15.9.08

Una por otra

No sé ni siquiera lo que siento. Sólo pensé que debía correr a escribir, como si las letras sirvieran para expresar un dolor que no es dolor, una mentira que no es una mentira, un hasta pronto que puede ser un adiós definitivo. Igual lo intento, necesito saborear la idea, aunque sepa muy mal.

Anoche me despedí de muchos amigos y amigas, los invité a la que será mi nueva casa, bailamos "pronto llegará, el día de mi suerte...", brincamos al ritmo de tambores y cencerros, cantamos acompañando a la guitarra. Sólo lloré tres microsegundos cuando 10.21 se puso con esa cara de triste que le da cada vez que me ve, cuando me dice "no se vaya señorita Sirena" y cinco microsegundos cuando D. cantó una canción de esas que hace flashbacks de aquellas épocas rayuelescas.

Anoche, la fiesta fue como de película: terraza, hermosa luna, mucha música y baile, grupo en vivo, muchos licores y comida. Era de película, pero con el casting elegido por mí. Casi toda mi gente más querida estaba presente (aunque el casi me hace extrañar a algunas personas fundamentales para mí). El asunto es que el hasta pronto no dolía, era pura y completa fiesta, optimismo, buena vibra.

Pero no venía corriendo a hablar de eso.

Hoy pasé la tarde con ella. Nos fuimos a su casa a instalar el Skype. Dice que tal vez este sea un adiós, que es posible que no nos veamos "por algunos años más". Y yo no creo en el cielo, "unos años más" es un nunca. Sé que tiene 82 años. Sé que me voy y tal vez, no volveré a verla de nuevo. No vamos a ir a las revueltas políticas, no vamos a tratar de comprender el país tomando un café. No voy a poder liberarle su compu y cambiarla a Ubuntu.

No lloré frente a ella. Nos inventé un plan: "si gana el Frente en El Salvador, vamos a ir a celebrar con don Amor". "El candidato no me gusta"- me dijo. "A mí tampoco pero igual...". Si eso sucede y ella está bien para marzo, habrá que hacer la despedida como se debe, viviendo un sueño.

1 comentario:

10.21 dijo...

pero no se vaya señorita Sirena.

bu...