29.10.08

A quien interese




De una vez aviso, si Obama no gana las elecciones en gringolandia, caeré en depresión aguda, más aguda que la devaluación del peso y del colón.

28.10.08

Bla Bla Bla Mae

Él dice "yo quiero verla" y aunque no sé si se debe a principios de mal de patria o a mosquitos que contagian peligrosas fiebres alucinógenas, le respondí: "yo también quiero verte".

Es evidente, Murphy sigue haciendo de las suyas con mi historia personal... y ya estoy pensando que recibe comisión en las líneas aéreas... eso de hacernos venir a México en lugar de filmar las escenas en el parque de San Pedro o en la Chicha es -por lo menos- sospechoso.

Ojalá este guión no lo haya escrito el mismo de mi última película... terminó siendo una barata historia de traición, intriga y lágrimas... al mejor estilo de las novelas de la t.v. Digo ojalá pero en el fondo, no tengo fe alguna.

Igual ¿quién dijo miedo?








Yo.

27.10.08

Posmo-incómoda

Estoy leyendo un libro maravilloso. Es neuropsicología 1.0 para principiantes muy principiantes como yo. Forma parte de una serie que quiero comprar completita: Ciencia que Ladra... (Siglo XXI editores) y se llama "Cavernas y Palacios. En busca de la conciencia en el cerebro" (no sale aún en la lista de la editorial... ventajas de estar en chilangolandia).

La cosa es que los libros ya no sirven. O no sirven los libros o ya no saben hacerlos como antes. Porque me fui a comer con mi librito. Es muuucho mejor conversar con el excelente divulgador científico Diego Golombek y su ácido humor que con mis compañeros de oficina (ahí disculpen)... es que se burla de Freud y a la vez le echa flores, se burla de los conductistas y no les echa ni una flor, se burla de ese que decía con quién debe casarse un científico (cuando no esté blogueando en la oficina les pongo la cita... es que tengo privilegios pero no quiero abusar). Pero digo que los libros ya no sirven, porque en algún momento leí algo acerca de la sensación, la percepción y el umbral. Necesitaba regresar a la explicación del concepto de umbral y no pude encontrar la página, cosa que se hubiera resuelto fácilmente si se hubiera incluido una lista de conceptos con el número de página donde se mencionan (como se hacía antes ¿recuerdan?), pero no... y entonces claro, yo me quedé como trabajada, buscando un hipervínculo a la Wikipedia o un botón de "buscar palabra".

¿Y entonces? ¿Cómo le hacemos? Por eso hablan mal de Los bárbaros de Google (no dejen de entrar a ese blog... Piscitelli es otro geniecillo simpático).

23.10.08

Póngasela del lado que mejor le parezca

Me encanta la palabra "pendejo" porque es un insulto doble. "Pendejo" en México es como decir estúpido. "Pendejo" en Costa Rica es como decir cobarde. No todos se merecen ese insulto reversible pero de que los hay, los hay.

Aún no le he dicho semejante vocablo a alguien, pero hay UNO que se compró todos los números de la rifa. Que espere, nada más que espere...

22.10.08

El edificio soy yo

El reporte de los daños señala un fallo estructural que amenaza con derribar la zona central del edificio. El daño ha sido denunciado en otras ocasiones, siempre posteriormente a una decepción amorosa de impacto considerable. Sin embargo, a partir de reparaciones superficiales y albañiles de dudosa formación en el oficio de construcción, se ha dejado para después la urgente colocación de los soportes internos que deberían incorporarse a la edificación.

El fallo se origina en los cimientos y se cree que su recuperación estructural implicará una gran inversión de tiempo y dinero. No se ha considerado nunca la demolición porque es evidente el valor histórico y el aporte arquitectónico del inmueble. No obstante, además de la inserción de columnas internas, es necesario iniciar un proceso de remodelación y restauración que le dé plusvalía al edificio.

21.10.08

Mantra-rayas y sirenas de ambulancia

No voy a conectarme al skype. No voy a conectarme al skype. No voy a conectarme al skype. No voy a conectarme al skype. No voy a conectarme al skype. No voy a conectarme al skype. No voy a conectarme al skype. No voy a conectarme al skype. No voy a conectarme al skype. No voy a conectarme al skype. No voy a conectarme al skype. No voy a conectarme al skype. No voy a conectarme al skype. No voy a conectarme al skype. No voy a conectarme al skype. No voy a conectarme al skype.No voy a conectarme al skype. No voy a conectarme al skype. No voy a conectarme al skype. No voy a conectarme al skype. No voy a conectarme al skype.No voy a conectarme al skype. No voy a conectarme al skype. No voy a conectarme al skype. No voy a conectarme al skype. No voy a conectarme al skype. No voy a conectarme al skype. No voy a conectarme al skype.



Leyes de la física sin pecado concebidas. Leyes de la física, rueguen por mí. Leyes de la física, no me desamparen ni de noche ni de día. Leyes de la física, una palabra suya bastará para sanarme.

Cuando era niña un día se me ocurrió que quería ser gimnasta. Ya lo conté, eso no es nuevo. Lo que es nuevo es la confesión, porque nunca he podido dar ni media vuelta de carreta, pararme de cabeza ni saltar la suiza.

Lo que siempre he tenido, es buena intuición. Ya de niña sabía yo que en esta vida, lo importante no era el salto, sino aprender a caer.

De haberme hecho gimnasta, no tendría yo esta compulsión a la repetición, habría aprendido a no golpearme al terminar un movimiento y sobre todo, no tendría la maldita tendencia a elevarme y volar por los aires para después estrellarme contra el piso.

Toda la culpa es de mi padre... esta vez como tantas otras, Freud se equivocó. Buaghhh, no tengo remedio. Leyes de la física, quiero ver más allá de lo evidente. Leyes de la física, gánenle la pelea esta vez a las leyes de la poesía, aún ando con muletas, no estoy lista para saltar y caer. Quiero creer en hechos, no en palabras.



La imagen no sé de quién es... lamentablemente la posteó un "alguien" que ni mencionaré porque no tuvo la delicadeza de mencionar al de la foto.

Fiscalía abre investigación contra presidente Arias

Nada mejor que recibir buenas noticias estando en otro país... Gracias a JD por alegrarme la vida... Por cierto, si nos quedamos sin presi (por aquello de explosión hepática o infarto) las ínfulas de grandeza de Francisco Antonio por fin serán recompensadas... ¡No, si las cosas se ponen interesantes!

Nota ampliada en El Pregón

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Fiscalía abre investigación contra presidente Arias

Redacción
redaccion@aldia.co.cr

San José.- La oficina Asesoría Técnica y Relaciones Internacionales del Ministerio Público confirmó que ayer la Fiscalía General de la República ordenó iniciar una investigación contra el Presidente de la República Oscar Arias Sánchez y el Ministro de Ambiente, Energía y Telecomunicaciones Roberto Dobles Mora por la posible comisión del delito de Prevaricato al haber emitido el Decreto Ejecutivo 34801-MINAET con fecha 17 de octubre de 2008, en el cual se declara de interés público y conveniencia nacional el Proyecto Minero Crucitas desarrollado por la Empresa Industrias Infinito S.A.

Paralelamente en la Fiscalía Adjunta de San Carlos se sigue un proceso penal por los daños ambientales causados.

19.10.08

Todas las cosas se almacenan en sacos

Hay sacos repletos de recuerdos. Los recuerdos bonitos son tranquilos (tal vez demasiado) por eso se duermen o se quedan así, con la mirada perdida escuchándole el cuento a algún compañero emocionado que siempre repite y repite la misma historia.

Mientras eso sucede, los recuerdos feos están muy ocupados porque invariablemente, están confundidos. Tienen problemas existenciales con eso de haber sido en un momento ensoñaciones en el fondo del saco y un día, sin más explicaciones, tener que alborotarse el pelo, sacudirse y comenzar a pujar para salir. Porque sí, los malos recuerdos siempre están saliéndose del saco y saltándonos en cualquier conversación, esquina o en el silencio del teléfono o el messenger.

Algunos, tienen una gran nariz y se convierten en los aromas del agua de un lago, las palomitas de maíz de la última película que vimos con alguien, el perfume de otra mujer en una bufanda, la camiseta desgastada con ínfulas de fetiche. Otros son fotógrafos y se presentan como una pareja que se abraza con las mejillas llenas de lágrimas en la sala de un aeropuerto, sin saber que será la última vez; o como un perro lanudo que se aparece en un parque mientras una taza de café ayuda a disipar el mal humor de la mañana. Esos son los peores, son peores que los que suenan como una canción de Calamaro en una microbús llena de besos de mentira, como las consignas que gritábamos en la Fuente de la Hispanidad, como las palabras de desamor. Pensándolo bien, no sé cuáles son peores.

Pero de todos los sacos, el que menos me gusta es el que contiene las cosas absurdas de la vida. En él se encierran las expectativas, las suposiciones, las interpretaciones... todas esas inútiles palabras que sirven para mencionar lo que no existe. Suponer implica creer que se pueden poner palabras o acciones en el otro, que se pueden hacer cálculos. Interpretar implica creer que se comprende lo que otro dice o hace sin preguntarle. Incluso si responde, imaginarse el más allá de la respuesta, lo que se esconde. Tener expectativas implica suponer e interpretar (o sea, es triple absurdo) lo que puede pasar en el futuro, como si existiera el futuro en el ahora.

En ese saco -digo yo- está el origen de todos los males. En ese saco está el nudo que no nos deja viajar con las maletas livianas. La incertidumbre nos es insoportable, por eso la tratamos de ocultar con algo que sacamos de ese saco del absurdo. Por eso la vida se nos complica.

Ante un silencio, suponemos lo peor. Ante una palabra, interpretamos lo peor o el mejor engaño posible. Ante un ofrecimiento, esperamos la luna y las estrellas (en fase optimista) o la cárcel y el desengaño (en fase pesimista, con apoyo de estadísticas con margen de error del 0,0000004%).

Hay que vaciar ese saco. De ahora en adelante trataré de dejar en cada basurero de cada parque una por una las interpretaciones y las suposiciones. De antemano sé que las expectativas van a tratar de quedarse pegadas en el fondo o yo voy a hacer trampa para no desecharlas. No estoy segura si de ese material están hechos los sueños y ya se sabe, ese no es renovable. Cuando perdemos la capacidad de soñar, no somos nada. Creo que hay que soñar más lo que podemos hacer en soledad y tener menos expectativas de lo posible en el encuentro con un otro. Así, la vida nos dará más sorpresas agradables y menos decepciones.

Igual, ¿yo qué sé? Este post es otro intento por acallar la incertidumbre. Porque también hay un saco donde escondemos los remedios caseros para aliviar la locura.

Tic Tac Tics nerviosos

Los domingos siempre han sido días difíciles. Las tardes se me hacen eternas, no importa donde esté.

Los domingos son la soledad chorreándose en las horas y no se reparan con un café tempranero donde mi querida Panda, con una fallida búsqueda de abrigos en una enorme tienda llena de nada; ni siquiera se arreglan con una sopa de mariscos que me protege del día gris.

Los domingos extraño todo, siempre. No es sólo ahora que vivo en otro país. Cuando estaba en casa y no salía a almorzar con la familia (la mitad que quedaba) me daba siempre la nostalgia. Por eso me encantaba que aparecieran mis amigos con las bolsas con pan, porque una vez que servíamos el café no parábamos de hablar ni de reírnos.

Hoy es domingo y el silencio me agobia. El teléfono no suena y yo me descubro niña insegura, esperando unas palabras que me devuelvan la sensación mágica de la noche de viernes.

17.10.08

Recolectando 11 (en una nueva canasta)

De camino a casa encontré una manta colgada de la baranda del parque. Dice: "Horacio, sé que soy bien tonta pero estoy 100% convencida que eres el amor de mi vida. Atentamente: Tu Cheep". Yo (que nunca he recibido serenatas) ahora agrego eso a la lista. ¿Por qué no? Eso está justo en el límite entre lo romántico y la escena de película de Hollywood en la que una pareja se besa y todos aplauden como si les importara. Casi, casi se pasa, pero no ¿o sí?

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Al lado de la oficina encontré un instituto de la UNAM. Entré, tomé un folleto y dije: "¿los extranjeros también podemos entrar aquí?". Me dijeron que sí, evidentemente... sólo a mí se me ocurre que me van a decir abiertamente que no...

Y como algunos saben que soy una Geek-wannabe... les cuento que he decidido terminar con la frustración que me genera el desconocimiento de cómo diablos funcionan estas máquinas que tienen teclas, pantallas y tarjetas madre... ¡cómo no, todo tiene una madre... y por supuesto, todas las madres molestan! Entonces, apenas pueda validar mis títulos en Costa Rica (o sea, apenas algún amigo se apiade de la imposibilidad de que sea yo quien realice esos trámites) voy a entrar a un curso que se llama "Introducción a la programación". ¿Qué importa si salgo huyendo diciendo "no es lo mío, eso no es lo mío"? La verdad, cuando quise aprender a tocar piano lo hice (la verdad, no aprendí mucho, pero al menos sé leer música a velocidad de una nota por minuto); cuando quise aprender alemán, lo hice (aunque ahora casi no recuerde nada); cuando quise aprender a cantar lo hice (aunque ahora mismo no cante ni en la ducha) y ahora que me frustro pensando que hay lenguajes desconocidos más vedados para mí que el japonés (me importa poco aprender el japonés) ya no puedo soportarlo. Si las compus son lo que son y si me sirven para tanto, yo quiero al menos saber cómo es que es que funciona eso del código fuente y el binario...

Lo más probable es que no llegue a programar jamás... pero la idea de todas maneras no es esa. Lo que quiero es entrar, asomarme adentro del software y comprender algo. Después de eso, ya no sé qué sigue.

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Ahora que soy ejecutiva en mis horas laborales... tengo que hacer mil malabares para vestirme como mi-misma sin ofender al resto de la gente de la oficina. Todos los días transgredo algo: hoyfui en jeans y botas rojas; ayer fui en pantalón con bolsas de parche; el miércoles me puse mi chaleco negro de intelectual (Calle 13 inside); el martes sí me pasé y me fui de oficinista, no lo vuelvo a hacer; el lunes me fui en jeans ajustados y me llevé en el maletín mis tennis naranja chillón... porque ese día fuimos a ver a Calamaro... Yo digo que así tendré que sobrevivir... porque uñas largas pintadas con logos de Chanel (lo juro, una compañera las usa) nunca tendrán lugar en mi vida...

Si un día me ven con uñas de esas por favor llévenme al hospital psiquiátrico más cercano.

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Me voy a comprar un libro. En esta ciudad no tengo carro y disfruto los placeres de la lectura cuando voy en el transporte público en horas no muy concurridas. Cuando todo está "hasta la madre" apenas agradezco seguir con vida y todas mis nalgas en su lugar.

16.10.08

Estoy tratando de decirte que...

Me gusta la gente que se conoce bien y es sincera, aunque a veces sea difícil entender.
Prefiero por mucho a una persona amarga que no se esconde detrás de una sonrisa, o a una persona tímida que conoce muy bien sus limitaciones y evita las situaciones que le hacen sentir mal. Me gusta más que alguien parta de la premisa "nadie vale la pena a menos que demuestre lo contrario" que alguien que no discrimina y quiere tener miles de amigos en su hi-5.

El punto, es que respeto la sinceridad. Prefiero un amargado sincero, un miedoso consciente de la escasez de valentía, un loco que se conoce bien y sabe a qué o a quién no debe acercarse; que un payaso o un mentiroso.

En todo caso entiendo, que algunas veces las antenas se nos encienden y nos dicen que no nos acerquemos a alguien, que es peligroso. También entiendo que hay malentendidos que nunca se podrán aclarar.

O puede ser que ocurra lo contrario y lo que yo creo que es un malentendido, sea la pura verdad. Tal vez yo sí esté bien loca y tengás razón en esconderte. Y como los malentendidos nunca se aclaran con palabras, dejo de hablar.

Jamás tendremos hechos tampoco. A veces es así la vida.



La foto es de Laia Abril, la tomó en Bosnia. Háganle clic para que la vean en grande. Es muy hermosa.

14.10.08

El inconsciente y su inconsciente





Un día su papá salió a comprar cigarrillos y nunca regresó.
En ese preciso día, él comenzó a fumar.
Ahora, cuando aparece el miedo, sale por su cajetilla.
Pocas veces regresa.


















La foto es de Javier Beres

12.10.08

Ya no tengo miedo

ahora tengo ganas

El tímido regreso de Valentina

Hace muchas noches no fantaseaba. Hasta se había olvidado cómo se siente eso de acostarse, mirar el techo y crear ensoñaciones de lo que muy probablemente nunca ocurrirá.

Valentina pensaba justamente en un amigo que es unilateralmente amigo, o sea, es su amigo sólo en sus fantasías, porque hace tiempo ya que dejó de responderle sus correos. Por mucho que Valentina lo quiera, la dialéctica falla. Él es su amigo imaginario aunque exista como persona real.

A ella le gusta como es, no importa si ni siquiera le dirige la palabra. El asunto es que fantaseaba con él la otra noche y Valentina se encontró de pronto con la alegría de lo posible. Soñó las cosas que harían, lo que se dirian y también lo que él no se atrevería a decir. Después de todo son sus fantasías y en ellas Vale puede imaginarse hasta lo que se imaginaría en el momento imaginado. Zaz, está bien dicho, aunque esté enredado.

En todo caso, Valentina es así, un poco lanzada, así que hasta en sus fantasías dijo cosas de más y entonces él huyó. Dijo un tímido hola pero salió corriendo hacia su grupo de amigos. Vale se imaginó que a ella le salía una lagrimita y todo, pero igual entró al concierto y lo disfrutó. Esa fue una versión.

La segunda versión fue que salía la lagrimita y él regresaba para darle un abrazo que le debía. Entonces, como miraba que ella estaba llorando un poquitillo, la abrazaba más, con mucho miedo. Entonces la fantasía daba un giro inesperado, sus respectivos amigos intercambiaban las entradas y ellos entraban juntos. Prometieron besarse sólo en las canciones poco importantes, para no perderse ningún detalle. El problema fue que adoraban todas y cada una de las canciones.

Ni modo. Nadie dijo que las fantasías siempre tenían final feliz.

10.10.08

Grande, como el Estadio Azteca

Un día, un amigo muy querido me dijo que le encantaba Calamaro. Me pareció extraño, yo conocía apenas esa de "hace calor, hace calor" y Calamaro se me hacía como cantante de puras babosadas. (No, si es que la babosa era yo).

Pero a mi amigo le tengo mis respetos. Si tanto le gusta, por algo debe ser -pensé. No me equivocaba. Desde entonces, me he declarado fan absoluta y rotunda, perdonadora de canciones demasiado amorosas (las de amargo fracaso revestido de triunfo me gustan más) y ferviente lectora de sus letras.

Pocos entienden el amor por Calamaro. Tiene una forma especial de capturar la realidad y quien no la mira así, no descubre el tesoro. Mal por ellos.

Este lunes, el Panda y yo seremos dos de los miles que sí disfrutamos su humor, su amor, su poesía y su acidez. Ya traeremos reportes (si sobrevivimos a la emoción, al menos yo).

9.10.08

Las aventuras

Yo sé que el post no era para mí, pero eso de no ver las estrellas por estar esperando a que aparezca la luna me cayó como un zapato en la cabeza, tirado con cariño.

Al día siguiente de la revelación relatada en el post anterior (no muy revelación, pero esa de no poder estar del todo bien cuando el mundo a mi alrededor está patas arriba) me desperté con optimismo. Ayer tuve la suerte de conocer a un maravilloso personaje, de esos que me encantan y me cautivan: la gente que sabe reinventarse a sí misma cuantas veces quiera y pueda hacerlo, es la que tiene las historias para contar y las ganas de construir muchísimas más. De pronto me encontré siendo yo misma en México, aceptando que soy foránea pero me tocan las mismas fibras los políticos de aquí que los de allá y hablando a rienda suelta de mis puntos de partida ideológicos... ya lo sabía yo, eso de separarme en ejecutiva junior y piensalibre no va a ser fácil, pero ya habrá espacios como el de anoche para sentirme unificada, para poder ser. Por otra parte, descubrí que estoy separando espacios que no tienen que estar separados. Los amigos y las amigas no nacen de esconder dimensiones de quiénes somos.

Casi no pude dormir, tal vez el mal café (ups, es que es un mal café) o la sobredosis de información me levantaron la adrenalina hasta las 6 de la mañana. Igual, hoy me enfrenté a la ciudad como quería, sola, y ella me recibió como ya lo había hecho antes, como si me dijera "uy tan pendeja tú ¿cuándo se te ha tratado mal en mis banquetas?".

Me fui a conocer un instituto donde dan cosas tan maravillosas como cursos de Antropología simbólica con movimientos culturales contemporáneos e Introducción al arte digital. Yo sólo vi las sillas, me dijeron que el director las diseñó y dije "listo". Ahí encontré a Mauricio y él me encontró a mí, me ofreció una galleta y me mostró el mercado cercano. Luego me dijo cómo llegar a la fonda Santa Rita, donde hacen el mole que tiene el cuarto lugar en su larga lista (su abuela hace el más rico y en Puebla hacen los otros dos premiados). Por ahí me compré una de Buñuel y una de Bergman originales en cien pesos (como 5 mil colones).

No miré nunca el mapa que me dibujó pero igual doblé donde quise y me encontré de sorpresa frente a la fonda. Lamentablemente el hambre no iba al ritmo de mis pasos y me alcanzó hasta que llegué al Restaurante Familiar de Flor donde Flor o alguien responsable me vendió el pescado más insípido de la historia de los pescados (en Pino Suárez, están advertidos), pero también ahí Flor dejó que una señora sacara su pequeño reproductor de música y me cantara boleros acompañando el almuerzo.

Es eso, eso mismo es... porque la excusa de comprar unos jeans -que por cierto, no compré aunque en el intento me aventuré en las escaleras del Meave para ver si de verdad era taaan barato (no lo es)- me hizo encontrarme lugares mágicos que antes sólo existían si me llevaba Nuez o si me arrastraba T. casi a la medianoche corriendo para salvarnos la vida.

Y entonces ahora todo tiene sentido... aunque haya ido a ver Bajo Juárez y deba preguntarme si estoy clara y consciente del hermoso y peligroso país al que decidí venir por un tiempo largo. Y la verdad, no sé si mañana pensaré lo mismo, pero hoy la ciudad me recibió con sus gigantescos brazos y me dijo al oído que puedo cuidar bien de mí, que no le tenga miedo.



La imagen es de http://www.mujeresdejuarez.org/

7.10.08

Por ahora, aquí está el hogar

Hoy me dijo un amigo que debía llevar un diario, para que pudiera registrar cómo me siento a menos de una semana de haber cambiado de coordenadas. No le dije que existe este lugar, casi nadie lo sabe o al menos pocos de los que me conocen en el lugar donde respiramos (como dice la Humo).

Este post venía escrito de otra manera. Me interrumpieron mi hermano y el provin para llevarme al bar de la esquina. Cuando vi las "lindas damitas" en minifaldas atendiendo a "lindísimos caballeros" salí corriendo y regresé a la casa para sentir por primera vez que afuera está haciendo más frío que aquí.

Entonces lo pensé mejor y me di cuenta que este blog es ahora lo único que no se ha movido. Aquí todo sigue en su lugar, puedo ser como soy y hablar como yo hablo sin presentir la confusión de afuera. Aunque a veces el Panda salte de una dimensión a otra y pase a tomarse un té a casa, es aquí donde por ahora, me siento más segura (que no se malentienda, los tés siempre serán espacios de rica conversación y quejadera matizada por su pandi-optimismo, ella entiende).

Entonces, cuando me di cuenta que el blog es la única constante en mi vida, comencé a mirar mejor el afuera de aquí. Así como alguna gente viaja con un par de fotos y una almohada personal en su maleta, yo me traje mis objetos más queridos en la mía. Pero esto no es un viaje y no estoy aquí de turista. Pensé por un momento que podía engañarme y pasear por la ciudad con los ojos enamorados de antes y fue inútil. La magia no se ha ido, pero las cosas se ven distintas cuando una se siente como una intrusa, como extranjera, como migrante que habla extraño y debe buscar en miles de mapas dónde está la sala de cine donde proyectan Bajo Juárez. No se siente lo mismo, aunque sea lo mismo.

Entonces, he tratado de responder a la pregunta del cómo estoy como si en este momento pudiera decirles cómo estoy. La respuesta a cómo estoy es "aún no tengo un escritorio, no veo mi balcón por la ventana, no escucho a Verdel ladrar, el sanitario chorrea, necesito un gavetero y tengo miedo de cocinar". Nadie quiere oir eso y yo no puedo decirlo.

Ahora quedo de verme con personas casi desconocidas que no me citan en esquinas; eligen los lugares de encuentro de acuerdo con el mapa del Metrobús. Y yo agradezco. Mientras me indiquen que llego en Metro o en ese bus interminable soy capaz de llegar. El tren ligero del domingo aún no lo digiero y todo lo que está al sur me seguirá pareciendo un misterio en el futuro cercano.

Entonces, así es como estoy y ahora mismo comienzo a sentirme un poco menos perdida. Me sale natural escribir aquí y confesar que estoy un poco asustada, pero aún soy incapaz de responder correos escritos con el alma, porque el idioma que hablaba con mis amigos era otro, el de la cotidianidad.

Tal vez algo de eso explique por qué no puedo responder tu hermoso correo Humo. Por ahora, estoy al Sur del Calvario, como en el cuadro de Tomás Sánchez.

6.10.08

Moctezuma... ¿no que éramos de los mismos?

Uy sí, comamos sano... voy a llevar frijoles nacidos de soya, zanahoria, champiñones, zuccinni, brócoli (yo digo que fue el brócoli) y salsa de soya... le pongo cebollines molidos, curry... y listo...

Desde ayer, el plato se llama Vegetales a la Moctezuma... lleva de postre suero intravenoso, antibióticos y medicinas para el dolor de panza...

Dicen los de la farmacia que todas las verduras aquí son "cultivadas" con "agua de riego"... ya saben... agua de riego... agua de... pues "agua de riego" y aunque yo dudaba más del almuerzo en la trajinera de Xochimilco, al parecer, mi plato vegetariano era una bomba infecciosa...

Lunes en cama. Hoy, se suponía que retomaría el ritmo de la vida... compraría un jeans (dejé en el tendedero de mi antigüa casa los jeans elegidos) y un escritorio. El dinero del escritorio quedó en la caja de la clínica... pero todo bien, todo bien...

Moctezuma, si somos de los mismos...

La idea era comer sano

5.10.08

Desprenderse de un fetiche

... yo creía que era sólo una bolsa llena de cosas... hasta que comencé a llorar en el metro. Lo bueno de una gran ciudad es que nadie te pregunta qué te pasó.

Igual no tendría respuesta para dar. Y no, en el metro no venden Leche de Amnesia, tampoco copias piratas de Eternal Sunshine of the Spotless Mind... entonces duele... en puta.

3.10.08

La Trasmigración de las Almas

Ayer colgué los cuadros, amuletos, fotos, postales, mapa, pines del No y cuanto chunche me pude traer en la maleta. En la mesa de noche/librero coloqué mi Cantinflas Camotero, las sirenas que me dio 10-21, la muñeca zapatista de la O., la tortuguita que carga el mundo y le da vueltas cuando avanza, mis aretes y los collares de semillas de Guanacaste.

Cuando comenzaba a sentirme en casa, el aroma del café de esta mañana me trajo algunas noticias que cambiarán los planes. No importa, mi hermano y yo tendremos que cambiarnos de casa y ajustarnos un poco las finanzas pero las nubes de tormenta terminaron siendo simplemente unas cuantas muestras de smog en la ruta de vuelo y habrá que acostumbrarse.

Mi plan de hoy era ir al Zócalo. Según mi propia mitología, cuando esta ciudad amenaza con comerme, el Zócalo me ayuda a centrarme... a eso iba cuando llegó una llamada. Después vino el café tormentoso y cambié de planes. Mejor me fui a visitar a una amiga, a conocer su hermosa casa, a su compa de casa y a su loco perro.

En esa casa la luz se cuela por todas las ventanas y las plantas agradecen casi sonriendo. Por todas partes se respira tranquilidad y el mercado que se ve por la ventana, adorna todo el paisaje. Después de la visita todo se miró mejor. No hay nada mejor que un buen encuentro para recuperar eso que me hace ser humana y ser yo misma (sea lo que sea que quede).

Dejar esta casa fría, muy fría, donde no se asoma el sol por ninguna parte era de todas formas, parte de mi plan inicial. Lo demás, lo arreglaremos poco a poco.

Mañana veo a otra amiga. Con visitas así, bien se puede superar cualquier mudanza con amenazas de repetición, cualquier cabanga y cualquier dificultad. Para los que leen en la casa que dejé, no se preocupen, ya me estoy integrando. Adoro la teletransportación, cuando llega el alma (aunque se tarde).

2.10.08

En México

Comencé a creer que estaba muerta por dentro. Un par de lágrimas no alcanzan para decir que algo dolió. Salí de Costa Rica sin llorar demasiado, me peleé con la chica del mostrador de la aerolínea y seguí mi camino.

No lloré en el avión, no lloré en El Salvador, lloré apenas las ruedas del avión tocaron suelo mexicano. No es buen augurio ese de no llorar por lo que se deja, sino llorar por lo que se empieza apenas a construir, pero sé bien que no, que ese llanto se debe a que la última vez que llegué al mismo aeropuerto, me esperaba un proyecto que ahora es sólo cenizas.

Ayer, antes de salir de casa, me pregunté de dónde había salido todo este plan. Me pregunté qué estoy haciendo. No pude responder. Ya en este punto, estando aquí, colgando los cuadros en la nueva casa, no sé muy bien por qué me vine.

Poco a poco, lo iré redescubriendo. Ahora mismo me pesa mucho una ausencia, me duele mucho más de lo que me dolía estando en casa. Hasta ayer sentí el vacío de lo imposible y me dolió de verdad lo crudo del desencanto.

Y tengo miedo. De alguna manera me preguntó qué quedó de mí después de todo lo pasado en el último año. Dos fraudes y medio me han desgarrado el alma y ya, la verdad, no sé si soy una persona que valga la pena conocer. No sé si recobraré la alegría o si ahora soy una tristeza que camina por otras aceras y se sube al metro.

Voy saliendo con mi hermano para ir de compras. Faltó a la oficina hoy para acompañarme. Es una extraña sensación esta de preguntarse quién es una misma cuando está lejos, cuando no están los amigos, cuando no se conocen los códigos de conducta, cuando una no sabe si preguntar en la tienda por hilo de nylon, cuerda de pescar o cómo diablos se llama eso que busco.

Voy a buscar un celular. Tal vez así al menos pueda ir pasando los teléfonos de mis cuatro contactos en México. En todo caso, los cuatro leen aquí así que ya saben, pronto los llamaré.

1.10.08

Check

Libros de poesía de Roque Dalton, Felipe Granados y Frank Báez
Café para cuatro meses
Máscara guatemalteca comprada en el lago de Atitlán con el Quetzal
Culebrita salvadoreña
Flores de paja hondureña
Grabados creados por Humo y Ana la del Bosque
Camiseta de Ignacio Martín-Baró
Muñequita zapatista
Collar de semillas de la India
Condimentos orgánicos

Ya está todo en las maletas. Llevo todo menos el amor. Ese se pudrió y lo dejamos en la basura.

Hoy salgo.