19.10.08

Todas las cosas se almacenan en sacos

Hay sacos repletos de recuerdos. Los recuerdos bonitos son tranquilos (tal vez demasiado) por eso se duermen o se quedan así, con la mirada perdida escuchándole el cuento a algún compañero emocionado que siempre repite y repite la misma historia.

Mientras eso sucede, los recuerdos feos están muy ocupados porque invariablemente, están confundidos. Tienen problemas existenciales con eso de haber sido en un momento ensoñaciones en el fondo del saco y un día, sin más explicaciones, tener que alborotarse el pelo, sacudirse y comenzar a pujar para salir. Porque sí, los malos recuerdos siempre están saliéndose del saco y saltándonos en cualquier conversación, esquina o en el silencio del teléfono o el messenger.

Algunos, tienen una gran nariz y se convierten en los aromas del agua de un lago, las palomitas de maíz de la última película que vimos con alguien, el perfume de otra mujer en una bufanda, la camiseta desgastada con ínfulas de fetiche. Otros son fotógrafos y se presentan como una pareja que se abraza con las mejillas llenas de lágrimas en la sala de un aeropuerto, sin saber que será la última vez; o como un perro lanudo que se aparece en un parque mientras una taza de café ayuda a disipar el mal humor de la mañana. Esos son los peores, son peores que los que suenan como una canción de Calamaro en una microbús llena de besos de mentira, como las consignas que gritábamos en la Fuente de la Hispanidad, como las palabras de desamor. Pensándolo bien, no sé cuáles son peores.

Pero de todos los sacos, el que menos me gusta es el que contiene las cosas absurdas de la vida. En él se encierran las expectativas, las suposiciones, las interpretaciones... todas esas inútiles palabras que sirven para mencionar lo que no existe. Suponer implica creer que se pueden poner palabras o acciones en el otro, que se pueden hacer cálculos. Interpretar implica creer que se comprende lo que otro dice o hace sin preguntarle. Incluso si responde, imaginarse el más allá de la respuesta, lo que se esconde. Tener expectativas implica suponer e interpretar (o sea, es triple absurdo) lo que puede pasar en el futuro, como si existiera el futuro en el ahora.

En ese saco -digo yo- está el origen de todos los males. En ese saco está el nudo que no nos deja viajar con las maletas livianas. La incertidumbre nos es insoportable, por eso la tratamos de ocultar con algo que sacamos de ese saco del absurdo. Por eso la vida se nos complica.

Ante un silencio, suponemos lo peor. Ante una palabra, interpretamos lo peor o el mejor engaño posible. Ante un ofrecimiento, esperamos la luna y las estrellas (en fase optimista) o la cárcel y el desengaño (en fase pesimista, con apoyo de estadísticas con margen de error del 0,0000004%).

Hay que vaciar ese saco. De ahora en adelante trataré de dejar en cada basurero de cada parque una por una las interpretaciones y las suposiciones. De antemano sé que las expectativas van a tratar de quedarse pegadas en el fondo o yo voy a hacer trampa para no desecharlas. No estoy segura si de ese material están hechos los sueños y ya se sabe, ese no es renovable. Cuando perdemos la capacidad de soñar, no somos nada. Creo que hay que soñar más lo que podemos hacer en soledad y tener menos expectativas de lo posible en el encuentro con un otro. Así, la vida nos dará más sorpresas agradables y menos decepciones.

Igual, ¿yo qué sé? Este post es otro intento por acallar la incertidumbre. Porque también hay un saco donde escondemos los remedios caseros para aliviar la locura.

2 comentarios:

A veces yo soy un...panda dijo...

hoo. ese perro podría ser el abulo de Loco Max!!!

Humo en tus ojos dijo...

He quedado en un puro spinning de incertidumbre... Hay estos sacos tan grandes, y da tanto trabajo vaciarlos, reciclar lo reciclable... y cuando ves, te dejaron tirado otro frente a la entrada de la casa y este apestó todo el barrio. La basura la naturaleza la devuelte. Y si no viene al natural, siempre llega en forma de pensamientos contaminantes... Será a pura disciplina de barrer todos los días (tengo que dibujar una sirena con escoba jojoo)