16.4.08

La mariposa cian, la mariposa rosa, las primas y un valiente

(De cómo no hubo maripocidio y habrá boda)

Era el tiempo de los Pasmados S.A. cuando nos gustaba hacer listas de esos recuerdos de pseudo-poetas, valientes wannabe, mentirosos crónicos (con o sin responsabilidad patronal), crueles por omisión o desconocimiento de las leyes de la justicia, niños eternos (con y sin vergüenza de admitirlo) y por supuesto, listas de esos fantasmas que se convierten con los años en piedras enormes que dificultan el libre tránsito de la vida.

Y como tanta pasmosidad se convertía poco a poco en un pegajoso transcurrir del tiempo, una noche de viernes santo decidimos las tres (con Cianuro de testigo) proponernos una tarea: no más pasmados en la vida, no más. Porque la tarea puntual era la excusa. De alguna forma y sin saberlo muy bien, lo que marcábamos era un antes y un después, unas puertas que se cerraban de por vida para dejar que se abrieran otras que dan al mar, a verdes bosques y a deliciosos sembradíos de manzanas.

Fue después del tiempo en que encontramos a Simón-Simona cerca de la casa de las 15 puertas (con los ojos de Humo, Ana y yo no vimos nada), te compraste un bello horno, heredaste a Margarito... Eran los tiempos cuando aún no podías pararte de cabeza, te estorbaba un lado del cuerpo y te quedabas sin voz por un miedo in-muuuuun-do que ya no está. No sé si le trazamos el mapa o lo trazaron ustedes... en todo caso ya no está porque lo viste muy claro: "Los que quieran que discrepen… pero para mi el miedo es lo que acabo de decir. Un desecho. Y los desechos, o se entierran o se reciclan. Dejarlos ahí, es dar permiso para que se acumulen y se vuelvan un estorbo para vivir… allá donde respiramos… allá donde todos queremos vivir sin miedos… allá donde voy a tener dientes que a lo mejor son blancos y afilados…"

Misión cumplida "check"... y no sabías flirtear pero sí cortarte el cabello y él no sabía escribir poesía pero una línea de palabras bastaba. Y no esperó a hacerse grande para hacerse valiente.

El resto, se seguirá tejiendo hasta que dure la poesía... (¡que sea eterna! salud) y en pocos días, aquí donde respiramos celebraremos una boda. De más está decir que haber sido testigo de esta historia y de lo que vendrá, me hace inmensamente feliz y que aquí, donde nos encontramos, dejo registro de este maravilloso acontecimiento.

¡Estoy practicando para atajar las manzanas escarchadas!



PD: Y yo, aprendo la lección,
me guardo el miedo,
el berrinche
y las mariposas llenas de ego
y regreso aquí, a mi casa,
aunque siga estando
como un pescado rabioso.

3 comentarios:

Ana dijo...

¡Salud!



Después de desechar miedos paralizantes, desequilibrantes y enmudecedores ahora sólo podemos ver todos esperanzas brillantes que permiten el más dulce equilibrio, y así Humo se ve mil veces más bella.

:: Cianuro :: dijo...

La Humo en su jardín de manzanas y el Valiente con sus virtudes, como buena cuchilla suiza..

Ojalá que podamos ser testigos de un laaaargo peregrinar de poesía..

Humo en tus ojos dijo...

Gracias! Ha sido y es hermoso todo este hilar con uds y las tareas!! Un abrazote! ¡Nos vemos!!!!!