31.1.09

No sé qué sigue después de la tercera caída

Anoche le quitaron la máscara a El Místico. Se la quitaron pero no se estaban jugando máscaras. Lo más que pasó es que tuvo que ponerse una máscara ajena para salir de la lona.

Hoy, me despertó un corto beso. Pensé que es de lo más triste despertarse los demás días con el aberrante timbrazo del teléfono celular. También pensé algo más triste: me siento como si en el campeonato anterior hubiera perdido la máscara. Ya no es lo mismo. Perdí mis poderes y ahora los besos cortos y sinceros me dan mucho miedo. Tuve ganas de confesar que "puedo presumir de poco porque todo lo que toco se rompe. Te presté un corazón loco que se dobla con el viento y se rompe" (como dice Calamaro), pero no pude.

Por cierto, El Santo cumple 25 años de muerto hoy.

1 comentario:

Ana dijo...

¿La sirena se llama Tunia?

Con máscaras ajenas no son lo mismo los besos cortos y sinceros. ¿No es mejor perder la máscara y quedarse con el miedo?


*De nuevo las palabras de la verificación: smiletsw ¿tsw?