29.7.08

Resignificar

“El tiempo se encarga de colocar luego los hechos en su debido rango, y cosas que en su inicio parecen triviales se revelan después en toda su trascendencia. Y así, el pasado no es algo cristalizado como algunos suponen, sino una configuración que va cambiando a medida que avanza nuestra existencia y que alcanza su sentido verdadero en el instante en que morimos, cuando ya para siempre quedará petrificado...”

(Ernesto Sábato: Abbadon El Exterminador) Cita repetida

Estoy triste, sumamente triste. No porque los hechos o circunstancias actuales se merezcan mi tristeza, estoy triste para atrás, estoy triste por esa que fui... estoy triste por resignificación del pasado.

Se vale y se puede. Se vale arrepentirse algunas veces. Nunca lo he hecho, hasta ahora. Se vale y en este caso, se debe.

Y lo peor es que no estás. Eso es lo peor. Lo peor es que me da por preguntarme ¿qué pasa si la única razón por la que entraste en mi vida fue para salvarme de un error, para salvarme la vida?

Estoy triste
estoy infinitamente triste. ¿Te llevan mi mensaje las olas?

(si me interrogan, es ficción)

A. me dice "nos hicimos la prueba hace pocos días", tiene menos de un mes. Que no van a tenerlo, que va a hacerse "el procedimiento" en un país y en una fecha equis.

Se me retuerce el estómago (ahí donde está el alma a veces). Serán siete semanas. No sé qué tanto de bebé habrá a las siete semanas pero se me ocurre imaginarlo como un bebé. No se lo digo a ella, obvio. Lo pienso para mí.

Más adelante me dice que ahora no quiere tener un hijo. Él nunca lo querrá. "Si quiero tener hijos tendré que separarme". Tristemente me toca decirle que ya no tiene mucho tiempo para pensar en eso. Creo que es importante que lo sepa. Puede que renunciar a este hijo sea renunciar a ella misma como madre.

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B. Me llamó hace unos días preguntándome cuántas pastillas, cada cuanto tiempo. Se sentía embarazada... ella dice que lo sabía "en sus adentros". Me ha pasado... creo que es sólo un efecto del enamoramiento, como un impulso de dejarse para siempre (como si los hijos fueran propiedades) un pedacito de ese hombre. Qué miedo, es un impulso vampiresco...

Se tomó las pastillas. Días después me envió un mensaje diciendo: "ya me vino!!!!" En el fondo ella soñaba. Es muy probable que él sea el padre que ella quiere para sus hijos. Pasa a veces, conocemos a la persona indicada en el destiempo perfecto. Duele.

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C. me cuenta que tuvo que abortar usando pastillas para gastritis hace algunos años. Una de sus amigas de aquel momento le dijo años después que se sintió culpable por no haberle dicho a nadie "lo que ella iba a hacer". "Debí haberte detenido" le dijo.

Comenzamos a imaginarnos dónde estaría ella ahora mismo si no hubiera tomado esa decisión. No podemos asegurarlo pero tampoco es alucinar... lo primero, no nos habríamos conocido, porque sus pies no hubieran entrado a la universidad a la carrera que nos juntó. Tampoco hubiera podido hacer todos los proyectos que ahora está haciendo, conocer al hombre a quien ama ahora, soñar lo que sueñan juntos.

Tal vez hubiera tenido otro proyecto más hermoso. Tal vez tendría un hijo infeliz cargado de culpa. No lo sabemos, no podemos saberlo.

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Como estas, hay mil historias, millones. Ellas son de las que tienen suerte y no terminan desangrándose en un callejón. Estos son los que tienen suerte y no comienzan la vida llegando a un agujero, al desamor, a la etiqueta de "malvenido".

Hace unos días el OIJ recibió "la llamada anónima de una joven que delataba a su mejor amiga" y allanó las instalaciones de una Clínica en San José. La ley es la ley, pero me lleva el diablo...

El tema me descuadra de mí misma. Yo no creo que podría, pero tengo derecho.

26.7.08

...aquí también se goza

...cantábamos y cantábamos, yo tocaba los vasos con los palillos del sushi, después intentaba tocar el shekere hasta dominar -al menos- uno de sus sonidos... cantábamos, tomaban ron, tomábamos vino, tomaban aguardiente antioqueño... los vecinos tiraban piedras al techo para callarnos... no nos callábamos... nos asomábamos por las ventanas {los carros tenían aún todos sus vidrios} seguíamos tocando tambores, dando palmas a tiempo y a destiempo según los grados de alchohol llegaban o no al cerebro... una no tenía cerebro pero estaba bien ebria... algo debe de quedarle... el punto es que a mí me caen re-mal los borrachos y las borrachas cuando se toman ese último trago que faltaba para comenzar a hacer el feo... pero seguíamos tocando, cantando, tarareando, inventando canciones... luego la luz comenzó a entrar por las ventanas.

24.7.08

Me asustan un poco los días como hoy... cuando estoy harta de todos, cuando me decepcionan mis amigos...

Me asustan, porque el primer impulso me hace querer estar allá, como si

23.7.08

Soy un árbol de hule

El otro día un personaje que fue importante en mi libro, intentó hacerme daño diciéndome "BURRA!" así en mayúsculas (por mensaje de texto, pues). Por supuesto que a mí, el que me dijera burra me dio mucha risa, nada más. Digamos que entre mis carencias nunca ha estado la inteligencia. Si alguien quiere insultarme, lo mejor es que se meta con temas escabrosos.

Tomen nota- si alguien quiere insultarme de verdad, puede intentar con las opciones siguientes:
"codependiente", "burguesita", "revolucionaria de escritorio", "mujer liberada wannabe" o similares. Tampoco garantizo que funcionen pero al menos, no reaccionaría con carcajadas si me los dicen.

Pero pasan otras cosas que me dan pereza, aunque no me afecten demasiado. Por ejemplo, mirar en las visitas del sitio cómo las moscas siguen viniendo una y otra vez a descifrar misterios que por claros y evidentes, no deberían siquiera llamarse así. Las moscas saben a qué me refiero y una en especial, deberá perdonarme que la llame igual que a las demás pero cuando alguien me insulta mis orígenes bailables y climatológico-geográficos, por poco daño que me haga, pierde todo mi respeto para siempre (que conste que lo tenía).

Me da pereza también que digan de mí algunas cosas que no soy ni merezco... o que hagan tristes intentos de engaño e intriga (al mejor estilo novelezco de Televisa). Me da pereza pero no me hace daño alguno.

Entonces ¿por qué dedico un post a esto? ¿será que estoy negando que me afecta?

Pues lo escribo: UNO porque me da la gana (ese siempre va primero), DOS porque aquí llevo un registro de mis formas de ver la vida (y así puedo venir a revisarlo después para mirarme por dentro) y TRES porque estoy cansada de mi propia resistencia, estoy cansada de ser fuerte, de llevar una armadura a prueba de balas y de moscas... Sobre todo estoy cansada de cuidarme sola, de defenderme sola.

Estoy cansada de callarme, de ser respetuosa, de encontrarme en todos los mundos posibles a gente que no se mira, que no se paga a ver y no tiene mejor ocupación que lucir lo que le falta tirando su basura por donde paso.

Estoy cansada, pero eso es hoy. Mañana seguramente volveré a ponerme los guantes, el caso y las rodilleras. A menos que descubra que en realidad soy burra y un peón más en el juego de ajedrez que dejamos suspendido hace 40 días. Tampoco, la única que puede contra mí soy yo misma.

21.7.08

Hasta nuevo aviso


He declarado que ando chiflis, chocha, camote... Si no saben qué es andar así, ya lo descubrirán cuando les hable, o les escriba, o cuando deje de hablarles, cuando deje de salir porque ando arisca, cuando no tenga ganas de nada que no me dé placer... cuando no esté dispuesta a hacer de esas cosas que se hacen por complacer a los demás...

Eso quiere decir, que en estos días de mucho trabajo, mucho de todo, mudanza, cambios, crisis, inestabilidad etcétera... voy a decir cosas que no debería decir, o voy a ver las cosas de forma extraña y confundida...

No me retractaré de lo dicho, que a quien diga que lo quiero, es porque lo quiero... a quien mande para la mierda será porque merecer irse a la mierda con todo y su cámara de fotos... a quien pida perdón será porque lo necesito... con quien no quiera verme será porque mi tiempo, de ahora en adelante lo dedicaré a hacer lo que se me dé la gana...

Ya estoy tomando fotos de mis lugares. Ya estoy de despedida, de mudanza...

¿estamos?

Cartas al viento IV

Tengo cosas que contarte, como una mentira que te dije sin querer. Es grande.

También quiero contarte que Freddy Krueger al final muere y que verlo morir da mucha risa.

Quiero contarte como amiga, que al final eso hemos sido siempre y siempre seremos. No importa lo que pase.

Eso, y que ya se me acabaron las palabras.

20.7.08

Posmotraición

Cuando se tiene una parcela de la vida en el espacio virtual, revisar el buzón de una cuenta que no se usa desde el año 2006 puede terminar siendo un terremoto.

Entré a buscar correos de burbujasasirena-1 un correo específico donde sabía que habría una disculpa que me sirve aún, porque es igual a la que no llega a mi buzón en estos días. La encontré y sirvió. Pero en el camino, encontré otras cosas, las lágrimas comenzaron a salir y una cachetada me pegó por la cara.

No sé por qué no me di cuenta. Tal vez el espacio virtual no sea tan real como pensábamos. Tal vez fue porque nunca serán iguales los besos impostores con letras que los besos que prometimos darnos con la boca.

Entonces lo que nunca he hecho en la vida "real", ahora descubro que lo hice en la vida virtual. Debo enormes disculpas que al final, no van a reparar absolutamente nada. Igual, tendré que darlas porque ya se sabe, no soporto las palabras no dichas, me atragantan.

13.7.08

Todavía no, es diferente de nunca

Vygotski es uno de mis psicólogos predilectos. Forma parte de lo que se denomina la psicología soviética, de donde algunos simplistas derivaron el conductismo (sin ser capaces de ver más allá del modelo estímulo-respuesta).

Vygotski planteó mucho mejor y antes -a mi parecer, es que no tengo otro, ahí disculpen- muchas de las cosas que hicieron famoso a Piaget... pero en su momento, casi nadie conoció su obra (hasta después de los 60's) porque una cosa era escribir en francés y otra, escribir en ruso en tiempos de guerra fría y de "la cruz" a todo lo que se planteara en los países comunistas. Tampoco le resto méritos a Piaget (a quien Vygotski leía), porque era igualmente un genio... la cosa es que Vygotski daba un mayor énfasis al contexto social donde se da el aprendizaje (con mucha rigurosidad pero sin la ingenua pretensión de que es posible recrear situaciones con los seres humanos como si estuvieran dentro de un laboratorio). Me atrevo a decir que la guerra fría marcó tanto el desarrollo de la psicología, que apenas recientemente esta ciencia está recuperando el tiempo perdido. Perdimos el rumbo entre el psicoanálisis y sus elucubraciones teóricas deliciosas pero poco alimenticias y la influencia de la psicología norteamericana puesta al servicio de proyectos de control social, adaptación, etiquetamiento y ¿por qué no decirlo? chantaje.

Recuperar el tiempo perdido implica que estamos igualmente perdidos hurgando en el cerebro lo que no está en el cerebro (como órgano) y concibiendo la subjetividad como si fuera un accesorio, pero también negando que el cerebro existe y que el inconsciente -y esas etéreas cosas que nadie puede negar porque las padecemos todos los días- actúan en tanto son funciones cerebrales que no alcanzamos a comprender.

Eso no significa que la terapia psicológica siga el mismo camino. La terapia es sólo una aplicación de la psicología y me atrevo a decir que depende poco o muy poco, de los avances o retrocesos de la psicología como ciencia. La terapia que respeto, la que funciona, es buena comunicación, reflexión, autoconocimiento y aceptación de la frustración. La psicología como ciencia le sirve mucho más a las teorías del aprendizaje, al análisis social, a la medicina y a muchas otras disciplinas, que a la terapia en sí. Pero yo no iba a hablar de eso, ni siquiera iba a hablar tanto de ciencia...

Entonces, donde Piaget veía etapas, Vygotski veía eso pero además, veía una Zona de Desarrollo Próximo, porque una cosa es el nivel de desarrollo actual y otro es el desarrollo potencial. De alguna manera, si el aprendizaje lo limitamos a lo que podemos aprender en determinado momento no estamos empujando ese crecimiento posible que aún no llega pero puede llegar. También planteaba que el aprendizaje depende en mucho de la imitación. Por eso (y aquí aterrizo, al fin), entre muchas otras cosas, cuando decidimos compartir con alguien (sean amigos, compañeros de estudios, pareja etcétera), es tan rico encontrarnos con cosas nuevas, con gente que piensa cosas distintas, con alguien que se ha leído los libros que nosotros no, que ha visto las películas que nosotros no, que tiene posturas éticas que nos cuesta aceptar pero nos cuestionan las propias... eso...

Y por eso mismo, cuando se está construyendo en pareja, muchas veces no estamos basándonos en la realidad del hoy. Por mucho que queramos estar claras, no soñar, no ver hacia adelante, no fantasear... siempre empezamos a ver esa potencialidad y si lo hacemos con cuidado, no se trata de un engaño. Una cosa es hacer castillos en el aire, otra muy diferente es saber que hay cosas que podremos aprender de la otra persona, así como hay cosas que él o ella aprenderá de nosotros; saber que el hoy puede ser difícil e incluso parecer imposible, pero tener alguna cuasi-certeza de que el futuro no será igual que ahora; saber que el amor es un motor indispensable para crecer, aprender y comprender al otro; saber que si ahora mismo no somos capaces de hacer ciertas cosas necesarias, hay potencialidad, hay una zona de desarrollo próximo donde eso ya está dado en lo que puede ser, aunque aún no sea visible en las acciones.

Por eso.

11.7.08

"Deje así, deje así"

Una de las desventajas de tener vidas parcialmente virtuales, es que nos toca leer cosas y amarrarnos los dedos para no hablar de más, aunque duela que la confundan a una con lo que no es.
Con el tiempo, se aprende a seguir rastros, a atar cabos y a no morder los huesos inútiles que algunas personas dejan por aquí, pero no es fácil.
En todo caso, es como en todo, siempre molesta saber cosas y no poder hablar de eso que sabemos. Es lo mismo de siempre, hay cosas que vale la pena aclarar y otras que no.

Alguna vez te lo dije

"pero algunos de nosotros creemos que la vida es lucha, desde el principio, y que hay luchas que valen la pena".

vida=10 yo=1

Me cuenta que se enamoró. Me duele. Me alegra pero me duele. ¿Qué puede creerse una para tener reservas? Cuando se conoce a alguien maravilloso no se le guarda en la gaveta de "por si acaso".

Yo lo guardé en el "por si acaso" pero le puse un lazo dorado, no hice más que hablar de él y me creció por dentro un cariño inexplicablemente grande e instantáneo. Como si fuera una de esas cositas a las que se les echa agua y se hacen enormes. Nunca he tenido una pero las he visto. O una de esas almohadas que ahora vienen en paquetes pequeñitos y apenas se abren se inflan. Así.

Entonces yo pensaba que él estaría en mi plan b... pero su plan a se apareció mientras yo aún estoy preguntándome por dónde va el mío.

Quise darle un beso aquella vez pero en ese momento mi boca no era mía. Seguramente ahora tampoco lo es, tan obediente y fiel la pobrecita.

10.7.08

Cartas al viento III

Todos los días aparece la ráfaga. Unas veces trae aroma a café negro, fuerte y sin azúcar, otras veces huele a tus colochos explotando en las sábanas, a tus ojos tristes acurrucados por la sonrisa que pese a todo el cansancio del mundo, no me negaste jamás.

A veces, el viento trae sonidos que dicen "I think I'm turning japanese" y otras frases extrañas. Entonces me río sola, sola por dentro, sola por fuera, sola por todas partes, sola en la memoria, sola en las fotos y en la cama. Esa es la ráfaga que hace en mi estómago un agujero negro que todo lo enguye, lo destruye, lo esfuma. Es esa que me dice al oído que todo es cierto, es cierto que hace ya días que no te miro, que no nos miro cuando veo hacia adelante; que hace ya días que me imagino alzando los ojos bajo tu mismo cielo sin estrellas pero por más que busco, no estás mirando hacia arriba (como en la foto del juego de pólvora que ya no está pegada en mi espejo).

Ya no estornudo tres veces y ya no vuelo.

5.7.08

Tres meses y dos días

Tenía muchas ganas de llegar a casa pero detrás de la puerta me esperaban LAS cosas, todas esas que dejé en una esquina antes de irme. En la maleta no viajaron, pasé dos semanas afuera y apenas recordaba algunas de ellas. Ayer, con sólo entrar, recordé su olor y la comezón que me generan.

Ayer pensé en cambiarme de casa. Después pensé que eso no tiene sentido, voy a cambiarme de casa de todas maneras. Entonces pensé si realmente voy a cambiarme de casa. Me pregunté por qué voy a cambiarme de país y por qué precisamente a ese país. Me sentí derrotada, pensé que no sería capaz de asumir todo lo que estos tres meses demandan de mí. Me pregunté ¿será que no soy tan fuerte? ¿será que no soy capaz de moverme? ¿será que soy una más de esas personas que permanecen, se enquistan, se quedan en una inhibición que no les permite arriesgar su estabilidad para ir a buscar ese algo más?

¿Qué es ese algo más? No sé muy bien qué es... ¿el amor? bien puede ser el amor ¿el silencio? bien puede ser el silencio.

Entonces soñé con mi artista, soñé que me prestaba su carro, ese carro que hace más de diez años dejó aquí cuando un buen día decidió tomar un avión e irse a España a ver qué le traía la vida. Me prestaba su carro, yo intentaba manejarlo y no podía subir una cuesta empinada en un camino de piedras. Hasta ahora que escribo, entiendo bien qué significa el sueño. Mi pensamiento sin escribir me había indicado que el mensaje era ¿será que nunca podré estar con el hombre con el que quiero estar? Y es que el artista y yo nunca pudimos... pero ese no era el mensaje, aunque sí hay un signo importante ahí, y es que siempre soy inoportuna, llego en momentos inapropiados. En realidad, si soy honesta, debo admitir que lo que sucede es eso pero a la vez es otra cosa, siempre se me antoja estar con esos que nunca estarán listos, con esos con los que siempre seré inoportuna, porque su tiempo nunca llega, porque de una u otra manera han decidido vivir así, atropellándose, haciéndose zancadillas. Así, alcanzan algo similar a la felicidad o la calma. Bien por ellos, mal por mí.

El asunto del sueño, además de ese... tiene que ver con ese camino de piedras... porque yo postulo que el amor es un camino de piedras y a veces queremos que sea una autopista. Y entonces sí, pienso cambiarme de casa porque el amor no está en esta casa donde vivo, ni en este país en el que está esta casa... como Palinuro, de pronto se me ocurre mover el mundo hacia ese lugar donde está una foto, apenas una foto de un instante que ya no es ni será jamás el mismo. Pero no malentendamos, no es un amor específico ese algo más, es el amor a secas, ese amor que no sé dónde estará pero debe estar en alguna parte... y la estadística me dice que no está cerca, que si está en un lugar o en una boca debo buscarlo en otra parte. Y ese amor no necesariamente está en ese barco donde ahora navega, puede ser otro y lo sabremos cuando el capitán y yo decidamos al fin qué haremos con éste que nos llena (¿ba?), si lo tiraremos al mar o lo llevaremos a tierra firme. Tal vez suceda eso de "El capitań salió a comer y los marineros tomaron el barco", eso que estaba en el messenger esa primera vez.

Entonces hoy es otro día. Hoy retomé mi casa. A veces, una taza de café, un cereal con leche de soya, una lavadora, incienso, ir al supermercado y tomar un taxi de regreso hacen que retomemos el control de los días, de la vida. Pequeñas cosas pueden hacer que esos tres meses arduos, tristes, difíciles y emocionantes, no se vean como una empinada cuesta que trato de subir sin tener éxito (como en el sueño).

Voy a irme, voy a irme porque quiero aventurarme, arriesgar, apostar. Porque así soy y esta vez, no voy a resguardarme. Tampoco estoy lanzándome desde un precipicio, el escenario es bastante seguro como para apostar. Es como si la máquina tuviera un acumulado grande y hace tiempo nadie gana con ella. Ya es hora y me puede tocar a mí ganar. Y si sale mal mi aventura, regresaré a mi casa, a esta misma casa donde ahora tengo mi hogar. Estoy en ese momento de la vida en el que no tengo miedo de crecer y quiero salir a encontrar lo que merezco. Si no lo hago ahora, no voy a perdonármelo jamás y si me equivoco, si todo será un error, lo asumiré como he asumido muchos otros.

Y ya.