18.11.07

con-venciéndome

Hay algo de patético y a la vez conveniente, de tener revelaciones dolorosas mientras se está en la ducha. Si hubiera una cámara en mi baño, la escena sería desgarradora, como de serie draḿatica barata... a una mujer se le confunden las lágrimas con el agua que desciende por su cuerpo... Eso a la vez lo hace conveniente: los ojos no se hinchan, las mejillas no se enrojecen...

En fin, que comencé a pensar en el regalo de despedida y descubrí que puedo medir cuánto han marcado mi vida algunos hombres, por el regalo del adiós que les he dado. El regalo es directamente proporcional con lo intangible que haya entregado antes del adiós.

Debo decir además, que han mejorado mis habilidades metafóricas. Los regalos se han hecho más sofisticadamente poéticos, más reveladores y por supuesto, más tristemente simbólicos. De un cd con alto valor monetario a un casette especialmente grabado... a una bolsa repleta de metáforas del tiempo, del amor y del silencio.

Aún no he definido estrictamente cuál será el regalo esta vez. La revelación más bien radica en que si ando pensando en el regalo del adiós es porque evidentemente se acerca ese momento y porque -no tan claro antes de la iluminación acuática- se han escrito en mi libro nuevas páginas importantes. Ya lo sabía yo, a primera vista... Esto va a doler. Ni siquiera este cinismo servirá como escudo.

4 comentarios:

Humo en tus ojos dijo...

Ya sabemos que todos los abrazos no alcanzan para acompañar ese momento, que "lo que dolería por siempre, ya se desvanece". Que intentaremos escudos que no valen y que no hay más que cruzar el puente que sale de esa ciudad.
Abrazo, de empujon, y para sanar.

Caro dijo...

Que cosas... Uno como que ya sabe de antemano cuando ese tipo de cosas no van a durar.
La parte del regalo, debe servir para hacerse uno mismo un "closure" y cerrar el ciclo.

Un saludo

Victor EM dijo...

Recuerdas
"el amor es como el alcohol y todas las demás drogas, saca a flote lo peor y lo mejor de las personas"
y cuando alguien se marcha de tu vida no queda otro camino cerrado ni otra historia vacía, queda vida, recuerdo, pasado.

Que pase lo que tenga que pasar y en cualquier caso recorda que aquí tenés un abrazo seguro!!!!

Saludos

Sirena dijo...

Humo: Vas a tener que empujarme más... porque el regalo se debate entre cumpleaños y despedida...

Caro: Lo que sé de antemano es que puede durar toda la vida... y ese es el empuje hacia afuera... eso mismo que empuja a quedarse...

Vic: graciaaaaaaaaaaaaaaas pero ¿cuándo me lo das?