26.9.08

La Gran Estafa

No sé muy bien cómo ocurrió. Si tuviera que explicarlo superficialmente, se me ocurre esta serie de acontecimientos:

Él me invitó a tomar un café. El viaje era largo, implicaba incomodidades, invertir algo de dinero, tiempo de vacaciones. La inversión de dinero (tal vez fue un gasto, aún no lo sé) no importa mucho, es el gasto de poesía lo que realmente pesa, el desperdicio de muchas cosas intangibles e irreparables.

Sigamos... El viaje era largo pero de alguna manera, la invitación a una taza de café parecía valerlo.

Una vez que nos sentamos a conversar, el aroma del café inició sus poderosos efectos. Después, él me mostró el brochure de un hermoso lugar. Es tierra firme me dijo, nada de islitas... una vez que lleguemos ahí Sirena, ya no tendrás que nadar nunca más en las-olas (las olas y las noches solas). De muchas maneras, sonaba maravillosamente bien invertir en esa oferta de tiempo compartido. Parecía ser el mejor compañero para firmar contratos, aunque por ahora, la mayor parte de los recursos los aportaría yo. Se suponía que poco a poco, crecerían sus fondos y él podría cumplir mejor con su parte del trato. De eso se tratan las inversiones ¿no? aunque un buen día, se descalabre La Calle de los Muros y una termine rompiéndose la cara contra uno de ellos.

La historia tiene un largo desarrollo que no hace falta relatar. Algun@s de ustedes la han leído completa y entre líneas. Por patética y repleta de floridas palabras que haya sido, la historia que estaba aquí estaba hecha de palabras verdaderas y plenas, no eran palabras vacías ni elaborados discursos sabrosamente aderezados con conceptos complejos y algunas dosis de autocompasión.

El punto es que ahora sé que todo el acuerdo se basaba en premisas falsas. Cuando se parte de una premisa falsa, se puede avanzar durante muchas horas, días, meses, planteando proyectos y construcciones sin dudar de la realidad de su potencial de ser concretas alguna vez. Una vez que se descubre que el punto de partida era una mentira, inmediatamente se invalida lo que había antes, no existe más. La realidad se presenta de otra manera y esos mismos elementos que antes formaban la tierra firme sobre la cual se construiría todo un complejo para el disfrute, se acomodan por fin en sus lugares despiadados y crueles.

No sé si se entiende. Los personajes, escenarios, líneas de guión, vestuario, iluminación, perros lanudos que se aparecen adornando las escenas, pasajes de avión... los elementos siguen siendo los mismos, pero la película es otra. No era Murphy quien dirigía, era él. ¿Han visto alguna de esas? Es como en Los Otros... es el final el que nos permite resignificarlo todo y poner las cosas en su justo lugar.

Por eso, lo que antes dolía ya no duele, porque el dolor provenía de ese lugar donde estaba el amor. Yo no sabía pero estoy convencida ahora de esto: cuando el objeto de amor se devela como una premisa falsa, lo demás ya no se sostiene más.

En otras palabras: por mí, él puede irse a la mierda con un pasaje sin regreso, aunque argumente que todo fue un accidente donde nadie es responsable de la muerte. No es posible declararse inocente cuando se sabe que uno es un coche que anda sin frenos y aún así le pide a su incauta pasajera que no se baje nunca; cuando se le suplica a la incauta pasajera que acompañe, que no abandone el viaje para después mirar de frente una pared y tirarse por la ventana sin avisar. De más esta decir que cuando el choque era inminente, esta pobre incauta pasajera iba dormida, confiando en la buena voluntad del conductor, sin saber que estaba haciendo el papel de Crash Test Dummy.


"Vince and Larry: Dummies Uncensored"

4 comentarios:

Solentiname dijo...

Es tan cierto lo que decís y tan duro darse cuenta... las personas que hacen eso, mentir y permitir que se construyan proyectos sobre su mentira deberían pagar, de alguna forma, algún día. O a lo mejor, la gran mentira de su vida es su castigo.

Humo en tus ojos dijo...

Yo creo que pagan, de formas insospechadas, volviendo a lo de que causa y efecto no son consecutivos. La mentira de su vida es su castigo, y pagan cada vez que recuerdan (o se topan de frente aunque se hagan los muy cucú con su visión periférica) a las pocas (únicas) personas que tuvieron dedos y boca para decirles farsantes, vacíos.
Estás de una lucidez!

A veces yo soy un...panda dijo...

El accidente puede ser un accidente...lo que sucede después es una decisión. El abandono de un herido es delito grave...y aun así, la gente sale corriendo porque no soportan ver la sangre.
El abandono no debe tener perdón.
Tienes toda la razón: A la MIERDA.

Sirena dijo...

Queridas chicas, no sé responder a sus comentarios. Sólo les doy las gracias por acompañarme en este proceso.