10.11.08

Demasiada información

Han pasado algunas cosas, algo cambió y no he podido procesar muchos eventos, muchos lugares, muchas sensaciones. Llegaron dos visitas. A duras penas me sostengo, camino y no me pierdo en esta enorme ciudad, no imaginaba la enorme y dificultosa carga de tener alguien dependiente de mí. La alegría de su llegada por momentos más o menos largos, se convertía en angustia y molestia.

No sé si me he acostumbrado demasiado bien a la soledad, creo que no, porque la verdad, en esta ciudad tengo una amiga que desde el primer día me ha dado un lugar en su casa o mejor dicho, en su hogar, tengo un amigo que siempre está al pendiente de mí y otro, que cuando tiene tiempo, me invita a llenarme de buenas ideas y a comprender este enmarañado país. Nunca me siento sola.

Creo que no se trata de eso. Creo que es un asunto de libertad. No me gusta depender de nadie y de igual manera, no me gusta que dependan de mí. Aunque comprendo que esta ciudad amenaza, no me gusta llevar a alguien en el metro y darme cuenta que ni siquiera mira el mapa para aprender. Eso me deja una preocupación enorme porque pienso en el día que no vaya yo acompañando.

Tampoco me gusta que por ir conversando, me equivoque de sentido, se me crucen los cables y terminemos gastando dinero de más en taxis que no llevan a ningún lado. Me hace sentir insegura porque es bien débil el equilibrio que he logrado.

En otras palabras, no estoy lista para recibir visitas y guiarlas por la ciudad. Me encanta perderme todos los días en cada esquina a tres cuadras de mi casa, porque al fin y al cabo, quien se arriesga soy yo. Me angustia perderme si tengo sobre mis hombros, la responsabilidad que implica que alguien relativamente indefenso confíe en mí.

Esta semana, estaré en Chiapas y tendré el lujo de sentirme nuevamente turista. Alguien tendrá que orientarme... pero no depositaré mi autocuidado en alguien más... voy a tratar de aprender. Ya veremos qué pasa.

Algo cambió o tal vez no significa nada, pero adentro algo sucede y no he podido tramitarlo. Si dejo pasar mucho tiempo quién sabe si podré.



---------------------------

Y para restarle drama... ¡Muchas felicidades Camoteros! (en mi tierra decimos "chivita, chivita" cuando alguien queda picado porque pierde).


2 comentarios:

A veces yo soy un...panda dijo...

un panda-abrazo, ya sabes que esto es sólo pasajero...hasta que el pasajero despega en su avión...jo.

Luis Ricardo dijo...

Que gane el Puebla es sólo pasajero.