9.10.08

Las aventuras

Yo sé que el post no era para mí, pero eso de no ver las estrellas por estar esperando a que aparezca la luna me cayó como un zapato en la cabeza, tirado con cariño.

Al día siguiente de la revelación relatada en el post anterior (no muy revelación, pero esa de no poder estar del todo bien cuando el mundo a mi alrededor está patas arriba) me desperté con optimismo. Ayer tuve la suerte de conocer a un maravilloso personaje, de esos que me encantan y me cautivan: la gente que sabe reinventarse a sí misma cuantas veces quiera y pueda hacerlo, es la que tiene las historias para contar y las ganas de construir muchísimas más. De pronto me encontré siendo yo misma en México, aceptando que soy foránea pero me tocan las mismas fibras los políticos de aquí que los de allá y hablando a rienda suelta de mis puntos de partida ideológicos... ya lo sabía yo, eso de separarme en ejecutiva junior y piensalibre no va a ser fácil, pero ya habrá espacios como el de anoche para sentirme unificada, para poder ser. Por otra parte, descubrí que estoy separando espacios que no tienen que estar separados. Los amigos y las amigas no nacen de esconder dimensiones de quiénes somos.

Casi no pude dormir, tal vez el mal café (ups, es que es un mal café) o la sobredosis de información me levantaron la adrenalina hasta las 6 de la mañana. Igual, hoy me enfrenté a la ciudad como quería, sola, y ella me recibió como ya lo había hecho antes, como si me dijera "uy tan pendeja tú ¿cuándo se te ha tratado mal en mis banquetas?".

Me fui a conocer un instituto donde dan cosas tan maravillosas como cursos de Antropología simbólica con movimientos culturales contemporáneos e Introducción al arte digital. Yo sólo vi las sillas, me dijeron que el director las diseñó y dije "listo". Ahí encontré a Mauricio y él me encontró a mí, me ofreció una galleta y me mostró el mercado cercano. Luego me dijo cómo llegar a la fonda Santa Rita, donde hacen el mole que tiene el cuarto lugar en su larga lista (su abuela hace el más rico y en Puebla hacen los otros dos premiados). Por ahí me compré una de Buñuel y una de Bergman originales en cien pesos (como 5 mil colones).

No miré nunca el mapa que me dibujó pero igual doblé donde quise y me encontré de sorpresa frente a la fonda. Lamentablemente el hambre no iba al ritmo de mis pasos y me alcanzó hasta que llegué al Restaurante Familiar de Flor donde Flor o alguien responsable me vendió el pescado más insípido de la historia de los pescados (en Pino Suárez, están advertidos), pero también ahí Flor dejó que una señora sacara su pequeño reproductor de música y me cantara boleros acompañando el almuerzo.

Es eso, eso mismo es... porque la excusa de comprar unos jeans -que por cierto, no compré aunque en el intento me aventuré en las escaleras del Meave para ver si de verdad era taaan barato (no lo es)- me hizo encontrarme lugares mágicos que antes sólo existían si me llevaba Nuez o si me arrastraba T. casi a la medianoche corriendo para salvarnos la vida.

Y entonces ahora todo tiene sentido... aunque haya ido a ver Bajo Juárez y deba preguntarme si estoy clara y consciente del hermoso y peligroso país al que decidí venir por un tiempo largo. Y la verdad, no sé si mañana pensaré lo mismo, pero hoy la ciudad me recibió con sus gigantescos brazos y me dijo al oído que puedo cuidar bien de mí, que no le tenga miedo.



La imagen es de http://www.mujeresdejuarez.org/

8 comentarios:

Rich. dijo...

Bueno, bueno, aclarando y pidiendo disculpas, igual y tu diseño es muy bueno a los ojos de las demás personas. Lamento haberle faltado al respeto. (Tono honesto)
Las TV's se ven bien por cierto, le dan un aire retro al asunto.

En cuanto al post me gustó, tiene años que no voy a la gran ciudad, que bueno que te haya recibido bien, solo hau que cuidarse un poco.

Solentiname dijo...

Ya suena más como la Sirena que uno conoce. Es maravilloso lo que hace la exposición a cosas/personas creativas e inspiradoras :)

A veces yo soy un...panda dijo...

jiji.
Yo siempre tiro los zapatos con cariño, aunque no siempre con tino.
Vas a ver que todo se mueve y habrá días de extranjería y días de sentir que puedes pasear turistas y dar explicaciones a los despitados de cómo llegar al mole, al café, a la calle de los pantalones.

Rich:
Decir lo que se piensa (como haces tú) De una forma honesta y sin hostilidad no es jamás una falta de respeto. No me mal interpretes...yo te pido una disculpa aquí y en tu lugar.
saludos.

Sirena de mentiras dijo...

Hola Rich: no entendía de qué hablabas... creo que ahora está todo claro ¿no? No me faltaste el respeto, hace falta más para hacer eso y además, no diseño, así que me enorgullezco de mis creaciones como una madre poco objetiva. ¿Y por qué no has regresado a la gran ciudad? Vení a buscar unos jeans, ya verás tus aventuras.

Sole: Uffff no sabés el alivio que siento. Es como si de pronto se hubiera soltado un nudo.

Pandita: eso ya lo veo... me imagino que despistada sos vos ¿verdad? Yo te llevo, vas a ver...

Humo en tus ojos dijo...

wow, asì visitado en brevisisisimirisimo, ese lugar se ve fabuloso. Yo empujo yo empujo!!! (aunque màs bien suena como a tirarse de un bello tobogàn!)

Dejo aquì mis porras para el Panda y todo lo que nos cuentan por aquì del bello animalito!

peggy dijo...

bueno, que dicha que ya te pasaron los dolores de panza, y se te va asentando el ser...
orita no habrá quien te pare!!!

Oye, este lugar es fantástico!!!, es bueno esto de tener lugares flontantes... y soltarse a jugar/sentir...
y hasta poder ser sirena!!!...me encanta!

bueno, sirena tras la vida...suelte la orilla, pero poco a poco...tanteando y sorprendiéndose!
un abrazo... uyy, que mal con el café... hay le llevo!

Ondina dijo...

Aquí cantándote, querida Sirena. Descubrí tu blog gracias a tus comentarios en el blog de Andrea (sorry...! "Panda" :D) y te cuento que con frecuencia visito tus letras sin atreverme a hablarte.

Por lo pronto quiero agradecerte tu visita a mi blog, cuya entrada que comentaste espero haya servido para darte la bienvenida en mi nombre a esta hermosa ciudad cuya belleza radica precisamente en el caos en que te envuelve.

Esperando la comunicación sea más constante, me despido.

ONDINA (cuasi-tocayas)

Ana dijo...

:)

y de pronto se convierte en el primero de muchos días así, total brazos taaan gigantescos pueden darle a uno un par de vueltas