3.1.08

Meridiana

En cinco días, se puede construir una nueva vida. Tener nuevos amigos. Enhebrar las agujas en una nueva ciudad. Despertar en unos nuevos brazos. Es relativamente sencillo vivir esta vida si sólo permitimos que las puertas se abran y que entre el sol por las ventanas.

En una llamada telefónica, en dos palabras, se pueden destruir algunos meses y muchos besos. De a pellizcos, se rompe poco a poco un corazón sin que sea necesaria una debacle o una tragedia.

En un par de semanas la vida cambia para siempre y las plantas crecen con raíces robustas. Basta un conjunto de horas para cambiar de un mundo a otro. Basta una palabra para que aquí adentro, como esas burbujas dulces que explotaban en la boca de nuestra infancia, broten luces de colores extraños y desconocidos.

Al final. Al principio. ¿Dónde comienza algo y dónde termina?

4 comentarios:

Ana dijo...

No importa que tan frondoso sea el árbol si no tiene raíces robustas... me alegra leer eso.

¡Feliz año Sirena! Que vengan muchos días de algodón de azúcar para vos. Espero verte pronto!

Un abrazo!

Haz de luz dijo...

Comienza donde tu intensión te coloca y termina donde ella misma te pide un cambio.

Un rayo de luz

Sirena dijo...

Feliz año Anita!!!! ¿cuándo nos vemos?

Haz de Luz: así más o menos es... Gracias por seguir viniendo. Un abrazo

nea dijo...

Que lindo leerte tan feliz, la concepción de tu nueva vida fue tan solo un segundo de pensamiento y tomar un decisión.