9.3.08

Cuando el delirio es de a dos, se llama amor

" Pero algo de mí,
yo no supe ver

hasta que no me lo mostró,

algo de ti, que quiero creer

que no vio nadie antes que yo,
que nadie vio antes que yo"

(Jorge Drexler, Antes,
se puede escuchar aquí)

Léase con cuidado, esto no es ciencia.


No estoy segura si es más fácil iniciar una y otra vez relaciones "abiertas" y estériles. Supongo que si se sabe cerrar el corazón con suficientes candados y si al mirarse al espejo, se inyecta una misma su buena dosis de cinismo, debe ser más fácil que enamorarse. Bueno, no supongo, lo sé.

Enamorarse es otra cosa y querer a alguien de verdad, así, con todo y contra todo, no es sencillo. Enamorarse implica un desajuste total de muchas cosas que antes estaban en aparente orden, como por ejemplo, la rutina diaria. Si ya el día no alcanzaba para dormir, comer, trabajar, movilizarse de un lugar a otro... ¿de dónde sale el tiempo para esos minutos de mirar por la ventana o al horizonte? (o sea, para jetear) ¿de dónde sale el tiempo para regar ese jardín de adentro y quitarle las malas yerbas?

Otro desajuste se da en la imagen del sí mismo. Cuando se está enamorado, no se puede evitar... el espejo es el otro. Hay una mirada que no es la propia, que nos constituye de alguna manera, que nos nombra y nos da sentido. Si esa mirada es buena y llena de amor, el reflejo nos hará crecer y nos veremos maravillosamente bien. ¿Acaso no se siente distinto el caminar por la calle? ¿Acaso no se siente una como protagonista de un anuncio de perfume? Si la mirada no es buena... ya sabemos, de eso se trata la agresión disfrazada de amor.

Entonces, esa mirada del otro (hecha de palabras, gestos, hechos, besos, abrazos, sexo y mil posibilidades más) se convierte no sólo en algo fundamental y necesario (como el aire, aunque no es conveniente exagerar la dependencia) sino, termina siendo un arma de doble filo. Todo es más intenso cuando proviene de esa mirada, por eso es imposible amar sin lastimar... es una verdad y los mejor es aceptarla para estar atentos, porque si estamos advertidos, tenemos más cuidado.

¿Por qué no se puede amar sin lastimar al otro? Porque aunque tratemos de evitarlo de todas las maneras posibles, cuando se abre le vida por completo, las palabras no valen lo mismo, los actos no pesan lo mismo y las ausencias no se sienten igual. ¿Que da miedo? Un poco, sí... es más fácil cerrarse con candado... pero ¿para qué? No tiene sentido, porque así como es posible lastimar a la persona que se ama... hay mil caricias, curitas y conjuros sanadores para enmendar lo que se ha hecho mal. Y no se trata de sadomasoquismo... es un asunto de sensibilidad. Tampoco se trata de violencia, eso es otra cosa, yo hablo aquí de pequeños detalles, no de golpes simbólicos ni físicos... Se trata de esas muchas pequeñas cosas que duelen... pero también, de que la sola certeza de que al otro le duele lastimar, ya es un alivio que compensa cualquier pena.

En fin, una puede decidir ponerle rodines a la bicicleta, ponerse casco, rodilleras, protector solar y no alejarse del patio de la casa... pero así como de niños aprendimos a caminar porque nos dejaron caer algunas veces y así como el desarrollo de nuestras capacidades creció cuando nos dejaron llorar un poquitito en la cuna... de la misma manera, crecer y convertirse en dos miradas entretejidas, tiene sus raspones y lágrimas. No tiene sentido evitarlo... poco a poco se aprende a caminar, a manejar bicicleta, a descansar en la sombra y a mirarse en el espejo desde diversos ángulos.








La imagen de arriba
es de aquí

7 comentarios:

meleobro dijo...

[miradas entretejidas]

que locura aceptar que ser inmune es ser tonto o estar enfermo... o ser estúpido, improbable o cobarde... o estar enfermo...

que tanta confianza ha de tener uno... quizá hay que imaginar un montón de cosas... pero es necesario...

o son cosas de tiempo... digo, quizá esperando sin precipitarse... pero es que el tiempo da posibilidades y no es lo que uno siente... a menos que el tiempo sea para saber que es lo que uno siente y no para esperar algo externo que uno no sabe que es...

y es que es muy cierto... no es ciencia...

Daniela dijo...

NOTA:
Y aún cuando una lo intenta, los cascos se quiebran y con ellos el cráneo... Y duele!

Anónimo dijo...

Pesar que una relación abierta no implica enamorarse es una falacia, mas bien diría que es jugar al trapecio sin red de contención. A diferencia de las relaciones formales, en una abierta se reconocen que hay factores que dificultan la vida en pareja, se llega a un grado de madurez distinto, encapricharse con lo contrario sólo significa tener ganas de llenar soledades a base de palabras bonitas y rutinas compartidas.

Julia Ardón dijo...

pasarán más de mil años y seguirá siendo igual, e igual de maravilloso.

Vas a ver...

Sin Amor no hay nada.
Es lo que más vale.

Victor EM dijo...

amor?

Que bonito!

Victor EM dijo...

que envidia jeje

Sirena dijo...

meleobro... ¡a ser valiente y listo!

Daniela: duele, pero menos... lo que mpas duele es cuando traicionan tu confianza y si no hay mucha confianza, duele menos...

Anónimo: No entiendo por qué se equipara la pareja no abierta con inmadurez, posesividad y otras desgracias... No necesariamente una cosa lleva a la otra... Tampoco una relación abierta es sinónimo de madurez, a veces es el refugio de quienes no quieren crecer jamás ni comprometerse con lo que implica ser responsable de un proyecto junto a otra persona... A mí con cuentos de esos no me ganan nunca más... lo probé, jugué con esas reglas hasta el final y la verdad, es simplemente un desperdicio de energía.

Julia: Así es... es la magia.

Vic: amor, amor, amor y más amor!