24.9.08

Cedro Amargo



Una de las canciones que más me gusta(ba)n es esa de Jorge Drexler, la de "todo se transforma" que describe de formas maravillosas los ciclos de la vida, eso de sembrar un jardín, cuidar de él y aceptar que nos saquen a punta de palabras, de ese que considerábamos nuestro lugar. Suponer que el jardín que nos espera es otro que alguien más sembró y vio crecer.

No sé quién inventó esas putas leyes, yo no creo en dios.

Hay otra puta ley que transforma las cosas en lo contrario, esa de los extremos que se tocan. La vida y el amor se encuentran con la muerte en algún punto. Por eso hay que ser prudentes cuando se pide un deseo. Demasiado amor puede dejarnos dentro de un cofre bajo la tierra o como un puñado de ceniza dentro de una cajita a la que se hace un altar. En lugar de hacernos el amor, nos encienden velas y nos recuerdan sólo un par de días al año.

No puedo explicar. Es imposible explicar el vértigo. Y yo sigo escribiendo, llenando de palabras este lugar que hoy más que nunca, es el absurdo mismo. Lo cerraría, de no ser porque lo he hecho antes y no soy capaz de apegarme a mi decisión. Jamás lo cerraré, se irá muriendo poco a poco conforme vaya durmiéndose la poesía. Sin agua, sin sol, sin tormentas y sin palabras, se irán secando los guanacastes y se marchitarán los algodoneros.

Entonces un día, regresaré a leer quién era yo, cómo sentía y cómo amaba. Seguramente me burlaré de mi tristeza. Por ahora, ese derecho se lo dejo a las moscas. Inviten a los gusanos. Cómanme.

2 comentarios:

A veces yo soy un...panda dijo...

"la poesía no tiene casa, si no se braza se escapa..." dice una canción para niños mexicana...

Humo en tus ojos dijo...

Ay. Ay.
El cambio suele ser explicado en el peor de los casos como una secuencia lineal de causas y efectos. En uno un poco mejor, como el ciclo al que le canta Drexler. Ayer mi desencanto era intentar agarrar algo de lo que me estaban diciendo: causa y efecto muy pocas veces son una secuencia... lo que nos manda de nuevo a la lección de la paciencia... Dejemos a los gusanos que coman, solo eso pueden hacer.