3.3.08

La bandera en tu mano


Muchas veces, he deseado subir al Chirripó hasta estar a esos 3820 metros sobre el nivel del mar y nunca he estado ni siquiera cerca de hacer el esfuerzo.

Antes, lo achacaba a que de pequeña no me enseñaron lo que es persistir. Decía yo eso, porque cuando quise clases de piano, las tuve... hasta que las cosas se pusieron complicadas y decidí salirme. Mis papás no me obligaron a quedarme, tampoco me hablaron de cómo algunas veces, nos arrepentimos después de tomar una decisión. También lo decía porque cuando quise ser gimnasta, mi papá me dijo que tendría que renunciar al tiempo libre, me levantaría temprano... yo simplemente dije que entonces no... igual que dije no a ser astrónoma, a partir de las peores calificaciones de mis tarjetas trimestrales... Y una vez intenté usar un snorkel y por mucho que me parecieron hermosos los pececitos de colores y las profundidades del mar, no quise hacer el esfuerzo de aprender a bucear. Bah, lo confieso, no soy una sirena de verdad...

Pero hoy no lo digo... ¿cómo es eso de no saber persistir? ¿cómo es eso de no saber esforzarme? ¿cómo es eso de pensar que no sé buscar o caminar hacia lo que quiero si nunca he dado un paso atrás? El cerro Chirripó, tal vez no verá nunca mis pies en su cumbre... pero hay otras montañas... y hay una en especial, que aunque esté lejos, aunque tenga que escalarla, aunque me rompa los dedos subiendo con mis pies descalzos y mi mochila repleta de sueños... voy a ir a conquistar. No es que yo no sepa persistir, es que escojo bien cuáles montañas, cuaĺes mares, cuáles estrellas, cuáles cuerpos en movimiento y cuáles acordes tocar en el piano.

Ninguna distancia física ni altitud podrá jamás detenerme. Sólo me detienen las palabras (o su ausencia).





La foto de Los Crestones es del álbum de ebarboza
¡gracias!

8 comentarios:

Humo en tus ojos dijo...

eeeeeeeeehhhh!
He aquí otro empujón para escalar esa montaña y atravesar esos océanos con pececitos de colores y bichos horrendos en sus profundidades

Ana dijo...

Yo digo exactamente lo mismo, cada plan a medio camino o cosa a medio hacer se esconde detrás del que mis papás nunca me ensañaron a quedarme aunque no me gustara... Sentí que leía mi propio post (con diferencias en eso de las actividades de infancia)...

Eso de comerse el mundo completo de un bocado como que no, así que mejor como vos, sabiendo donde es mas sabroso!

Susana dijo...

Intuyo y conjuro corrientes cálidas y poderosas en tu mar, querida sirena, que te han de llevar a donde vos querás...

Sirena dijo...

Humo y Ana: ¡ustedes ni se imaginan! Ustedes son como las empujadoras oficiales... Gracias ;-)

Susana: ¡eso esperamos! Gracias siempre, un abrazote...

El poodle que nunca estuvo dijo...

y yo?, puedo ser la "jaladora" oficial? digo no por que yo ya haya subido la montaña (no lo he hecho como tampoco terminé piano, ballet, pintura, teatro y una maestría...) lo decía más bien por la cuestión geográfica, me parece que la montaña suya está un poco más pa´cá que pa´llá...

Sirena dijo...

¡jajajajajaja! Tardé como 8 horas en entender lo de jalar... pero sí, definitivamente sos la jaladora oficial!!!!! Gracias, ya sabés...

meleobro dijo...

yo leí esto y le puse una estrellita en el reader porque tenía obligatoriamente que venir a comentar...

es que nena Sirena, en tu blog siempre me toca introspeccionarme... de por ahí me nació el vicio de leerle lo que escribe...

Sirena.

nea dijo...

Sirena, mi mamá me mencionó que lo que se necesita es voluntad, y mi psicoamiga me dijo que después de eso lo que necesitamos es disciplina. Y te apoyo, como cuesta, pero nada es imposible, así es que espero que pronto veamos tus propias fotos de crestones.