16.2.08

Estoy acostumbrada a abrir la ventana y mirarte en tu lugar. Te miro y todo tiene sentido. Cuando no estás, te imagino y el sentido disminuye. En todo caso, es evidente que ya he aprendido a retener la permanencia del objeto, aunque confieso que mi ventana no es lo mismo si el cristal no te muestra mirando desde el otro lado.

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Anoche fuimos a ver Sweeney Todd. Mis dos acompañantes se durmieron, vos no. Los dos mirábamos maravillados (vos por segunda vez) esa maravilla macabra. Los dos hicimos mueca cuando él dijo que había estado entre tinieblas y reímos cuando pidió pasteles de poeta.



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Te susurro al oído: "despertá, despertá, porque si no, ponés el tiempo de cabeza de nuevo" (digamos que no es porque estoy despierta y no tengo sueño para ir a tu encuentro).

6 comentarios:

Julia Ardón dijo...

Esa complicidad, sirena, esa complicidad...eso es lo que te hace enamorarte....es inevitable. Ver las mismas cosas, vibrar con la misma energía.

Es lo que yo sigo buscando, y no me rindo. Porque sé que existe.

meleobro dijo...

(tendré que ver la película)

me alegro por vos Sirena, desde hace un tiempo por acá hay como un olor [digamos] como de algo que te ilusiona...

que triste que el país sea triste, pero que bien que la Sirena sea sirena...

un abrazo.

meleobro dijo...

es más, dos abrazos... me devolví y todo.

tirso dijo...

Permanencia del objeto bien utilizada, para algo tenía que servir Piaget...
Yo, lo que es yo, opino que para celebrarlo vayamos bien pronto tú y yo por unos cuantos pasteles de clero.

Ana dijo...

¿Será que tengo que ir a verla aunque no me despertaba las ganas de ir? Muchos dicen cosas maravillosas de la película.

Apoyo lo que dice Meleobro, en esta casa el olor a ilusión se asoma en todos los rincones... desde antes de tocar la puerta para entrar.

Sirena dijo...

Julia: existe y ya lo reencontrarás ;-)

Meleobro: ¿olor? ¡debe apestar a miel! Abrazos para vos...

¡Guapo! ¿dónde venden de esos? Y Piaget sirve de mucho... aunque sirven más los soviéticos... ¿hay pasteles de Luria?

Ana: ¡vos no tenés que tocar la puerta! Y sí, deberías ir a verla... con cautela por aquello de la sangre y las canciones