22.6.08

¿?

En mi hogar hay mucho amor, mucho, mucho amor. Mi hogar no tiene que ver con un techo ni con paredes, mi hogar es donde está mi gente, esa que ayer estaba en el cumpleaños de mi papá, que por la noche me acompañó a bailar sin parar o la que apareció a las 3 a.m. para despedirse de mí porque me voy de viaje... o esa que se quedará cuidándome la casa mientras no estoy.

Hay tanto amor, que anoche me pregunté ¿por qué y para qué voy a dejar mi hogar? Y la verdad, no encuentro una respuesta convincente. Tengo dudas, muchas dudas... sobre todo porque ese amor no me lo puedo llevar y no estoy segura de encontrar otro en ese lugar a donde iré dentro de algún tiempo.

Tengo algún tiempo para pensarlo, no mucho.

4 comentarios:

Humo en tus ojos dijo...

Quizás, tiene que ver con otro hogar que pide que le agrandés algunas habitaciones, que no necesariamente son las mismas de este hogar del que hablas aquí. Pero podés estar segura que quienes visitan, arden, viven y cultivan el hogar, se alegrarían mucho si hacés esas ampliaciones de este otro hogar que te digo, aunque nos cuesten lo que cuesta la distancia.

El poodle que nunca estuvo dijo...

No se si sea tu caso, pero el hogar a veces se extiende cuando uno se aleja un poco... el precio no es solo la distancia, también la nostalgia. Cuando uno hace un hogar muy grande es muy difícil estar en todas las habitaciones... Lo cierto es que no empezarás de cero, hay gente que ya te espera en este nuevo proyecto de ampliación.

Sirena de pie dijo...

Humo... por eso te quiero tanto! pero tengo miedo.

Poodle ¡si yo sé que tengo ya habitaciones disponibles con ustedes! (en sentido figurado) pero insisto, tengo miedo.

Julia Ardón dijo...

el amor va con vos donde vayás.