25.8.08

Le declaro la guerra al fatalismo

Es que una cosa es que hayamos fracasado (¿quién sabe? ¿ya nos morimos?) en el más monumental intento de felicidad... y otra cosa es que nos rindamos al punto de volver a las mismas excusas, a las mismas mentiras o a las mismas migajas.

Yo no, eso sí no... me pueden pasar siete trenes por encima, se me puede caer encima el techo de una casa que nunca llegamos a construir, me puedo acostar por unos días en la orilla de un camino lleno de gente que me mira... pero rendirme nunca ha estado en mis planes.

Mi convicción es que una siempre debe salir fortalecida, no importa si se ganó o se perdió la lucha que se libraba... haber perdido es un buen punto de partida para no tropezarse de nuevo, para no nadar dos veces en la misma piscina. No hay por qué regresar a una misma piscina teniendo todo un mar que se renueva día con día, río con río, lluvia con lluvia...

Por eso, la cobardía me enoja... me lleno de rabia frente a ella... no la soporto y sobre todo, no la respeto...

Eso sí no... no se vale... no le hace méritos al esfuerzo... no se vale... es que no...

Esta ahora es puro cinismo pero es por aquello de pedir para que se cumpla:

5 comentarios:

david santos dijo...

Yo tambien!
Gracias por compartir tu postagene con nosotros.

Humo en tus ojos dijo...

FAtalismo nada, por algo dicen que en cada fracaso también se asoma la oportunidad (de empezar algo nuevo, de aprender, de marcar las piedras en las que somos propensas a tropezar, de crecer, de aprender a amortiguar las caídas). A mí, la verdad, me da mucha emoción verte comenzar a andar por este nuevo camino.

Solentiname dijo...

A mí me produce admiración. Yo estaría todavía abrazando el piso.

Jen dijo...

esa es una de mis canciones favoritas. buena suerte sirena :)

Sirena dijo...

David: pues fui a tu blog y no entendí... es como un esfuerzo truncado de denuncia... porque no hay información, ni enlaces ni nada...

Humo: bueno... estoy en la zona de desarrollo próximo de andar ese camino... aún no estoy...

Sole: pues algunas horas del día me tiro al piso y digo que es porque hace calor y está frío y así... pero bueno, por aquí voy levantándome. Yo te admiro a vos, fijate.

Jen: gracias, la suerte siempre se necesita... aunque no sé si creo en ella... es como todo, lo mejor es llevar un amuleto de cada santo, dios y esas cosas... nunca se sabe cuál puede funcionar.