9.6.08

Despedida 1

Las crisis aceleran procesos. En buena hora pude hablar con él y agradecerle todo lo que me dio. Es increíble cómo algunas veces podemos deberle tanto a una persona. A eso debe ser lo que la gente llama ángeles. Yo viví con un ángel por algún tiempo. Me recogió de un agujero en el que estaba, me llevó de su mano, me abrigó y me dio todo su amor. A su vez, yo lo tomé de mi mano, le enseñé cómo era eso de perseguir los sueños, cómo era eso de asumir los miedos y derrotarlos. Tan bien lo aprendió, que un día dijo que no podíamos seguir más y me mostró que yo podía seguir sola. Mis alas sanaron a su lado y ahora pude darle las gracias.

2 comentarios:

Ashtray Girl dijo...

Las despedidas no son siempre un adiós, a veces tan sólo son simples hasta luegos

Sirena de pie dijo...

Pues sí pero algunas son un buen cierre