7.9.08

Para no olvidar, colgaré nubes del techo

Siempre me ha disgustado ese de "vive cada día como si fuera el último". Me molestan todos esos lemas que están hechos para la gente simple. No está mal ser simple, simplemente son formas de ver la vida y de encontrarse con el mundo. Simple es lo contrario de complejo y esos lemas me enojan porque no puedo usarlos para nada. "Sé tú misma" o "Just do it", son lo mismo.

Mi hermana por ejemplo, es una chica simple. No se complica. Nunca tendría las historias que tengo yo para contar pero quizás por eso ha sido más feliz. No sé si más, tal vez ni siquiera se pregunta qué es ser feliz. Me da la impresión de que ella vive cada día como si fuera el último, sin caer en la pasión que implicaría ese lema para alguien como yo.

Vivir cada día como el último, en el caso de ella, significa andar liviana, no preocuparse demasiado, no esperar demasiado de la vida, no buscar mucho y encontrar poco pero estar satisfecha. Si yo tomara ese lema como guía de viaje tal vez mi hermana tendría que mantenerme... porque yo tomaría un avión y medio para acompañar un café.

Ya ni recuerdo por qué me salió el tema...

¡Ah sí! Anoche no pude dormir. No pude dormir por arrepentimiento. Me castigué con el insomnio por no padecer de insomnio y hoy he pasado el día entero recordando uno a uno los días de una semana y contando las horas que desperdicié. De haber vivido cada día como si fuera el último, en lugar de las pastillas para una alergia que no es mía, habría tomado cafeína. Me habría quedado despierta sólo para mirarlo hasta que el sol le peinara las pestañas. Le habría contado una a una las arrugas. Me sabría de memoria su cara. Y esa noche, cuando apareció el miedo envuelto en una pesadilla, lo hubiera abrazado más o le hubiera pedido que saliéramos a mirar el amanecer desde la azotea.

No todos los días merecen ser vividos como si fueran el último. La clave está en aprender a reconocer los que sí y por supuesto, en no preferir horas de sueño a horas de amor.

4 comentarios:

Humo en tus ojos dijo...

Para mi el peor lema de persona simple (ultimamente me gusta más decir: monodimensional) ha sido: No hay días grises, una vida de colores todos los días es posible.... Y a mí ese día se me salió lo amarguetas (pensé, sí, con muchas drogas o altas dosis de ingenuidad).
Y del insomnio, no debieras castigarte, has hecho viajes que fueron una elección de amor (incluyo las luchas, que son todas por amor) así que quizás la balanza no está desequilibrada después de todo.

Ana dijo...

Yo he pensando que existe un momento de la vida en que uno decide si el camino de la "monodimensionalidad" es el de uno... Y sí, es la solución para un montón, pero creo que a los que estamos de este lado nunca nos van a funcionar ninguno de sus remedios.
También se me ocurre que las palabras de "vive cada día como si fuera el último" retumbarían demasiado en la cabeza y no dejarían hacer mucho...
El insomnio se viene cuando le da la gana, es taaan difícil razonar con él

Sirena dijo...

Humito... eso ya tiene nombre, se llama el ser "unidimensional"... creo que lo planteó Adorno (bueno, alguno de esos de lo que se llama la Escuela de Frankfurt, que son un montón de viejillos genios y maravillosos). En todo caso... ¿quién dijo ese lema tan barato y a la vez tan elaborado? ¡sia tonto! Y sí, lo de los viajes es cierto... no lo recordaba ¿podés creer? es que faltó... es que faltó...

Ana: seguramente daría mucho miedo vivir así... pero que hay que saber reconocer cuándo hay que hacerlo, hay que saber... si te aprendés ese consejillo mi querida pequeña saltamontes boscosa... ya me doy por satisfecha con haberte mostrado algo realmente importante...

Haz de luz dijo...

Confieso que tenía días sin verte, no, más bien meses.

Me gustaría devolverme en el tiempo y leer todos tus post hacia atrás, pero me dejaré llevar por esta sensación que me llena de ese no se qué, que me acerca a la sirena que conocí.