13.1.08

Que el mundo fue y será una porquería ya lo sé... (¡En el quinientos seis y en el dos mil también!)

Este año que pasó, di vuelta en u y dediqué mucha energía a ese No de corazón. No me arrepiento de un sólo segundo, de un sólo colón, de un sólo paso.
Pero que el siglo veinte es un despliegue de maldá insolente, ya no hay quien lo niegue.
Lo mismo en México que en Costa Rica, en Palestina que en Irak, en Colombia que en Chile (con crueles matices y gravedades evidentemente), el Siglo XXI es una mierda. Y sin embargo...
¡Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor!... ¡Ignorante, sabio o chorro, generoso o estafador! ¡Todo es igual! ¡Nada es mejor! ¡Lo mismo un burro que un gran profesor!
... no es que me haya cansado, para nada... no es que me haya vuelto ciega... es que este año no puedo hacerlo. Este año, no puedo ir mañana a la Asamblea Yeguaslativa a protestar porque van a aprobar el convenio UPOV... ni puedo reunirme cada semana por 8 horas para planear cómo le pellizcamos las rodillas al Golliath. Este año no puedo. Necesito meter eso en mi cabeza para amarrarme las manos y la boca. Necesito hacer como si no viera, como si no doliera, como si no pudiera yo hacer nada...
Es lo mismo el que labura noche y día como un buey, que el que vive de los otros, que el que mata, que el que cura o está fuera de la ley...
Necesito darle empuje a mis sueños. Y mis sueños son míos, no son de la colectividad, no son de la patria, no son de los ladrones que nos gobiernan. Necesito creer que puedo hacer más en el año 2009, si este año me dedico a todo eso que he dejado empeñado mientras luchamos. No ganamos esta vez... y eso no tiene remedio. En fin, que este, no será el año del activismo político, ni de los voluntariados. Este año, “tengo abierto el mini-bar y cerrado el corazón” (eso es de Calamaro, del mejor disco de los últimos tiempos), a menos que la gravedad de los acontecimientos lo amerite. Eso depende de qué tan fachos se ponen los Arias.



Las citas son de: Cambalache, tango de 1934. Letra y Música: Enrique Santos Discepolo


Por cierto, cualquier edad es buena... para una buena fiesta... y un romance:

3 comentarios:

Gran Fornicador dijo...

Que belleza de canción, de post, de en general.
(Por otra parte, yo siempre he sido un fuerte partidario del baile y la destrucción sin sentido en mano de los ancianos)

Ana dijo...

Tal vez sea año de recuperarse, recuperarnos... Lo lindo de leerte es saber que para vos valió la pena todo lo que te dejó el año, voy a guardármelo para mí.
Me gustó mucho lo de Cantos de Sirena, tendré que ir a cambiarlo en el bosque.

Abrazos!

Sirena dijo...

Tirso... yo cuando sea anciana voy a tirar todos los vasos, los manteles y las corbatas... ¿venís?

Ana: Notaste el meollo del asunto... como siempre ¡un abrazote gigante! A ver cuándo celebramos el año nuevo...