31.1.08

La falta

Hay días de llegar a la casa y sentir asfixia de sólo pensar en la lista de pendientes de mañana. Días en los que nada tiene mucho sentido. Noches de llenar una sola copa con vino tinto.

Es duro saber que la puerta no se abrirá; que no entrará una voz a preguntar a qué se deben estos ojos llorosos; que no hay abrazos (con brazos) ni masajes despareciendo las tensiones del cuello.

Esta noche, no hay poesía que valga.

4 comentarios:

NuEz dijo...

Para de pensar, metete a la cama y sueña historias fantasticas, en planetas lejanos, venga, ponte las piLasss ^__^

Daniela dijo...

Uy chica, esas noches duelen pero te aseguro que si llenás la copa varias veces podés dormir tranquila (posiblemente después de llorar un rato)...
Un abrazo que ojalá caliente un poco el alma...

Julia Ardón dijo...

yo renca y vos me empujás. Anda repartiendo tristezas esta carencia de luna

meleobro dijo...

me gustaría ser un saco, entonces me regalas las tristezas Sirena y yo me las como y me aguanto la indigestión... es más, me como las tristezas de Julia también...