4.1.08

Oaxaca sabe a chocolate, a polvo y a chile verde I


Suspiria nació en San José y al aparecerse de pronto y meterse en mi maleta, no sabíamos -ni ella ni yo- que terminaría luciendo una sonrisa permanente en su cara. Tampoco sabíamos que quedaría en las manos correctas tan pronto. La verdad, cuando salimos hacia México sabíamos poco y Oaxaca era el único destino seguro.

Cuando llegamos a Oaxaca, creo que estaba asustada -ella, no yo- y ni asomó las narices. Eso sí, aunque es difícil para ella, abrió un poco sus ojos y pensó que esa habitación parecía una cárcel de las películas, esas donde la ley es más antojadiza que de costumbre. Pero Suspiria no habla, por eso no preguntó si se cambiarían de lugar y se quedaron una noche. Después de todo, llevaban a cuestas un tequila, la falta de una cena decente, un viaje de 6 horas en bus y el sueño de las 6 de la mañana.

A las 9, salgo sola a desayunar en estas calles estrechas que me recuerdan a Xelajú. Decido irme a Monte Albán ese mismo día. El lugar es simplemente hermoso, fuerte, imponente y a la vez acogedor. Solamente el sol hace lamentos en mis ojos.

De haber llevado a Suspiria, habría sido ella quien preguntara si ahí dormían los faraones. No eran faraones Suspiria, éramos vos y yo hace muchos, muchos años, le hubiera dicho... cuando éramos dioses y aún no lo habíamos olvidado como dice NuEz.

Al regreso, el baño colectivo me intimida. Decido hacer uso de mis derechos de turista y saltarme el baño. Sufro la peor enchilada de mi vida. El chile verde no es lo mío, lo lamentaré al día siguiente.





Para ir a Oaxaca, se sale del D.F. de la Terminal Norte. El tiquete se puede comprar en www.ticketbus.com.mx pagando una comisión de unos 50 pesos. Yo tomé el ADO GL, que es más caro pero es más cómodo. Los buses normales, para viajes cortos funcionan, si no toca ir junto al servicio sanitario y si la película no es Diario de una Pasión.

La mejor forma de ir a Monte Albán es tomar un autobús en el hotel Mesón del Angel en el 518 de la Calle Mina. Se compra tiquete de ida y regreso, con unas 4 horas de tiempo. Alcanza ese rato para ver todo con calma, incluyendo el pequeño museo. Da tiempo hasta para quitarse los zapatos, pisar la tierra de los dioses y leer las descripciones abundantes de Palinuro.

2 comentarios:

Solentiname dijo...

Yo tengo tiquete en esta valija cibernética y hasta ahora me ha gustado mucho el viaje.

Haz de luz dijo...

Wowwwwwww! como me imagino pisando tambien la tierra de los dioses y llenando mi cántaro de energia mística! Excelente ride.