16.1.08

fiuuujjjhhhhhh fiujhhhhhhhh


Yo tengo una tormentita. Voy a cuidar de ella para siempre. Unos días, será fuerte y estruendosa. Otros días, se esconderá detrás del sol radiante. En algunos momentos, habrá tanta paz, que parecerá que ya no es tormentita, que es verano... pero luego, volverán a formarse nubes. En esas nubes, recostaré mi cabeza cuando estén densas. Cuando se empiecen a disipar y sople el viento, la tormentita y yo subiremos a un velero para ir a ver el atardecer. Luego, la tormentita soplará y soplará y así nos llevará a los dos a ver el sol salir del mar.

Ilustración

11 comentarios:

Humo en tus ojos dijo...

Otros serían los amaneceres, si todos ciudaramos de nuestras tormentitas y tormentotas.

Heriberto dijo...

Cuida la tormenta, una de las mejores cosas es el vértigo que a veces -cuando estén de buen humor- producen.

Tonto Simón dijo...

La tormenta siempre se duerme antes que nosotros cuando miras al techo antes de dormir y piensas lo bien que se está en una cama, solo...

Sirena dijo...

Humo: Pues serían multicolores y multiformes...

Heriberto: Es de lo mejor. Lo sé.

Simón: Yo nunca he querido dormir las tormentas. Tampoco creo que siempre sea mejor estar solo. Mirar al techo y dormir solo no es mi ideal al menos.

Gran Fornicador dijo...

Que boca de profeta.
Eres muy buena con las tormentas.

Trompetista de Falopio dijo...

Qué texto dulce. La sigo viendo en las calles, compañera.

Jen® dijo...

:)
no suena tan tormentoso, viéndolo así.

Sirena dijo...

Tirso: algunas cosas me salen bien!

Livi queridísima: yo quiero estar en esas calles... Un abrazo

Jen: No lo es... con el viento fuerte se sacude todo ese polvo viejo que cargamos con los años...

meleobro dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
meleobro dijo...

(m u y agradable una tormentilla así)

tiene nombre?

Sirena dijo...

Meleobro: pues sí tiene nombre