13.7.08

Todavía no, es diferente de nunca

Vygotski es uno de mis psicólogos predilectos. Forma parte de lo que se denomina la psicología soviética, de donde algunos simplistas derivaron el conductismo (sin ser capaces de ver más allá del modelo estímulo-respuesta).

Vygotski planteó mucho mejor y antes -a mi parecer, es que no tengo otro, ahí disculpen- muchas de las cosas que hicieron famoso a Piaget... pero en su momento, casi nadie conoció su obra (hasta después de los 60's) porque una cosa era escribir en francés y otra, escribir en ruso en tiempos de guerra fría y de "la cruz" a todo lo que se planteara en los países comunistas. Tampoco le resto méritos a Piaget (a quien Vygotski leía), porque era igualmente un genio... la cosa es que Vygotski daba un mayor énfasis al contexto social donde se da el aprendizaje (con mucha rigurosidad pero sin la ingenua pretensión de que es posible recrear situaciones con los seres humanos como si estuvieran dentro de un laboratorio). Me atrevo a decir que la guerra fría marcó tanto el desarrollo de la psicología, que apenas recientemente esta ciencia está recuperando el tiempo perdido. Perdimos el rumbo entre el psicoanálisis y sus elucubraciones teóricas deliciosas pero poco alimenticias y la influencia de la psicología norteamericana puesta al servicio de proyectos de control social, adaptación, etiquetamiento y ¿por qué no decirlo? chantaje.

Recuperar el tiempo perdido implica que estamos igualmente perdidos hurgando en el cerebro lo que no está en el cerebro (como órgano) y concibiendo la subjetividad como si fuera un accesorio, pero también negando que el cerebro existe y que el inconsciente -y esas etéreas cosas que nadie puede negar porque las padecemos todos los días- actúan en tanto son funciones cerebrales que no alcanzamos a comprender.

Eso no significa que la terapia psicológica siga el mismo camino. La terapia es sólo una aplicación de la psicología y me atrevo a decir que depende poco o muy poco, de los avances o retrocesos de la psicología como ciencia. La terapia que respeto, la que funciona, es buena comunicación, reflexión, autoconocimiento y aceptación de la frustración. La psicología como ciencia le sirve mucho más a las teorías del aprendizaje, al análisis social, a la medicina y a muchas otras disciplinas, que a la terapia en sí. Pero yo no iba a hablar de eso, ni siquiera iba a hablar tanto de ciencia...

Entonces, donde Piaget veía etapas, Vygotski veía eso pero además, veía una Zona de Desarrollo Próximo, porque una cosa es el nivel de desarrollo actual y otro es el desarrollo potencial. De alguna manera, si el aprendizaje lo limitamos a lo que podemos aprender en determinado momento no estamos empujando ese crecimiento posible que aún no llega pero puede llegar. También planteaba que el aprendizaje depende en mucho de la imitación. Por eso (y aquí aterrizo, al fin), entre muchas otras cosas, cuando decidimos compartir con alguien (sean amigos, compañeros de estudios, pareja etcétera), es tan rico encontrarnos con cosas nuevas, con gente que piensa cosas distintas, con alguien que se ha leído los libros que nosotros no, que ha visto las películas que nosotros no, que tiene posturas éticas que nos cuesta aceptar pero nos cuestionan las propias... eso...

Y por eso mismo, cuando se está construyendo en pareja, muchas veces no estamos basándonos en la realidad del hoy. Por mucho que queramos estar claras, no soñar, no ver hacia adelante, no fantasear... siempre empezamos a ver esa potencialidad y si lo hacemos con cuidado, no se trata de un engaño. Una cosa es hacer castillos en el aire, otra muy diferente es saber que hay cosas que podremos aprender de la otra persona, así como hay cosas que él o ella aprenderá de nosotros; saber que el hoy puede ser difícil e incluso parecer imposible, pero tener alguna cuasi-certeza de que el futuro no será igual que ahora; saber que el amor es un motor indispensable para crecer, aprender y comprender al otro; saber que si ahora mismo no somos capaces de hacer ciertas cosas necesarias, hay potencialidad, hay una zona de desarrollo próximo donde eso ya está dado en lo que puede ser, aunque aún no sea visible en las acciones.

Por eso.

3 comentarios:

Humo en tus ojos dijo...

Este post me encanta, está apenas para celebrar la maravilla de tener acceso al resto del mundo con mi interné pampero (aunque el INge diga que la Pampa es más al Norte). Esa zona de desarrollo próximo me parece fantástica. Por otro lado, estoy tratando de urgar en la memoria para saber porqué y cómo es que yo ya había escuchado de este señor en algún lugar tangencial del pasado y me lo vengo a topar aquí!

A veces yo camino por el parque y me siento como un panda, aunque ultimamente también le aúllo a la luna y le ladro a las sombras extrañas dijo...

una vez escuché a un neurólogo afirmar que era cuestión de tiempo para que la medicina comprendiera que el cerebro es una glándula, la glándula más especial del universo. Me dio una explicación convincente en ese momento, pero me la voy a ahorrar porque es larga y cargada de palabras que no sabría cómo escribir.
pero me encanta la idea de imaginar todas esas teorías psicológicas sobre una glándula.
Y de verdad sería un gran plan ir a amargarnos a algún bar con luis ricardo y sus secuaces.
saludos

Sirena de pie dijo...

Humo: pues tal vez en la maestría alguien habló de él ¿no? y buen, qué bien que regresaste.

caminante por el parque con disfraz de panda: sería un gran placer... ya veremos cuándo se nos hace. Saludos y abrazos.