30.8.08

Las raíces

Mi mamá siempre habla orgullosamente de su nariz irlandesa... de pequeña yo no entendía mucho de todo aquello, pero en mi familia materna tenían perros cocker spaniel, escudo de armas y pianistas. Digamos que eran importados; un revoltijo de Irlanda, Inglaterra y una familia costarricense llena de hijas de un doctor (cuando ser un doctor que había cruzado el charco era algo "de abolengo").

Por el lado paterno, la nariz es vergonzosamente grande y fea. Es de herencia española. De este lado, son menos creídos... la leyenda familiar por estos rumbos se hace del esfuerzo propio de mi abuela, de los frutos del trabajo y no tanto de la sangre.

Un post de Humo me hizo recordar, que a mí sí me vestían de campesina falsa con tendencias "tongolélicas". Esos vestidos "de campesina" de falda negra, llena de colorinches y hecho con telas brillantes... Y yo sí tenía cabello largo para que me hicieran trenzas. Entonces, unas veces al año (porque formaba parte del grupo de "bailes típicos", que por supuesto nunca incluyeron el calypso) salía de la casa maquillada, con la boquita roja, las mejillas haciendo juego y las dos trenzas negras. Bailaba con un niño que estaba loco por mí y a quien yo -por supuesto, por mis traumas de infancia- no daba ni media bola. Eso sí, engreída nunca, así que éramos amigos y cuando alguien se burlaba de él, yo lo defendía, obedeciendo a mi sangre (esa sí, irlandesa).

Nunca dolió el asunto del vestido de campesina. Yo quería uno igual al de todas y tenía uno igual al de todas, aunque de una tela más barata, pero también más liviana. Yo, que no pude estar en la banda de la escuela porque no me aguantaba el redoblante, menos podía bailar el Caballito Nicoyano con 10 kilos de falda a cuestas.

Lo que realmente me dolía, era el asunto del Día de la Raza, como se le llamaba ¿antes? a lo que ahora se denomina "Día del encuentro de culturas"... (si estaremos jodidos... desde que nos enseñan que "encontrarse" con otras culturas significa robar y matar... por eso estamos como estamos). En todo caso... me dolía mucho, porque yo siempre quería salir "de india" (que la palabra indígena no la aprendíamos en la escuela, lo mismo que la revolución cubana ni qué diablos era la Unión Soviética)... siempre quería salir "de india" pero evidentemente, mi piel blanquísima, mis ojos grandototes (como los focos de un Peugeot, decía mi abuelo, el que no sabía ser cariñoso) implicaban claramente que yo tenía que salir de española...

Vestido de lunares, abanico, peinetas, flores en la cabeza, la boca roja (¡y dale con la boca roja!) y yo bailando y zapateando... ¡X*=%$5# sal! Y claro, tampoco era tan digno salir con taparrabo, diciendo incoherencias y siguiendo un guión que más o menos pintaba a los indígenas como unos salvajes ignorantes... pero ¿salir de española y que la gente aplaudiera? ¡Me lleva!

Es muy probable que en aquel momento, yo igual me sintiera muy orgullosa de andar con vestido largo y zapatos de tacón... pero siempre había en el fondo un color de piel que me faltaba y cuando preguntaba por qué no podía salir "de india" se reían en mi cara... Por eso, cuando en el árbol genealógico de la familia inglesa apareció un zapatero negro, mis hermanos y yo brincábamos de felicidad... ¿qué es eso de andarse por la vida sin mezclas? Si no teníamos seguridad de tener sangre indígena (aunque en la familia del doctor de pronto sí), que al menos se nos mejorara tanta blancura con sangre negra... de no haber sido por eso, seríamos un plato de babas (perdonen los europeos pero por contraste, en mis tierras, eso es lo que son) y bailaríamos al ritmo de los tambores como si fuéramos cartones de leche que ni cintura tienen.

¿Quién sabe? Mi hermano baila como cartón de leche... mi hermana no es la más sabrosona... pero yo, con adecuaciones curriculares y amigas colombianas, últimamente ando con una fiebre tropical-caribeña que ni les cuento... Es que de pronto, además del café, lo que más voy a extrañar es la bailadera con Sonámbulo.

Por ahí dicen que debo ir a conocer Costa Chica... que ahí lo mueven bien ;-)

Por aquí, un calypso limonense:

3 comentarios:

maya dijo...

Hey! Que bueno es ver de nuevo este blog... ya me hacía falta...
Con lo de la mezcla... pues que te diré... de la familia de mi papá... pos todos tienen pinta de europeos... y de hecho... yo estuve a punto pero a puntito de ser un poco más blanca que la leche... de no ser xq en la familia de mi mamá... había un indio perdido que fue el que le dio la vida a mi abuela... pero si no... quien sabe que blanca morgue sería yo...
Gracias a no ser tan blanca blanca blanca... yo podía ser de las que vestían de inditas para el 12 de octubre... y de hecho... uno de los mejores recuerdos que tengo de mi gigante... fue cuando quise robarle la pluma al gallo pinto para mi disfraz de india... xq yo quería la pluma verde más larga del gallo... para mi divina diadema de papel con plumas de gallina...
X cierto mi querida Sirena... sé que tengo dos dvds en mi casa que no son de mi colección... y que debes de estar esperando que yo no los haya perdido... te cuento que no... que están bien guardados... y que te los mando esta semana con una amiga que tiene su bosque que vi hace un par de días... y me dijo que ella se hacía cargo de entregarlos lo más pronto posible...
Un abrazo desde los mundos mayas...

Humo en tus ojos dijo...

Vaya dúo el que hubieramos hecho...

Sirena dijo...

Maya: ¿cómo vas? ¡pura falsedad, vos vestida de india! (las pelis pues debería donarlas a la comunidad pero sí, mejor tenerlas).

Humo: ¿verdad? jajajaja habríamos sido la tolerancia en dos patas.