25.1.08

¡Me cae!

Una de las mejores cosas que hice en México fue ir a la lucha libre. De verdad... es algo que nadie debería perderse...

Era domingo, día de reyes... una tanda familiar en la Arena Coliseo (Perú 77... eso significa que son 5 calles detrás de la Catedral... y que mejor cruzar de la Plaza Santo Domingo por el arco para no arriesgarse demasiado).

Afuera, mientras esperaba a el provi y a mi hermano, conocí a Hugo, el que hace estos muñecos de papel. Hugo es de Tlaxcala, un lugar al que -obligadamente según él- debo ir en mi próxima visita a México. "Cuida el muñeco" -me dijo- "porque Espectro es mi luchador favorito".

El asunto es así:
La Arena Coliseo debe ser la mejor porque el ring está cerquísima... estábamos como a 6 filas de donde caían los luchadores una vez que se lanzaban por los aires y volaban sobre las cuerdas. Las entradas de 100 pesos (bastante caras para la gente) daban derecho a entrar a un niño gratis... Las entradas de 45 pesos daban derecho a dos niños gratis... pero esas son las de arriba, en una gradería que debe ser bastante incómoda.

Adentro venden cerveza y papas tostadas (Sabritas se llaman allá, aquí son las Lays gringas) con salsa valentina (una salsa picante deliciosa, popular como la Salsa Lizano aquí). No se puede fumar... pero se puede tomar... y se pueden gritar malas palabras, según le dijo un papá a su niño... Es que bueno... la gente gritaba "puto, puto" cada tres segundos entonces se dio el siguiente diálogo:

Público presente: "puto, puto, puto..."
Niño de 5 años: Papá ¿por qué dicen así?
Papá: Bueno, hijo, es que aquí se pueden decir esas cosas...

Nota: Obsérvese cómo este padre le da a su hijo una gran lección de vida... en las luchas se valen cosas que en el mundo de afuera no se valen... por ejemplo, que el luchador Máximo le dé un beso en la boca al luchador Sangre Azteca... a petición del público...

Continúa el diálogo...
(tres segundos)
Niño de 5 años: ¡puto, putoooooooooooooo!

Y ya dirán ustedes que esto es una barbaridad... a mí no me lo parece... lo genial de las luchas es eso del "como si". Todos los que estamos ahí sabemos que nadie se golpea realmente fuerte (aunque tampoco es que no duela eso de caer de espaldas en la lona) y sabemos que al final de la noche, todos se van a echar las birras juntos... que nadie se enoja realmente y que el Hijo del Perro Aguayo no siente tanto miedo como el que muestra en su cara desconcertada... todos sabemos que es ficción pero hacemos "como si" no lo fuera... ¡es maravilloso! ¡es increíble! ¡es emocionante!

¿Cómo explicar que un luchador abiertamente gay ande en este mundo de machos?... pues es que, se debe a su público... y el público pide beso... Una vez que él complace al público, haciendo "como si" besara al macho luchador... el público hace "como si" lo insultara y él hace "como si" se ofendiera... y después simplemente les dice "me vale madres" y orgullosamente sigue en lo suyo...

Y bueno, además había luchas de mujeres, en tríos... y por supuesto las rudas peleaban mejor pero ganaban al final las buenas... Debo admitir -con alguna pena- que eso del "como si" no les sale muy bien... las actuaciones de ellas no eran tan buenas... era fácil ver que ni se enojaban ni les dolía ni nada... pero daba lo mismo... porque yo hacía "como si" pelearan muy bien y se dieran durísimo... Amapola era la favorita de todos... a pesar de ser de las rudas...

Y al final, en la pelea estelar... uno de los Perros del Mal hizo "como si" se hubiera golpeado fuertemente... y los demás hicieron "como si" la cosa fuera grave... y los periodistas corrieron a filmar y a entrevistar "como si" se lo creyeran... y nosotros salimos de la arena "como si" no nos hubieran robado una pelea casi completa... (íbamos apenas por la segunda caída... porque así se llaman, caídas... como cuando decimos "caíste de maje").




PD: "como si" juera poco, a la salida me esperaba NuEz... para irnos a comer... cuando le conté mis aventuras en las luchas me dijo "¿eso no es muy retro??????" ;-)

7 comentarios:

nea dijo...

"como si" le importara que fuera retro, la vara era divertirse :-p

¡puto, putoooooooooooooo!

saludos!

Sirena dijo...

Ey, hola! Pues sí, pero después le expliqué y la verdad, creo que ahora el Nuez se hará asiduo visitante de las luchas.

wílliam venegas segura dijo...

Hola, que bueno leerte de nuevo en mi blog, dentro de un rato pongo algo solo para usted, amiga del alma. Pues yo prefiero ir al Palacio de Bellas Artes que a la lucha libre, y no es por repugnancia o pedantería, me dicen más los murales y no quiero tragarme el cuento de que eso (la lucha libre: dos humanos peleando para deleite de los demás) es deporte, acrobacia, circo o disciplina alguna. Eso sí, de chamaco, disfruté de las películas con El Santo y con Blue Demon; sobre todo, de una donde salían juntos y con Crox Alvarado, luchador tico que triunfó en México.

wílliam venegas segura dijo...

¡Ah! ¿Sirenas de cantos con hormigas? No lo creo, porque entonces se habrían comido los tímpanos de Odiseo/Ulises. Saludos a Olga.

Sirena dijo...

William: También fui a ver los murales... ese post viene despues... pero nada de ofenderme las luchas...

Humo en tus ojos dijo...

Hormigas, hormigas... cantos con hormigas... justamente hace 5 días cambié el fondo de pantalla, y aparecen las hormigas. Te lo paso x correo

Remedios para el corazón dijo...

Sirena!! qué bueno que conociste la lucha libre mexicana (como dicen por aquí, la mejor del mundo) esa atmósfera del "como si" y los permisos que nos concede estar junto, frente, arriba o al lado del cuadrilátero dentro de una arena, nos hace descansar, sacar la mala vibra y por qué no reirnos y olvidar la realidad que está en las calles. Y como dice Arturo Rivera (un famoso comentarista de la lucha libre en México) Los rudos los rudos los rudos!!!