3.12.08

Recolectando 11

Tal vez sea porque escucho a Death Cab for Cutie, porque mi hermano se va de México, porque Ixiptla está aquí y no logramos encontrarnos o por la misma nostalgia del post de más abajo... pero estoy infinitamente triste. Igual, creo que siempre hace bien estrenar algo con lágrimas para el brindis. Llorar es un acto íntimo, así que es seguro que ya me siento en casa.

------------------------------

Ayer realicé la proeza de comprar cordones para mis zapatos sin decir la palabra "agujetas". Por razones inexplicables se me ocurre que decir "agujetas" o "popotes" es traicionar mi identidad nacional.

----------------------------

Qué verbo tan genial: "recuperar". Me recupero de un golpe, pero a la vez, me recupero porque me había perdido. No hay sensación mejor que recuperarse.

----------------------------

Ya por fin, mi desconocido me ayudó a entender qué es lo que pasa. Tenía cinco planes distintos para hacer en México. De esos, se cayeron tres, uno está suspendido y sólo me queda el que menos me emociona: un trabajo anti-yo.

Es como aquella de "yo tenía diez perritos, yo tenía diez perritos, uno se cayó en la nieve no me quedan más que nueve... de los nueve que tenía, de los nueve que quedaban...".

Pero no es cierto. Tenía cuatro planes y una estafa (para ser exactos) y ahora tengo una nueva vida. Lo que hace tristeza es el vacío... pero a la vez, sé que de eso se trata. Nos llenamos la vida de gente, de cosas, de palabras huecas, de mentiras, de ilusiones, de sueños, de recuerdos... y eso por supuesto, nos da seguridad. La seguridad es cómoda y la comodidad es tramposa.

1 comentario:

Humo en tus ojos dijo...

El misterio en cambio es absolutamente incomodante y al fin de cuentas encantador.