último año es algo que doy gracias a Dios por la oportunidad de haberlo vivido.
Recuperamos muchas cosas: la fe, la autoestima , la confianza, como comunidad, como nación.

Ha sido hermoso, hermoso.

Malasombra dijo...

Cada comite patriotico es un corazon grande lleno de corazones.

Asi es!

Saludos!

Onironauta dijo...

genial el post... eso es lo que hablaba con mi novia y le resalté esto que usted dice... y si supiera lo que me duele no estar ahí lo que daría por tener un poquito de dinero para poder ir a votar el domingo.

espero lo mejor para ese día y para el futuro de mi hermoso país.

NO AL TLC DESDE LIMA

Jen® dijo...

no y no!
más fuerte que nunca