5.11.07

me miro en el espejo de puntillas y a larga distancia

El J me leyó las cartas. Yo sigo convencida de que son una excusa. Sale una carta y yo pienso qué tendrá que ver conmigo y eso me sirve para mirarme. Sale otra y yo trato de crear relaciones entre ambas cosas. Reprimo cosas, me dice una carta; me aferro a algo, dice la otra. Que debo pensar menos dice la del centro... debo mirarme más y conectarme conmigo dice la base. La de más arriba dice que he florecido, que debo compartirme más con la gente. La otra dice que algo está cambiando y la de al lado dice que estoy sanando mis heridas y que puedo sanar a los demás. En todo eso hay verdades que yo busco, no importa si lo dicen las cartas, lo siento yo cuando me obligo a reflexionar en el momento que estoy viviendo.


1 comentario:

Julia Ardón dijo...

Precisamente así es como "opera" el tarot...no son las cartas, es la fuerza de tu corazón, tu sabiduría interior, la energía que emitís que le da fuerza a esos dibujos y a esos mensajes...por esa razón esas barajas han sido condenadas por las religiones...porque te dan el poder a vos...no a algo externo. Sos vos co-creando tu propio destino, comunicándote con el Universo ( Dios?) sin intermediación de unos señores sabios que te dicen qué es correcto o qué es incorrecto.